Experiencia ambiental de usuario: modelos tecnológicos para percibir otras realidades y «aumentar» la propia

Vivimos en una época en la cual la constante renovación de los modelos y productos nacidos de la innovación se vuelven el principal motor direccional de las tendencias del mercado tecnológico. Entre los proveedores adscritos a la industria de la electrónica, se vuelven primordiales diversas cuestiones como el trazado en el diseño y la fabricación del producto, el desarrollo de sistemas electrónicos de vanguardia, el seguimiento de las tendencias de los consumidores, entre otras cosas. En pocas palabras, hemos forjado las posibilidades de recrear lo extraordinario: abrir las puertas a nuevos mundos a través de la realidad virtual; hemos llegado en el punto que se vuelve inconcebible entender nuestra vida contemporánea separada de las raíces de la tecnología. De este modo, cuando se trata de imaginar una experiencia que satisfaga las posibles expectativas del usuario, la industria proyecta una constante renovación de los productos electrónicos que van apareciendo en el mercado; esto, con el firme propósito de no quedarse al margen de la escena de las novedades tecnológicas y la modernización imperante. ¿Qué es la experiencia ambiental de usuario? Los expertos en electrónica entienden como «experiencia ambiental de usuario» el resultado de la interacción del sujeto con una red de dispositivos tecnológicos que amplifican la percepción de una realidad recreada desde un plano virtual. A partir de esta herramienta renovadora, conceptos como «realidad virtual» o «realidad aumentada» han marcado una tendencia creciente en el campo de la innovación tecnológica. En este sentido, comenzamos a ser testigos de una traslación del espacio físico y real a una perspectiva eminentemente virtual. ¿Qué son la realidad virtual y la realidad aumentada? Atendiendo a este propósito, es necesario explicar estos dos conceptos hermanados dentro de las ramas de la ciencia informática y que ayudan a comprender eficazmente las raíces de la experiencia ambiental de usuario: Realidad virtual. Es un modelo informático que genera imágenes de construcciones espaciales simuladas en tiempo real. La ilusión visual que puede ser desarrollada por el individuo juega un papel importante dentro de esta representación. A su vez, la construcción de escenas virtuales y la capacidad del usuario de moverse dentro de este espacio ilusorio brindan una experiencia única e insuperable. Así también, la realidad virtual posee diversas aplicaciones dentro del campo de la reconstrucción de la herencia cultural (a través de la restauración virtual de piezas antiguas para su correcto estudio), la medicina y la anatomía (elaborar diagnósticos eficientes a partir de la simulación virtual del cuerpo humano), como también en la simulación de situaciones límite con la finalidad de tratar pacientes con fobias, trastornos de ansiedad, además de otros estudios psicológicos pertinentes. Realidad aumentada. Resulta de una combinación en la visión del mundo real con ciertas recreaciones virtuales enmarcadas dentro de un procedimiento informático. La realidad aumentada puede encontrarse en los videojuegos, en proyecciones de tercera dimensión (3D), probadores de ropa virtual, entre otras interesantes utilidades. Así pues, su objetivo esencial reside en ofrecer una experiencia visual que trascienda el plano de la vida cotidiana. Utilidades a la vista dentro de la experiencia ambiental de usuario Aunque ciertas propiedades interactivas a desarrollar dentro de esta herramienta tecnológica no han logrado materializarse todavía, algunos especialistas han proyectado a futuro posibles productos y servicios en el terreno laboral y el entretenimiento que puedan producirse mediante una concepción innovadora. Para esto, los expertos en mercadeo investigan en torno a posibles caminos viables en el diseño y la fabricación de sistemas que prometan esta experiencia. Dentro del campo digital, ha comenzado a diseñarse una aplicación móvil que permite visionar series y películas a la par que ofrece la posibilidad de informar en tiempo real curiosidades y datos relacionados al filme. Por su parte, algunas compañías privadas han buscado desarrollar aplicaciones que monitoreen proyectos e interactúen con los empleados respecto a la planeación de tareas. Incluso, es sabido que ya existen algunos modelos en el mercado que brindan la posibilidad de trasladar al usuario a un sistema de realidad virtual disponible desde una pantalla móvil hasta en especializados cascos de percepción visual y auditiva. Algunas instituciones universitarias han movido diversos recursos en beneficio de la investigación y la fabricación de estos artículos tecnológicos. Finalidad de la experiencia ambiental de usuario En cuanto a la experiencia ambiental de usuario, se deben tomar en cuenta diversas cuestiones primordiales, tales como la organización del espacio dentro de la recreación virtual, la correcta elección de elementos puestos en juego dentro de la simulación visual que ayuden a despertar sensaciones en el sujeto, amén de la concepción estética del sistema informático. Así pues, el usuario podrá disfrutar una experiencia agradable dentro del nuevo marco de la innovación. En conclusión, la experiencia ambiental del usuario reconoce nuevas facetas en la observación de nuestro entorno real: permite explorar terrenos figuradamente inhóspitos en la comodidad del hogar. A su vez, ofrece un grado superior de interacción con las novedades de la realidad virtual. En suma, La experiencia ambiental es, pues, una innovadora ventana informática a nuevos mundos. Andrés Márquez (Comunicación y Difusión, PIT-UAS).
The third mission of universities, key strategy to materialize the society of knowledge

In our current times, generating the correct perception and diffusion of knowledge within university environments becomes fundamental to conceive a notable economic value in the market system. In the 20th century, academic and scientific outlooks have become even more competitive. The new projects and researches belonging to universities require the conjunction of corporations and public bodies that enhances their relevance and pertinence to society. In this sense, higher education institutions have started from a series of main points that promote effective collaboration in the different spheres of the scientific and professional tasks. Thus, we understand that there are three fundamental missions moving universities: teaching (the most elemental one since its establishment), research (gather informations and discoveries for the benefit of the knowledge opening) and, recently, the third mission (that stands up for boosting professional projects in the industrial and corporate areas). How is the third mission of universities born? One of the firsts characteristics that discerns an origin of the actual third mission of universities is found in Mission of the university, an essay published in 1930 by the Spanish philosopher José Ortega y Gasset. This text reflects about the obligations a proper higher education institution must maintain in order to consider itself as such . In a text passage, Ortega y Gasset comments: «Higher education consists, therefore, of professionalism and research. […] Is surprising, therefore, that professional education, which is for everyone, and research, which is for very few, appear fused. But that the matter remain quiet for a few minutes. Isn’t the higher education more than professionalism and research?». This way, the Spanish philosopher implicitly points to a lack —generated between professionalism and research— that obliges us to imagine a third way that efficiently conjoin the necessities of a changing society and the socioeconomic utilities of knowledge. Even, one of the final commentaries of Ortega y Gasset in this text surprises: «The university must be also open to the present day; even more: it has to be in the middle of it, submerge itself to it». Sometime later, around the 1990’s (at the end of the 20th century), in some circles of modern society belonging to the European community is initiated a movement of critic reflection on the role of universities and other specialized institutions. This way, some international organizations begin to develop new strategies for an efficient relation between the productive class and the knowledge elite. Hence is born the original idea of what later would be known as the third mission, which is divided into three main axis: entrepreneurship, innovation and social commitment. Approaches of the third mission of universities The third mission is understood as a group of strategies that seek to entirely submerge —Ortega y Gasset dixit— in technology and innovation areas. There have been proposed three essential approaches that help to sustain a defined field of action ranging from university institutions to public and private organizations. This agents may satisfactorily relate based on these three basic premises mentioned above. Entrepreneurship. This is one of the activities that have generated more recognition within the third mission perspectives. Entrepreneurship is about directing universities’ economic resources students’ and teachers’ projects that —with proper professional and academic instruction— generate products and services useful to society. This way, entrepreneurship is in charge of commercialize the technology made at research and higher education institutions; its essential purpose resides in a new reorganization of the university budget. Thus, entrepreneurship techniques encourage a strategic distribution of funds that allow developing profitable and necessary projects. Innovation. On the other side, innovation is an instrument that expressly provides a way for universities to develop original products and services in the field of science and technology. Innovation is born of the conjunction between research and knowledge. From these two tools found at the university entities, students and researchers can jointly work in projects that reflect new perspectives of use within the social area, as well as innovate in the present market necessities that prevail in modern society. Thus, the third mission needs innovation for its practical purposes: today, the progressive advance of the information technologies moves university and formative institutions in their purpose of offering new ways of doing research and producing in the scientific field. Social commitment. It is also found within some of the elemental values of the third mission, a fundamental requirement of the international community in the promotion of a worthwhile bilateral relation between the specialized scientific community and the social environment necessities. This approach aims to generate a more accurate connection of society in discoveries and research belonging to higher education institutions. Universities are also committed to offer and adjust their findings and initiatives to the appropriate public and private institutions, in order to develop conjoint projects that generate a favorable change in the necessities of the collective environment. The purpose of the third mission Based on these premises, creating and adapting the third mission in the international community reflects an evident progress of the apprehension of technological tools in universities: institutions that communicate and transfer the knowledge with the purpose of positively observe and act facing the requirements of society. In conclusion, the future success of the third mission may will be conceived in the degree of integration generated from university entities to governments and public organisms that are ready to be in the search of what knowledge carriers offer. Written by Andrés Márquez (Communication and Diffusion, PIT-UAS), translated by Belem Ruiz (Edition and Communication, PIT-UAS).
La tercera misión de las universidades, estrategia clave para materializar la sociedad del conocimiento

En nuestra actualidad, generar las correctas percepción y difusión del conocimiento en el ámbito universitario se vuelve fundamental para concebir un valor económico notable en el sistema de mercado. En el siglo XXI, los panoramas académico y científico se han vuelto cada vez más competitivos. Los nuevos proyectos e investigaciones salidos de las universidades requieren la conjunción de empresas y organismos públicos que potencien su relevancia y pertinencia para la sociedad. En este sentido, las instituciones de enseñanza superior han partido de una serie de puntos principales que promuevan una colaboración eficaz en las distintas esferas de las labores científicas y profesionales. Entendemos así que existen tres misiones fundamentales que mueven a las universidades: la docencia (la más elemental desde su instauración), la investigación (recabar información y descubrimientos en beneficio de la apertura del conocimiento) y, recientemente, la tercera misión (que aboga por el impulso de proyectos profesionales en los ámbitos industrial y corporativo). ¿Cómo nace la tercera misión de las universidades? Uno de los primeros rasgos que atisban un origen de la actual tercera misión de las universidades se encuentra en Misión de la Universidad, un ensayo publicado en 1930 por el filósofo español José Ortega y Gasset. En este texto se reflexiona sobre las obligaciones que debe mantener una adecuada institución de enseñanza superior para considerarse como tal. En un fragmento del escrito, Ortega y Gasset comenta: «La enseñanza superior consiste, pues, en profesionalismo e investigación. […] Sorprende, pues, que aparezcan fundidas la enseñanza profesional, que es para todos, y la investigación, que es para poquísimos. Pero quede la cuestión quieta hasta dentro de unos minutos. ¿No es la enseñanza superior más que profesionalismo e investigación?». De este modo, el filósofo español señala de manera implícita una carencia —generada entre el profesionalismo y la investigación— que obliga a imaginar una tercera vía que conjunte de manera eficaz las necesidades de una sociedad cambiante y las utilidades socioeconómicas del conocimiento. Incluso, sorprende uno de los comentarios finales de Ortega y Gasset en este texto: «La Universidad tiene que estar también abierta a la plena actualidad; más aún: tiene que estar en medio de ella, sumergirse en ella». Algún tiempo después, alrededor de la década de 1990 (a finales del siglo XX), en la comunidad europea se inicia en algunos círculos de la sociedad moderna un movimiento de reflexión crítica respecto al papel que juegan las universidades y otras instituciones especializadas. De esta manera, algunas organizaciones internacionales comienzan a desarrollar nuevas estrategias para una eficiente relación entre la clase productiva y la élite del conocimiento. De ahí nace la idea primigenia de lo que después sería conocida como la tercera misión, que se divide en tres ejes principales: emprendimiento, innovación y compromiso social. Enfoques de la tercera misión de las universidades La tercera misión se entiende como un conjunto de estrategias que buscan sumergirse enteramente —Ortega y Gasset dixit— en las áreas de la tecnológica y la innovación. Se han propuesto tres enfoques esenciales que ayudan a sustentar un campo de acción definido que parte desde las instituciones universitarias hasta las organizaciones públicas y privadas. Estos agentes pueden relacionarse satisfactoriamente a partir de estas tres premisas básicas antes mencionadas. Emprendimiento. Esta es una de las actividades que ha generado más reconocimiento dentro de las perspectivas de la tercera misión. El emprendimiento se trata, pues, de dirigir los recursos económicos de las universidades hacia proyectos estudiantiles y docentes que —con una correcta instrucción profesional y académica— generen productos o servicios útiles para la sociedad. De esta manera, el emprendimiento se encarga de comercializar la tecnología realizada desde las instituciones de investigación y enseñanza superior; su propósito esencial reside en una nueva reestructuración del presupuesto universitario. Así, las técnicas del emprendimiento fomentan una estratégica distribución de fondos que permita desarrollar proyectos rentables y necesarios. Innovación. Por otro lado, la innovación es un instrumento que aporta ex profeso un camino a las universidades para desarrollar productos y servicios novedosos en el campo de la ciencia y la tecnología. La innovación nace de la conjunción entre la investigación y el conocimiento. A partir de estas dos herramientas encontradas en las entidades universitarias, estudiantes e investigadores pueden trabajar de manera conjunta en proyectos que reflejen nuevas perspectivas de utilización en el ámbito social, así como innovar en las actuales necesidades mercadológicas que imperan en la sociedad moderna. Así pues, la tercera misión necesita de la innovación para sus fines prácticos: en la actualidad, el escalado avance de las tecnologías de la información mueve las instituciones universitarias y formativas en su propósito de ofrecer nuevas vías de investigación y producción en el campo científico. Compromiso social. Se encuentra también dentro de los valores elementales de la tercera misión, un requerimiento fundamental de la comunidad internacional en el fomento de una provechosa relación bilateral entre la comunidad científica especializada y las necesidades del entorno social. Este enfoque está orientado a generar una vinculación más certera de la sociedad en los descubrimientos e investigaciones salidos de las instituciones de enseñanza superior. Así también, las universidades tienen el compromiso de ofrecer y ajustar sus hallazgos e iniciativas a las instituciones públicas y privadas adecuadas a fin de desarrollar proyectos conjuntos que generen un cambio favorable en las necesidades del entorno colectivo. Finalidad de la tercera misión Partiendo de estas premisas, la creación y la adaptación de la tercera misión en la comunidad internacional refleja un progreso evidente hacia la aprehensión de las herramientas tecnológicas en las universidades: instituciones que comunican y transfieren el conocimiento con el fin de observar y actuar positivamente ante los requerimientos de la sociedad. En conclusión, el futuro éxito de la tercera misión podrá concebirse en el grado de integración que se genere desde las entidades universitarias hasta los gobiernos y organismos públicos que estén dispuestos a estar a la mira de lo que los portadores del conocimiento ofrezcan. Andrés Márquez (Comunicación y Difusión, PIT-UAS).
Multidisciplinarity, conjunction of disciplines for the benefit of innovation

As the progress of science and the technological areas become palpable in our daily life, it turns easy to conceive that human knowledge take formidably high flights for the benefit of an elevated understanding of nature and its phenomena. Hence, we observe in our present a society that —thanks to science and technology advances— can discover itself and at the same time progressively conquer a whole collection of knowledge at the service of the community. This is why during the last years the academic field has proposed new strategies that strengthen bonds between the studies varieties understood by human beings. In this sense, scientific community has owned a variety of ideologies that explain the inherent relation between one and several disciplines. Particularly, this is where transdisciplinarity, interdisciplinarity and multidisciplinarity were born. This last one (the one we will mainly be talking about) can be understood as a combination of a set of specialized knowledge that allows attending to certain ideas and similar explorations between classified knowledge, without abandoning or mixing the proper methodologies of each discipline. That is to say, the multidisciplinarity conceives a series of related paths to an established paradigm and that jointly progress in the search of new discoveries. What are «discipline» and «multidisciplinary focus»? First, it is necessary to explain the meaning of this two terms, as a basis to understand better what will be exposed below. In first instance, what we call «discipline» is understood as a set of knowledge that belong to an organizational condition, meaning that they are limits to a specific field of study according to its basic and general principles. For example, a discipline as well-known as biology is responsible to study everything related to the living beings and their respective biological processes found in nature. On the other hand, a «multidisciplinary focus» can be understood as an investigative orientation that pretends —in a manner of speaking— to address their object of study from different focus of attention; this is where the different required disciplines assume an important paper developing a convenient methodology, as well as carrying any related project to the scientific or academic field to a satisfactory conclusion. First notions of multidisciplinarity In the past 20th century, some intellectuals and academics started to elucidate and to reflect on the relationship between different disciplines in pursuit of the technological advances and mass media. Also, this scholars awoke some expectations by predicting a new academic order: a society that denied a unilateral path (accepted several centuries ago) to access to the deep knowledge, roam globally the scientific and humanistic knowledge in favor of a panoramic understanding of inquiries and the own paradigms of reason. The Canadian philosopher Marshall McLuhan related the alliance between the technological advance and the human knowledge when he was writing his book Understanding Media: «Rapidly, we approach the final phase of the extensions of man —the technological simulation of consciousness—, when the creative process of knowing will be collectively and corporately extended to the whole of human society, much as we have already extended our senses and our nerves by the various media». Thus, this is how the recent global scope of the informative media generates a suitable assembly for the multidisciplinary treatment between the different branches of science and humanities. Likewise, other intellectual enthusiasts this phenomenon have reflected about the nature of said interconnection between the disciplines through similar concepts. This way, the French psychologist Jean Piaget talked about transdisciplinarity as a convenient union between different disciplines with the purpose of hooking the scattered knowledge, thus generating an integration of knowledge. So too, the French thinker Edgar Morin confers to indersciplinarity the quality of space were different specialized knowledge is introduced with the purpose of articulate a specific intention in a research task. Morin explains it as an analogy: «The interdisciplinarity might purely and simply mean that different disciplines sit in the same table, the same assembly, as different nations gather at the UN without doing other thing than affirm each one their own national rights and their own sovereignty in relation to the usurpations of the neighbor». Multidisciplinarity within innovation As we have recently known, the new projects related to the technical and specialized area increasingly require a coalition of the different branches of science and social studies. It is thus that the technological advances are assumed as a conjunction of multiple working and research procedures in favor of the elaboration of original and innovative services and products. In view of this new and fructiferous outlook, it is still necessary promoting largely the benefits inherent to multidisciplinary-focused projects development in educative and scientific institutions outside the vanguard of innovation and creativity. We can find different cases exemplified in which multidisciplinarity and its respective twined conceptions (transdisciplinarity and interdisciplinarity) become palpable in our daily life. When we visit a hospital, we find a great number of specialists in different areas of medicine: cardiologists, neurologists, endocrinologists, among others can work together the case of an individual with diabetes. Even, laboratories perform their functions from their complicity between biologists, chemists and, to a lesser extent, physical-mathematicians. In new and innovative spaces, such as highly specialized workshops, it is required the collaboration of computer scientists and specialized researchers in the technological area to carry out projects that promote creativity and innovation. This turns multidisciplinarity into a seedbed of future advances and improvements in different fields such as health, quality of life, technological market, ecological preservation, among other issues. This way, in a society that has started to be characterized by a quick model of development and an unmeasured conjunction of tasks —at individual and institutional levels—, it becomes important to consider the association between sciences and social disciplines to properly conceive those projects related with innovation and technology. If such purpose is achieved, we will be able to kindly address and coexist in a socialized and avant-gardist world. Written by Andrés Márquez (Communication and Diffusion, PIT-UAS), translated by Belem Ruiz (Edition and Diffusion, PIT-UAS).
Multidisciplinariedad, conjunción de disciplinas en beneficio de la innovación

Conforme el progreso de la ciencia y las áreas tecnológicas se vuelven palpables en nuestra vida cotidiana, se torna fácil concebir que el saber humano tome vuelos formidablemente altos en beneficio de un entendimiento elevado de la naturaleza y sus fenómenos. De ahí que observemos en nuestra actualidad una sociedad que —gracias a los avances de la ciencia y la tecnología— pueda descubrirse a sí misma y a su vez conquistar progresivamente todo un conjunto de conocimientos al servicio de la colectividad. Es por eso que en los últimos años el ámbito académico ha planteado nuevas estrategias que estrechen lazos entre la variedad de estudios comprendidos por el ser humano. En este sentido, la comunidad científica se ha apropiado de una variedad de concepciones que explican la relación inherente entre una y varias disciplinas. En particular, de ahí nacen la transdisciplinariedad, la interdisciplinariedad y la multidisciplinariedad. Esta última (de la que hablaremos principalmente) puede entenderse como una combinación de un conjunto de saberes especializados que permiten atender ciertas ideas y exploraciones semejantes entre el conocimiento clasificado, sin abandonar ni mezclar las metodologías propias de cada disciplina. Es decir, la multidisciplinariedad concibe una serie de vías afines a un paradigma establecido y que caminan vinculadas en búsqueda de nuevos descubrimientos. ¿Qué son la «disciplina» y el «enfoque multidisciplinario»? Primero es necesario explicar el significado de estos dos términos, a manera de premisas para comprender mejor lo que se verá expuesto a continuación. En primera instancia, aquello que llamamos «disciplina» se entiende como un conjunto de saberes que pertenecen a una condición organizacional, es decir, que se limitan a un campo de estudio específico conforme a sus principios básicos y generales. Por ejemplo, una disciplina tan conocida como la biología se encarga de estudiar todo aquello que esté relacionado con los seres vivos y sus respectivos procesos biológicos encontrados en la naturaleza. Por otra parte, un «enfoque multidisciplinario» se puede entender como una orientación investigativa que pretende —por decirlo de algún modo— abordar su objeto de estudio desde distintos focos de atención; es aquí donde las diferentes disciplinas requeridas asumen un papel importante para desarrollar una metodología conveniente y llevar a una conclusión satisfactoria algún proyecto relacionado al campo científico o académico. Primeras nociones de multidisciplinariedad En el pasado siglo XX, algunos intelectuales y académicos comenzaron a dilucidar y reflexionar respecto a la relación entre diversas disciplinas en pos de los avances tecnológicos y los medios en masa. Así también, estos estudiosos despertaron ciertas expectativas al predecir un nuevo orden académico: una sociedad que negara un sendero unilateral (aceptado desde hacía varios siglos) para acceder al conocimiento profundo, que en lugar de ello optara por un procedimiento distinto, recorrer globalmente los saberes científicos y humanísticos en favor de un entendimiento panorámico de las indagaciones y los paradigmas propios de la razón. El filósofo canadiense Marshall McLuhan relacionó la alianza entre el avance tecnológico y el conocimiento humano cuando escribía en su libro Comprender los medios de comunicación: «Nos estamos acercando rápidamente a la fase final de las extensiones del hombre: la simulación tecnológica de la conciencia, por la cual los procesos creativos del conocimiento se extenderán, colectiva y corporativamente, al conjunto de la sociedad humana, de un modo muy parecido a como ya hemos extendido nuestros sentidos y nervios con los diversos medios de comunicación». Por ende, es así que el reciente alcance global de los medios informativos genera un ensamblaje idóneo para el trato multidisciplinario entre las distintas ramas de la ciencia y las humanidades. Asimismo, otros intelectuales entusiastas en torno a este fenómeno han reflexionado sobre la naturaleza de dicha interconexión entre las disciplinas a través de conceptos semejantes. De este modo, el psicólogo francés Jean Piaget hablaba de la transdisciplinariedad como una conveniente unión entre diferentes disciplinas con la finalidad de enganchar el conocimiento disperso, generando así una integración del saber. Así también, el pensador francés Edgar Morin confiere a la interdisciplinariedad la calidad de espacio donde se introducen distintos saberes especializados con la finalidad de articular un propósito específico en alguna labor investigativa. Morin lo explica a manera de analogía: «La interdisciplinariedad puede significar pura y simplemente que diferentes disciplinas se sientan en una misma mesa, en una misma asamblea, como las diferentes naciones se reúnen en la ONU sin poder hacer otra cosa que afirmar cada una sus propios derechos nacionales y sus propias soberanías en relación a las usurpaciones del vecino». La multidisciplinariedad en la innovación Como hemos sabido recientemente, los nuevos proyectos relacionados al área técnica y especializada requieren cada vez más de la coalición de las distintas ramas de la ciencia y los estudios sociales. Es así que los adelantos tecnológicos se asumen como una conjunción de múltiples procedimientos de trabajo e investigación en favor de la elaboración de servicios y productos originales e innovadores. Ante este nuevo y fructífero panorama, aun así se vuelve necesario promover en mayor grado los beneficios en el desarrollo de proyectos con enfoques multidisciplinarios en instituciones educativas y científicas ajenas a la vanguardia de la innovación y la creatividad. Podemos encontrar ejemplificados distintos casos donde la multidisciplinariedad (y sus respectivas concepciones hermanadas: transdisciplinariedad, interdisciplinariedad) se vuelven palpables en nuestra vida cotidiana. Cuando asistimos a un hospital, encontramos un gran número de especialistas en distintas áreas de la medicina: en un individuo que padece algún tipo de diabetes pueden trabajar en alianza cardiólogos, neurólogos, endocrinólogos, entre otros. Incluso, los laboratorios cumplen su función a partir de la complicidad entre biólogos, químicos y, en menor grado, físicos-matemáticos. En nuevos e innovadores espacios, tales como los talleres de alta especialización, se requiere la colaboración de informáticos e investigadores especializados en el área tecnológica para llevar a cabo proyectos que fomenten la creatividad y la innovación. Esto vuelve a la actividad multidisciplinaria un semillero de futuros avances y mejorías en distintos ámbitos como la salud, la calidad de vida, el mercado tecnológico, la conservación ecológica, entre otras cuestiones. De este modo, en una sociedad que ha comenzado a caracterizarse por un
University and CIAD staff teach course-workshop about the use of computer tools for the analysis of genomic data

With the presence of a multidisciplinary group composed of 17 attendees, students and researchers belonging to areas like biology, computer science and comparative genomics, the course-workshop Informatic Tools for the Analysis of Genomic Data was held, on November 28 and 29, at the facilities of the Technological Innovation Park (PIT, Parque de Innovación Tecnológica) of the Autonomous University of Sinaloa (UAS, Universidad Autónoma de Sinaloa). The course’s objective was equipping the participants with cutting-edge knowledge for the analysis of massive sequencing technology data, using specialized software to generate genomic assemblies, which are later analyzed for their application with specific purposes of comparative genomics. Throughout the course-workshop different topics were seen, such as: Unix and Linux generalities, basic principles of Shell, Shell Prompt, Shell environment and its variables, file system, among others. The lectures were given by instructors of the Faculty of Informatics Culiacán and the Faculty of Chemical and Biological Sciences of the UAS, also the Research Centre for Food and Development (CIAD, Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo) and the PIT-UAS (through its Engineering and Data Science Laboratory). The event was closed and the participation certificates were handed over by the general director of the PIT-UAS, MBA José Ramón López Arellano, the leader of the PIT-UAS’ Engineering and Data Science Laboratory, PhD Inés Fernando Vega López, also PhD Cristobal Chaidez Quiroz, director of the National Laboratory for Alimentary Innocuity Research (Laniia, Laboratorio Nacional para la Investigación en Inocuidad Alimentaria). PhD Vega said: «… with this collaboration, the PIT-UAS joins Conacyt’s initiative called National Laboratories… Laniia invites us to participate… understanding that to guarantee the innocuity on food it is necessary to understand the biological polluters that affect them». For his part, PhD Chaidez said that this course «… complements an area of knowledge that we hadn’t been able to integrate, which is informatics. We are from the biological area and we form the informatics area to work in the bioinformatics area, applied to agricultural problems that affect Sinaloa». Lastly, it is important to mention that two previous courses were held (November 2015 and August 2016), with the participations of professors of different institutions, such as UAS and the British University of Bath, as well as the CIAD. This edition is part of the follow-up of the activities dedicated to the integration of the Bioinformatics Laboratory at the PIT-UAS, also for the development of different projects in the area. Written by Moroni Arellano (Communication and Diffusion, PIT-UAS), translated by Belem Ruiz (Edition and Communication, PIT-UAS).
Personal universitario y del CIAD imparte curso-taller sobre el uso de herramientas informáticas para el análisis de datos genómicos

Con la presencia de un grupo multidisciplinario integrado por 17 asistentes, estudiantes e investigadores de las áreas de biología, informática y genómica comparativa, se llevó a cabo el curso-taller Herramientas Informáticas para el Análisis de Datos Genómicos, durante los días 28 y 29 de noviembre, en las instalaciones del Parque de Innovación Tecnológica (PIT) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS). El curso tenía como objetivo dotar a los participantes de conocimiento de vanguardia para el análisis de datos de tecnologías de secuenciación masiva, mediante el uso de software especializado para generar ensambles de genomas, mismos que posteriormente son analizados para su aplicación con fines específicos de genómica comparativa. A lo largo del curso taller se vieron temas como: generalidades de Unix y Linux, principios básicos del Shell, el Shell Prompt, ambiente del Shell y sus variables, sistema de archivos, entre otros. Las lecciones fueron impartidas por instructores de la Facultad de Informática Culiacán y la Facultad de Ciencias Químico-Biológicas de la UAS, así como del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y del PIT-UAS(a través de su Laboratorio de Ingeniería y Ciencia de Datos). Clausuraron dicho evento e hicieron entrega de las constancias de participación, el director general del PIT-UAS, maestro José Ramón López Arellano, el líder del Laboratorio de Ingeniería y Ciencia de Datos del PIT-UAS, doctor Inés Fernando Vega López, además del doctor Cristóbal Chaidez Quiroz, director del Laboratorio Nacional para la Investigación en Inocuidad Alimentaria (Laniia). El doctor Vega aseguró que: «… con esta colaboración, el PIT-UAS se incorpora a una iniciativa de Conacyt que se denomina Laboratorios Nacionales… El Laniia nos invita a participar… Entendiendo que para efectos de garantizar la inocuidad de los alimentos es necesario entender a los contaminantes biológicos que los afectan». Por su parte, el doctor Chaidez expresó que dicho curso «… viene a complementar un área del conocimiento que no habíamos podido integrar, que es la informática. Somos del área biológica y conformamos el área informática para trabajar en el área de la bioinformática aplicada a problemas agrícolas que afectan el estado de Sinaloa». Por último, cabe mencionar que se llevaron a cabo dos cursos previos (noviembre de 2015 y agosto de 2016) con participaciones de catedráticos e investigadores de diferentes instituciones, como la propia UAS y la británica Universidad de Bath, así como el CIAD. Esta edición es parte del seguimiento de las actividades dedicadas a la integración del Laboratorio de Bioinformática en el PIT-UAS, además del desarrollo de diversos proyectos en el área. Jesús Moroni Arellano (Comunicación y Difusión, PIT-UAS).
Bioinformatics: the study of the genes through information technologies

Every living being responds to a chain of informations, living data that is codified until finally constitute an organism. Thanks to transcendental investigations, we have discovered that our macromolecules (such as proteins and deoxyribonucleic acid [DNA]) explain our biological constitution, as well as reveal possible alterations and diseases attached to our genetic sequence. Before the spectrum of computer science knocked on biology’s door, the intention of accumulating this extensive volume of genetic information represented an arduous task within the biological studies field. The compilation of an enormous database —similar to a big traditional file cabinet— was complicated and tiring. Luckily, the computer algorithms would come to save the day. In this sense, the recent appearance of bioinformatics stands as a useful alliance between biological sciences and technologies of information. Therefore, it is understood as a multidisciplinary science that analyses and pretends to gather genetic references in benefit of applications associated with the fields of medicine and genomics studies. The birth of bioinformatics It all started in 1953, when the American James D. Watson and the British Francis Crick clarified the DNA structure: a double-helix model. A few years later, in 1956, American physical chemist Margaret Dayhoff published her research book Atlas of Protein Sequences and Structure, text that helped to combine the useful tools of first computers with the investigations related to the genomic studies. From then on, in a very rudimentary sense, the other biologists approached their findings to those primitive computers that allowed to file —in the strict sense of the word— the information of the different proteins combination and the DNA structure. In other words, starting from the early dawn of computer science and researches related to molecular biology, both colluded at first for statistic work. The convenient alliance between computer science and genetics Since the celebrated discovery of Watson and Crick, we understand that the proper study of DNA decodes the sign of the biological life and distinguishes the complex properties of the organic methods: in sum, the gen explains the organism. Therefore, in the genome (set of genes) is located part of the fundamental answer of the living being constitution. In order to go deeper into this field of study, a fundamental coalition with the computational sciences has been necessary. While since the XIX century genetics is understood as a science that studies and analyzes the hereditary components between the organisms that are transmitted generation to generation, by its part, bioinformatics come to make easier, through technological equipment, the investigative methods that generate important findings in this scientific fields initiated by Gregor Mendel. The study of the genome pretends to reveal certain questions about the functioning and the evolutionary principle of the biologic life. This way, one should ask, why do biologists attempt to build a total answer to the origin of existence from a microstructural scale to a macrostructural scale? The answer is in the peculiarities of a gen, which allow to form a understanding of the heritage among organisms as a whole. Consequently, we reason that the tools of computer science are prosperously valued for the these disciplines researches. So much so that other technological applications of the genomic studies aim to recognize in the genetic sequencing an access to numerous abnormal variations in the genes that would track the origin of different human diseases. This way, the conclusions of genomics would help to redefine the current existing methods in medical treatments. Applications of bioinformatics As we have mentioned before, the organisms’ genetic diversity conceives numerous guidelines that advocate for a research area and, consequently, fields of application for all that knowledge that is slowly being acquired. From the field of bioinformatics, various achievements are exported in fields like medicine, evolutionary studies, biodiversity preservation, among other significant applications. Thus, medicine keeps its relationship with genomic studies through the pharmaceutical industry. The important role the creation of vanguard medicine plays for the improvement in the quality of life redefines the new paths of physiology in our XXI century. This findings have as a consequence the impulse of preventive and precise treatments for oncologic diseases (different types of cancer, leukemia, benign tumors) and diseases associated to genetic mutations. In addition, bioinformatics allows storing a medical hospital control: through information of hereditary patterns and possible genetic abnormalities, preventive measures are taken in benefit of the patient’s health. On the other hand, in researches related to the evolutionary biology, the technological tools allow to track multiples transformations that the genetic sequences have suffered in different animal species and, fundamentally, in the human being. This is, biological data of an organism are associated to a genetic heritage with similar patterns: in the reproductive act resides a genetic succession that is preserved through generations. One of the fundamental problems of our current situation, such as environmental pollution, is also found in the studies of bioinformatics. It is through the retrieval of information that different genetic sequences of DNA that some researchers promote a general study of populations and animal species, in order to reveal possible evolutionary developments in these organisms and how they react to the current environmental deterioration. In conclusion, bioinformatics reveal and open doors to new lines of research in benefit of the biological knowledge of the organisms around us. Before this new responsibility, it is necessary to pay attention to the sanitary and environmental problems that a society in constant learning state drags. In a few words —and even if it could seem a little contradictory—: keeping our heritage with the help of innovation. Written by Andrés Márquez (Communication and Diffusion, PIT-UAS), translated by Belem Ruiz (Edition and Communication, PIT-UAS).
Bioinformática: el estudio de los genes mediante tecnologías de la información

Todo ser vivo responde a una cadena de informaciones, datos vivos que se codifican hasta finalmente constituir un organismo. Gracias a transcendentales investigaciones, hemos descubierto que nuestras macromoléculas (como las proteínas y el ácido desoxirribonucleico [ADN]) explican nuestra constitución biológica, además de revelar posibles alteraciones y padecimientos adheridos a nuestra secuencia genética. Antes que el espectro de la informática tocara a las puertas de la biología, la intención de acumular este extenso volumen de información genética representaba una ardua tarea en el terreno de los estudios biológicos. La compilación de una enorme base de datos —semejante a un gran archivero tradicional— resultaba complicada y fatigosa. Afortunadamente, los algoritmos propios de la informática llegarían para salvar el día. En este sentido, la reciente aparición de la bioinformática se erige como una provechosa alianza entre las ciencias biológicas y las tecnologías de la información. Por lo tanto, se entiende como una ciencia multidisciplinaria que analiza y pretende recoger referencias genéticas en beneficio de aplicaciones asociadas a los campos de la medicina y los estudios genómicos. El nacimiento de la bioinformática Todo comenzó en 1953, cuando el estadounidense James D. Watson y el británico Francis Crick dejaron en claro la estructura del ADN: un modelo de doble hélice. Algunos años después, en 1965, la físico-química estadounidense Margaret Dayhoff publicaría su libro de investigación Atlas of Protein Sequences, texto que ayudó a conjugar las útiles herramientas de los primeros ordenadores con las indagaciones relacionadas a los estudios genómicos. De ahí en adelante, en un sentido muy rudimentario, los demás biólogos acercaron sus hallazgos hacia aquellos primitivos computadores que permitían archivar —en el sentido estricto de la palabra—, la información de las distintas combinaciones de proteínas y la estructura del ADN. En otras palabras, partiendo de los primigenios albores de la informática y las investigaciones relacionadas a la biología molecular, ambos coludieron en un principio para labores estadísticas. La conveniente alianza de la informática y la genética Desde el célebre descubrimiento de Watson y Crick, entendemos que el correcto estudio del ADN descifra el signo de la vida biológica y particulariza las complejas propiedades de los métodos orgánicos: en suma, el gen explica al organismo. Por consiguiente, en el genoma (conjunto de genes) se localiza parte de la respuesta fundamental de la constitución de un ser vivo. Para ahondar en este esta materia de estudio ha sido necesaria una coalición fundamental con las ciencias computacionales. Mientras que desde el siglo XIX la genética se entiende como una ciencia que estudia y analiza los componentes hereditarios entre organismos que se transmiten de generación en generación, por su parte, la bioinformática viene a facilitar, a través de equipos tecnológicos, los métodos investigativos que generan importantes hallazgos en este campo científico iniciado por Gregor Mendel. El estudio del genoma pretende revelar ciertas cuestiones sobre el funcionamiento y el principio evolutivo de la vida biológica. De este modo, habría que preguntarse: ¿por qué los biólogos procuran construir una respuesta total del origen de la existencia desde una escala microestructural a una macroestructural? La respuesta está en las particularidades de un gen, que permiten formar un entendimiento conjunto de la herencia entre organismos. Por consecuencia, razonamos que las herramientas de la informática son prósperamente valoradas para las investigaciones de estas disciplinas. Tanto así que otras aplicaciones tecnológicas de los estudios genómicos apuntan a reconocer en la secuenciación genética un acceso a numerosas variaciones anormales en los genes que rastrearían el origen de diversos padecimientos humanos. De este modo, las conclusiones de la genómica ayudarían a redefinir los actuales métodos existentes en los tratamientos médicos. Aplicaciones de la bioinformática Como hemos mencionado anteriormente, la diversidad genética de los organismos concibe numerosas directrices que abogan por un área de investigación y, consecuentemente, campos de aplicación para todo ese conocimiento que poco a poco está siendo adquirido. Desde la bioinformática se exportan varios alcances al terreno de la medicina, los estudios evolutivos, la conservación de la biodiversidad, entre otras significativas aplicaciones. Así, la medicina mantiene su relación con los estudios genómicos a través de la industria farmacéutica. El importante papel que desempeña la creación de medicamentos de vanguardia para la mejora en la calidad de vida redefine los nuevos caminos de la fisiología en nuestro siglo XXI. Estos hallazgos tienen como consecuencia el impulso de tratamientos preventivos y precisos para enfermedades oncológicas (diversos tipos de cáncer, leucemia, tumores benignos) y patologías asociadas a mutaciones genéticas. También, la bioinformática permite almacenar un control médico hospitalario: a través de la información de patrones hereditarios y posibles anormalidades genéticas, se atienden medidas preventivas en beneficio de la salud del paciente. Por otro lado, en las investigaciones relacionadas a la biología evolutiva, las herramientas tecnológicas permiten rastrear las múltiples transformaciones que han sufrido las secuencias genéticas en diversas especies animales y, primordialmente, en el ser humano. Es decir, los datos biológicos de un organismo están asociados a una herencia genética con patrones semejantes: en el acto reproductivo reside una sucesión genética que se conserva a través de las generaciones. Uno de los problemas primordiales de nuestra actualidad, como lo es la contaminación ambiental, también encuentra cabida en los estudios de la bioinformática. Es a través de la recuperación de información de distintas secuencias genéticas del ADN que algunos investigadores promueven un estudio general de las poblaciones y las especies animales para revelar posibles desarrollos evolutivos en estos organismos y cómo reaccionan ante el actual deterioro ambiental. En conclusión, la bioinformática revela y abre las puertas a nuevas líneas de investigación en beneficio del conocimiento biológico de los organismos que nos rodean. Ante esta nueva responsabilidad, es necesario atender las problemáticas sanitarias y ambientales que arrastra una sociedad en constante estado de aprendizaje. En pocas palabras —y aunque pudiera parecer un tanto contradictorio—: mantener nuestra herencia con ayuda de la innovación. Andrés Márquez (Comunicación y Difusión, PIT-UAS).
Personal de la empresa japonesa Hioki imparte en el PIT-UAS capacitación para analizar la calidad de la energía eléctrica

El ingeniero Román Leal, representante regional de la empresa japonesa Hioki, visitó las instalaciones del Parque de Innovación Tecnológica (PIT) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) para impartir una capacitación sobre cómo utilizar el analizador de calidad de energía PW3198, 22 personas se dieron cita en la Sala de Videoconferencias; destacó la participación de colaboradores del PIT-UAS, así como estudiantes y personal docente de la Universidad Tecnológica de Culiacán, estudiantes del Tecnológico de Culiacán y empleados de la empresa residente HunabSys. El PW3198 sirve para conocer los problemas de calidad de energía en las corrientes de red, ya sea una vez que sale de la subestación hacia la empresa o cuando se envía para su aplicación. En entrevista, el representante de Hioki especificó algunas funciones del aparato: «Para hacer el monitoreo de la buena o mala calidad de la energía que se tenga en las instalaciones, para corregir los factores de potencia bajos, los desbalances de bases… Esto nos va a servir para ahorrar en costos energéticos, para ahorrar en mantenimientos predictivos, para no cometer infracciones por el suministro eléctrico en CFE con bajos factores de potencia. Aparte, se pueden hacer análisis en paneles solares, en máquinas para potencias y consumos y para ver las alteraciones que los mismos aparatos que tienen aquí generan en la energía». La capacitación consistió en explicar las funciones que puede cumplir el aparato y el rendimiento que puede dar el mismo, además se explicaron la instalación del PW3198 y los resultados que genera en el campo de trabajo. Sin duda, el rendimiento del excelente equipo con el que cuenta el PIT-UAS en su Smart Eco-Park se vería beneficiado con este aparato, que sería de gran ayuda para garantizar un mejor uso de energía no sólo en las instalaciones del propio PIT-UAS sino en la Casa Rosalina en general. Asimismo, cabe destacar que se mantendrá contacto con la empresa Hioki para que, en un futuro, se pueda contar con otros aparatos que beneficien el funcionamiento del Parque. Alfredo Careaga (Comunicación y Difusión, PIT-UAS).