Transferencia tecnológica, una de las estrategias de países desarrollados para alcanzar la sociedad del conocimiento

El crecimiento económico y productivo que han tenido países como Finlandia, Canadá y Estados Unidos se debe en gran parte a su éxito en la generación de políticas públicas de innovación y a que han efectuado de manera correcta la transferencia de conocimientos y tecnologías desarrolladas en universidades o centros tecnológicos. Para que México llegue a estar a la altura de estas naciones desarrolladas, nuestro país debe seguir dichos modelos y trabajar de forma similar pero de acuerdo con su realidad nacional, que los avances tecnológicos y la investigación se combinen para que puedan llegar a consolidar la cultura de innovación en los sectores de la llamada «cuádruple hélice» (estado, empresa, universidad, sociedad). Y este Miércoles de CTI les traemos un tema que será clave para lograrlo: la transferencia tecnológica o transferencia de conocimientos, clave para transitar hacia la sociedad del conocimiento. Si buscas mejores resultados, aprende nuevos conocimientos La transferencia tecnológica es un proceso por medio del cual el sector privado logra acceder a los avances tecnológicos que han sido desarrollados por científicos, a través del traslado de tales tecnologías a las empresas productivas, que los convierten en bienes, procesos y servicios útiles comercialmente aprovechables. Este proceso incluye el aprendizaje de nuevos conocimientos que se llevan a la práctica para dar resultados innovadores. Las empresas y universidades se vinculan buscando generar desarrollo científico-técnico y económico. En la búsqueda de apropiabilidad institucional de los resultados que obtengan las universidades en proyectos de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), en los últimos años, los gobiernos de países desarrollados han creado normas de propiedad intelectual e industrial que otorgan la pertenencia de los resultados generados a la universidad, a pesar de que la investigación es financiada con recursos públicos. Razón por la cual es de suma importancia para las universidades tener el control de la propiedad intelectual, debido a que facilita incentivos para promover la transferencia de tecnología y colaborar en conjunto con la industria y el gobierno a fin de realizar investigaciones (que además serían más eficientes). Para crear innovaciones tecnológicas se requieren las tecnologías adecuadas, que pueden estar dentro de la misma empresa o fuera de ella; en este último caso es cuando se habla de transferencia de tecnología, y se analiza desde dos panoramas: La empresa que accede a la tecnología y emplea la transferencia de tecnología para mejorar su competitividad (receptor). La entidad que co-desarrolla la tecnología, como la universidad, centro de investigación o empresa, y aprovecha la transferencia de tecnología como método de evaluación de su conocimiento (proveedor). Con los avances científicos que surgen día con día, recientemente el concepto de transferencia de tecnología ha evolucionado para convertirse en transferencia de conocimiento. Es decir, ahora engloba: más dimensiones de transferencia, no solo tecnología sino también personal, social o cultural; más objetos de transferencia, además de protección de propiedad intelectual e industrial, por ejemplo el saber hacer (en inglés conocido como know-how) o publicación; también más mecanismos de transferencia, a las licencias, contratos de investigación o creación de empresas, se le agrega la formación o movilidad de personal. Pasar de la necesidad al emprendimiento Llevar a la práctica este proceso puede llegar a ser un éxito rotundo y con beneficios para muchos, incluso en países en vías de desarrollo. Tal es el caso del Programa de Autoproducción de Alimentos implementado por la Universidad de Mar del Plata (Argentina): la república tenía una gran crisis socioeconómica, que un grupo de estudiantes de la Facultad de Agronomía, en conjunto con algunos docentes, decidieron afrontar mediante la aplicación de sus conocimientos para combatir el hambre y la desocupación; crearon establecimientos de huertas comunitarias, barriales y familiares que, además de contribuir en la mejorar de la alimentación como se planteaba en un principio, conforme pasó el tiempo y gracias al gran éxito obtenido, atrajo apoyo de la Universidad y del Gobierno que los convirtió en exitosos microemprendedores. Para que las acciones prosperen, es de suma importancia el apoyo que se brinda a la transferencia de conocimientos entre universidades y empresas. A sabiendas de ello, la Oficina de Propiedad Intelectual del Reino Unido (Intellectual Property Office of the United Kingdom, UKIPO) ha aportado la realización de una serie de actividades durante varios años, como la puesta en práctica de los Acuerdos de Lambert, cuya la intención es ayudar a las partes colaboradoras a entender y hacer frente a los asuntos relacionados a la pertenencia y la explotación de los derechos de propiedad intelectual de la colaboración entre los sectores académico y empresarial. Además, la UKIPO realizó el concurso Avance Rápido (Fast Forward) con la intención de estimular la colaboración entre universidad, empresa y comunidad para desarrollar prácticas innovadoras de transferencia de conocimiento; por medio de esta competencia se han apoyado económicamente varios proyectos, entre los que destaca uno de la Universidad de Glasgow sobre un modelo de acceso fácil a la propiedad intelectual. Otro ejemplo de transferencia tecnológica es el Instituto Karolinska (IK, Suecia) que inventó una serie de estructuras de dinamización, como el Centro Karolinska Innovations AB (Centro Karolinska Innovations AB , KIAB) que ayuda a los investigadores del IK y emprendedores a comercializar sus inventos; o la empresa Karolinska Institutet Holding AB, que se encarga de negociar los retornos económicos a través de acciones en empresas derivadas (spin-off) y licencias con el sector empresarial. Y, como estos tres ejemplos, existes centenares más. Pros y contras de la transferencia de tecnología Esta transferencia reúne diversos aspectos que son considerados positivos, tanto para los proveedores (centros de investigación, universidades) como para los receptores de la tecnología (empresas). Hablamos de ventajas, beneficios, oportunidades en transferencia de tecnología: el proveedor consigue rentabilidad económica al obtener ingresos complementarios por las investigaciones realizadas en I+D+i para un mejor desarrollo de tecnología, además de que transferir tecnología aumenta el valor intangible del patrimonio, así como también logra tener acceso a un mercado más grande, al conocimiento científico y tecnológico, aumenta la competitividad tras ser más efectivo en sus actividades y mejora su imagen ante los demás; el receptor,

Martínez Carranza: «Existe la necesidad de tener robots que nos puedan ayudar en la casa»

El investigador mexicano promueve proyectos relacionados con la inteligencia artificial en el ámbito doméstico Luego de su participación como conferencista en la primera edición del Campamento de Ciencia, Tecnología e Innovación (TecnoCamp 2016), José Martínez Carranza dialogó con nosotros respecto a las investigaciones y los avances recientes que marcan positivamente el devenir de la informática aplicada. Asimismo, comentó las inquietudes que le han servido de respaldo para la planeación de algunos de sus proyectos, específicamente los relacionados con la robótica. «No sólo en México, en todo el mundo existe la necesidad de tener robots que nos puedan apoyar en la casa, robots que puedan limpiar. Hay empresas que ya venden robots que limpian el piso, por ejemplo. Entonces, es tener un robot que pueda cuidar a los niños, les pueda hacer compañía, pueda platicar contigo», comentó el investigador. El científico mexicano compartió otras de las posibles utilidades por validar en dicho modelo de robot doméstico, entre ellas, servir de asistencia a personas de la tercera edad. «Entonces, si piensas, por ejemplo, en los adultos mayores: en ocasiones están solitarios en sus casas, por decisión o circunstancias de la vida. A veces un adulto mayor requiere cierta atención y cuidados, si hay un robot que está junto a él y que pueda platicar con él, por ejemplo», expuso el doctor en Ciencias Computacionales. Así también, explicó el importante progreso que representaría desarrollar robots con capacidades cada vez más cercanas a las humanas. «Si de veras lo ponemos en términos, ni siquiera de ciencia ficción, sino algo que está siendo posible: que tú entables conversación con una máquina… eso sería muy bueno. El adulto estaría acompañado pero además estaría siendo cuidado», agregó. El investigador respalda una futura aceptación social de la inteligencia artificial en la vida diaria y colabora en el desarrollo de este tipo de proyectos. Cabe destacar que en 2016, por segunda vez consecutiva, el equipo de Martínez Carranza, que conforma junto con dos colegas del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), obtuvo el primer lugar en el Torneo Mexicano de Robótica por la presentación del modelo Sabina, un robot de servicio competente para distintas labores domésticas, capacidad de traslado a través de un sistema de ruedas, reconocimiento de voz, habilidad conversacional, identificación de objetos, entre otras características. «Tenemos un robot que se llama Sabina. Ya la jubilamos. Éste fue su último año porque ya adquirimos otro. Éste es un robot que queremos que esté en la casa, nos traiga bebidas, que navegue en el hogar sin estar chocando con los muebles», declaró el académico. «Éste es un proyecto que iniciaron dos investigadores que ya tienen bastante trayectoria en INAOE. A mí me invitaron a participar cuando regresé a México. Es un proyecto que lleva desde 2008. Eduardo Morales y Enrique Súcar son investigadores del Laboratorio de Robótica. Ellos comenzaron con este sueño de tener un robot de servicio», puntualizó. La trayectoria académica del científico mexicano es extensa. En 2004 José Martínez Carranza terminó la licenciatura en Ciencias de la Computación en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, en 2005 obtuvo la maestría en Ciencias Computacionales en la Coordinación de Ciencias Computacionales del INAOE y es doctor por la Universidad de Bristol (Inglaterra), gracias al apoyo de la Beca Newton. El TecnoCamp 2016 tuvo lugar los días 29 y 30 de septiembre, reunió a más de quinientos asistentes a las ponencias impartidas en la Torre Académica Culiacán de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) durante su primer día y, producto del Reto 10, durante seis semanas cinco jóvenes talentos desarrollaron su proyecto denominado Sensor de Flujo de Semillas en Sembrados Tradicionales para una Mayor Precisión en la Distribución de Insumos Agrícolas con apoyo económico institucional en las instalaciones del Parque de Innovación Tecnológica de la UAS. Andrés Márquez (Comunicación y Difusión, PIT-UAS)

Aprendizaje profundo: IA en pos de emular el funcionamiento del cerebro humano

En palabras de Jeff Dean (colaborador principal en Google Research): «El aprendizaje profundo es realmente una poderosa metáfora para aprender sobre el mundo». ¿Qué diferencia un cerebro humano de una máquina?, ¿qué hace que nuestra materia gris sea tan especial? Independientemente de si el abordaje es biológico, psicológico o filosófico, destacan características como percepción, acción, lenguaje articulado y cognición. En ediciones anteriores de nuestros Miércoles de CTI, te hablamos sobre la inteligencia artificial (IA) y los agentes autónomos: el inalcanzable sueño de emular el cerebro humano y la polémica creación de «máquinas pensantes». Como te comentábamos anteriormente, la imperante tendencia tecnológica que hoy por hoy es clave dentro del campo de la IA es el aprendizaje profundo (deep learning): la IA «finalmente se está poniendo inteligente»; se plantea que los nuevos agentes autónomos sean capaces de entender el lenguaje humano y hacer tanto inferencias como tomar decisiones por sí mismos. Expertos en investigación y consultoría tecnológica señalan que el aprendizaje profundo comenzará a tener un gran impacto en la mayoría de las industrias durante los próximos años. Ahora bien, si te preguntas por qué esto te atañe, te invitamos a continuar leyendo nuestra nota, donde expondremos algunos planteamientos teóricos básicos y unas cuantas aplicaciones de este conjunto de técnicas para extraer, transformar, clasificar y analizar información. Las redes neuronales cerebrales humanas como inspiración El trabajo que inició en la década de los sesentas del siglo XX como algo conceptualmente atractivo pero difícil de probar, comenzó a tener un amplio rango de usos comerciales a inicios de los noventas del mismo siglo. De acuerdo con la estadounidense Asociación de Ingenieros Informáticos (Association for Computing Machinery, ACM), los sistemas neuronales artificiales (redes neuronales) siguen los patrones de las neuronas cerebrales, así como las conexiones o sinapsis entre las neuronas. Así, las redes neuronales artificiales son sistemas altamente conectados, elementos de procesamiento simples cuyo comportamiento cambia según los «pesos» asignados a cada conexión; contrario a los programas computacionales tradicionales, el aprendizaje profundo requiere entrenamiento: entre mayor sea la cantidad de información de entrada, mejores serán los resultados. Durante muchos años la mayoría de las redes neuronales contenían una sola capa de «detectores de características» y eran principalmente entrenados con datos clasificados a través de un proceso llamado entrenamiento «supervisado»; posteriormente aparecerían los tipos multicapa e híbrido. Ya para la década de los ochentas apareció un tipo de aprendizaje profundo más poderoso, que empleaba múltiples capas. En los años de irreales robots futurísticos propios de películas como El cazador implacable (Blade Runner, 1982), El exterminador (The Terminator, 1984) y Aliens: el regreso (Aliens, 1986), en la esfera científica, las computadoras no eran suficientemente veloces para lidiar con los procesos de aprendizaje de múltiples capas de características al mismo tiempo pues implicaban una enorme cantidad de cálculos o cómputos, además no había suficientes datos catalogados y los desarrolladores no contaban con una forma eficiente de iniciar los «pesos». El pionero en aprendizaje automático Geoffrey Hinton (Universidad de Toronto) asegura: «El enfoque básico de entonces era que tú manualmente hacías un montón de características, y luego aprendías qué peso ponerles para tomar una decisión. Por ejemplo: si es rojo, es más probable que sea un carro que un refrigerador». Lo más nuevo en IA: capas y capas de razonamiento artificial Li Deng y Dong Yu de Microsoft Research, en su artículo «Aprendizaje profundo: métodos y aplicaciones» («Deep Learning: Methods and Applications», 2014), sitúan estas técnicas en la intersección de las áreas de investigación de redes neuronales, IA, modelado gráfico, optimización, reconocimiento de patrones y procesamiento de señales. Aseguran que desde 2006 el aprendizaje estructurado de manera profunda, más comúnmente conocido como aprendizaje profundo o aprendizaje jerárquico, ha surgido como una nueva área de investigación dentro del aprendizaje automático. La esencia del aprendizaje profundo es automatizar el proceso de descubrimiento de características o representaciones efectivas para cualquier tarea de aprendizaje automático, incluida la transferencia automática simultánea de conocimiento de una tarea a otra. Los investigadores de Microsoft Research destacan tres importantes razones para la actual popularidad de esta vertiente: 1) las habilidades de procesamiento drásticamente incrementadas de los chips, 2) el significativamente aumentado tamaño de los datos usados para entrenamiento, 3) los recientes avances de investigaciones sobre aprendizaje automático y procesamiento de señales/información; en adición, por su parte, la ACM además señala las mejoras en arquitecturas de algoritmos y aplicaciones. En conjunto, todo esto posibilita un mayor incremento en el poder de los sistemas de aprendizaje automático; en particular, las redes neuronales artificiales multicapa están produciendo sorprendentes avances en materia de precisión dentro de campos como visión computacional y reconocimiento de voz. Escuchar, hablar, observar y aprender «como un ser humano» Deng y Yu hacen hincapié en el hecho de que existen numerosas investigaciones activas en el área, llevadas a cabo por instituciones de educación superior como la Universidad de Toronto, la Universidad de Nueva York, la Universidad de Montreal, la Universidad de Stanford y el Instituto Tecnológico de Massachusetts, así como empresas de la talla de Microsoft, Google, IBM, Baidu y Facebook. Dichas investigaciones, aseguran, han demostrado éxito empírico del aprendizaje profundo en diversas aplicaciones de: visión computacional, reconocimiento fonético, búsqueda por voz, reconocimiento de discurso oral, codificación de funciones de voz e imagen, clasificación de expresiones semánticas, comprensión del lenguaje natural, reconocimiento de escritura a mano, filtro de correros electrónicos basura, detección de fraudes, procesamiento de audio, recuperación de información, robótica, e incluso en el análisis de moléculas que tal vez lleven al descubrimiento de nuevos medicamentos. A continuación te exponemos algunas de las aplicaciones del aprendizaje profundo más novedosas y un fructífero equipo de investigación cuyos productos seguramente usas más de una vez al día. IBM PowerAI (IBM y NVIDIA, 2016). Un kit de herramientas de software para empresas que «ayudará a entrenar a los sistemas a pensar y aprender en una forma más humana, a un ritmo más rápido». DeepText (Facebook, 2016). Herramienta que puede comprender el contenido textual de varias miles de publicaciones por segundo con precisión casi humana, abarcando casi veinte

Se imparte curso en el PIT-UAS para manejo de robot recientemente adquirido

Como parte de las actividades de adquisición de equipo y material de trabajo para fortalecer la investigación aplicada y a fin de impulsar programas y estrategias desarrollados en materia de robótica e inteligencia artificial en el Parque de Innovación Tecnológica (PIT) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), fue recientemente adquirido un robot humanoide NAO Evolution de SoftBank Robotics, modelo que ha sido utilizado en más de setenta países para clases de computación y ciencias, desde la escuela primaria hasta la universidad, ayudando así a los estudiantes a programar de una manera práctica. Así, el viernes 27 de enero del presente año, el encargado de  Productos Robóticos e Inteligencia Artificial de la empresa Grupo Mediatec, ingeniero Irving Figueroa Sumano, impartió un breve curso en las instalaciones del Parque, con una duración de alrededor de cuatro horas, al que asistieron 10 colaboradores de las áreas de Robótica, Soporte Técnico, Taller de Prototipos, así como estudiantes que realizan sus residencias y prácticas profesionales en el PIT-UAS. El instructor mostró a los asistentes las configuraciones básicas para la puesta en marcha del equipo recién adquirido y abordó temas sobre el correcto funcionamiento del equipo (software y hardware). Durante los ejercicios fueron aplicadas las actualizaciones de software, la asignación de un nombre al equipo, la conexión a internet de manera alámbrica e inalámbrica; asimismo, el ingeniero enseñó a los asistentes las nociones básicas del sistema operativo NAOqi; se dio particular énfasis a las lecciones relacionadas con cuidado, buen uso y mantenimiento del equipo. Los asistentes aprendieron mediante ejemplos cómo programar actividades tales como bailar, caminar, decir frases, entre otras aplicaciones de este robot. De sus principales características destacan las siguientes: cuenta con 25 grados de libertad (que pueden funcionar de manera similar a las articulaciones del cuerpo humano), posee la habilidad de caminado omnidireccional, así como manos prensiles con agarre en los dedos para manipulación de objetos, amén de elementos electrónicos y mecánicos tales como sensores, cámaras de video, micrófonos y una unidad inercial. El producto, adquirido gracias al apoyo institucional brindado por parte de la Administración Central rosalina, es el robot humanoide más utilizado para fines académicos y de investigación alrededor del mundo, funciona ya sea de manera autónoma o mediante teleoperación desde un equipo de cómputo y es mundialmente conocido por ser el modelo oficial para la RoboCup. Ahora bien, las aplicaciones pedagógicas en las que se puede emplear el NAO varían y, sólo por mencionar algunas, pueden darse en campos como visión computacional, reconocimiento facial y de voz, procesamiento de señales, localización y navegación de un sistema inteligente, cinemática, dinámica y mecánica, entre otras que puedan surgir de las necesidades de los investigadores y colaboradores de esta unidad organizacional de la UAS. Por lo que respecta a la utilidad que el NAO tendrá para el PIT-UAS, en el marco del desarrollo de proyectos interdisciplinarios de ciencia aplicada, el maestro en Ciencias en Ingeniería Electrónica, Gabriel Zúñiga, encargado del Laboratorio de Robótica y Realidad Virtual del PIT-UAS, declaró: «El robot Nao es una plataforma de desarrollo con fines académicos y de investigación. Nos sirve para el aprendizaje e investigación en las áreas de electrónica, informática, robótica y control; precisamente en temas como locomoción, algoritmos, inteligencia artificial y procesamiento de señales, por mencionar algunos». Jesús Moroni Arellano (Comunicación y Difusión, PIT-UAS)

Trazabilidad, «la persecución» del producto

En la antigua Roma era costumbre que en los edificios públicos se encontrara huella del arquitecto creador de la construcción; así como en el Panteón de Roma (a pesar de que algunos dudan): la inscripción en el frontón «M.AGRIPPA L:F: COS TERTIVM FECIT» es la mejor prueba de que él la construyó. Del mismo modo, los pintores firman sus obras para dar cuentea de quién las realizó, como en 1931 lo hizo el famoso pintor español Salvador Dalí en su obra La persistencia de la memoria. Por su parte, los diseñadores de ropa hacen lo mismo para identificar sus prendas, tal es el caso con los diseños que realiza la reconocida marca Armani. ¿Ves un patrón en esto? Te daré una pista: trazabilidad, esa posibilidad de «identificar el origen y las diferentes etapas de un proceso de producción y distribución de bienes de consumo» (según la definición del Diccionario de la Real Academia Española). Y éste es hoy nuestro tema de Miércoles de CTI, aunque no te hablaremos ni de moda ni de arte, sino de inocuidad alimentaria y controles de calidad de diversos productos. La descripción detallada de un proceso Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, la trazabilidad consiste en poder «encontrar y seguir el rastro, a través de todas las etapas de producción, transformación y distribución, de un alimento, un pienso o un ingrediente». Esta tecnología también se define como «la capacidad de productores, industriales, comerciantes, consumidores y poderes públicos de poderle seguir la pista a un determinado objeto a lo largo de toda o de parte de su vida útil». Cabe aquí mencionar que anteriormente las Academias de la Lengua Española recomendaban usar rastreabilidad en lugar de trazabilidad, sin embargo, la Real Academia Española decidió en su vigesimotercera edición impresa (2014) que la palabra correcta sería trazabilidad, dado que prevaleció la influencia del inglés traceability. Ahora bien, la trazabilidad se puede considerar desde tres tipos de enfoques diferentes: Trazabilidad ascendente (hacia atrás). Consiste en distinguir los productos que son recibidos en la empresa, con información de quiénes los produjeron y de dónde vienen. Trazabilidad interna o de proceso. Es el traslado del producto dentro de la propia empresa. Trazabilidad descendente (hacia adelante). Consiste en identificar los productos que produce la empresa y saber hacia qué destino van y quiénes son los clientes. Una de las principales áreas de desarrollo de la trazabilidad es la seguridad alimentaria, que tiene como objetivos fundamentales: la información, el procesamiento y la identificación de los productos, esto a través del seguimiento desde el inicio de la cadena (que es la producción) hasta llegar al plato del consumidor. Todo esto, a fin de garantizar tanto calidad como sanidad de los productos que se consumen. Desde el punto de vista del funcionamiento, la trazabilidad proporciona un mejor seguimiento y control del producto, en busca de evitar fraudes al reconocer sus características y procesos aplicados: los productores, identifican su trabajo de cultivo y tratamientos empleados, para cumplir con los sistemas de calidad; la industria elaborada y la distribución aplican los sistemas de control de calidad, etiquetado, mantenimiento en frío, agilidad en el transporte y almacenamiento; mientras que los consumidores son los encargados de utilizar y conservar los productos que adquieren. Los diversos campos en busca de un mejor control de calidad ¿Te intoxicaste con un alimento y no sabes de dónde proviene? Pues menos mal que el sector alimentario es el principal campo de trabajo de la trazabilidad, y de ahí su importancia, dado que facilita el seguimiento de los productos en cualquier etapa de su proceso, para que sepas de dónde vino el problema y qué tipo de problema sanitario es al que te enfrentas. Se abarcan: pescados, tanto en pesca directa, marítima y continental, como de acuicultura (esta última es la que se podría considerar trazabilidad completa, debido a que se conoce la historia del producto, a diferencia del mar o río, donde pueden presentarse enfermedades o haber contaminación; carnes de especies ganaderas, para las que la trazabilidad es prácticamente una exigencia, que sirve de garantía al consumidor, debido a problemas como encefalopatía, glosopeda, peste porcina, clembuterol, etcétera; productos vegetales, donde encontramos variedad de tipos de trazabilidad, gracias a las distintas formas de acondicionamiento, transporte y comercialización, al existir productos perecederos y no perecederos, de los cuales ambos necesitan cumplir con normas específicas o certificados sanitarios de los productores. Pero el concepto no es implementado sólo para los alimentos, es tan versátil y sin límites que otras industrias le están dando un valor agregado a sus productos al aplicar la trazabilidad. En el mercado farmacéutico el consumidor podrá saber en qué momento y quiénes produjeron el medicamento, así como su fecha de vencimiento y todo el proceso por el que pasa hasta llegar al consumidor final. Por otra parte, en la esfera minera, en Europa se rigen con la norma REACH, cuya intención es conocer el origen y el proceso de los minerales que se exportan, que gracias a la trazabilidad se conocen de manera inmediata. También existe en la documentación, que consiste en registrar el rastro que deja el documento durante el proceso de cualquier trámite; esto engloba bancos, aduana, instituciones, entre otros. Además de los mencionados en los renglones anteriores, la trazabilidad está presente en áreas como la construcción, los sistemas de gestión y de servicios de salud. Los privilegios y obstáculos de la trazabilidad Hoy en día el mercado es muy competitivo, se encuentra saturado de productos y marcas, lo que hace que cada vez sea más complicado conseguir un consumidor fiel; en este sentido, la trazabilidad es un gran aliado para mantener al cliente, pues le da la seguridad de que el producto que está consumiendo cuenta con un historial escrupulosamente cuidado. Entre las ventajas para la empresa al implementar este sistema encontramos: Aumentar la calidad del producto, así como la imagen de la marca. Respaldar el origen del producto. No es necesaria una fuerte inversión para su desarrollo. Acercar al sector primario a las

Colaboradores del PIT-UAS reciben capacitación para el uso del Centro de Maquinado Vertical HAAS

Tras la reciente adquisición del Centro de Maquinado Vertical HAAS, el ingeniero Ricardo Barrera de la empresa HI-TEC asistió a las instalaciones del Parque de Innovación Tecnológica (PIT) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) para impartir una capacitación sobre cómo manejar dicha máquina. Un total de 10 asistentes se dieron cita en el Taller de Prototipos, destacó la participación de colaboradores del PIT-UAS como el doctor en Ingeniería en Biosistemas Carlos Duarte Galván del Laboratorio de Instrumentación en Física de Altas Energías, así como personal del Taller de Prototipos y del Laboratorio de Diseño y Modelado, además de estudiantes que actualmente colaboran en el área Desarrollo de Proyectos y estudiantes de posgrado de la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas de la UAS. Una fresadora CNC es una máquina cuya función consiste en realizar trabajos mecanizados con el uso de una herramienta giratoria de varios filos denominada fresa que ofrece la posibilidad de trabajar diversos materiales como acero, bronce, maderas y plásticos. El modelo recientemente adquirido por el PIT-UAS es el VF-1, que tiene un cuarto eje angular adicional, importante particularidad que permite posicionar la pieza a trabajar en diferentes ángulos para realizar más operaciones. Al hablar sobre la compra, el director del PIT-UAS, M. A. José Ramón López Arellano, enfatizó el gran apoyo brindado al Parque por la Administración Central de la Casa Rosalina para concretar la adquisición de esta maquinaria especializada. Cabe destacar que dicho equipo no sólo será para beneficio del PIT-UAS, sino de la Universidad en general, pues la fresadora será empleada en el desarrollo de proyectos de investigación aplicada que buscan dar solución a problemas específicos de las industrias sinaloenses, proyectos en los que tanto investigadores como estudiantes universitarios podrán participar y así mejorar o poner en práctica sus habilidades en el manejo de esta herramienta. En entrevista, el ingeniero Jesús Lafarga, responsable del Taller de Prototipos del Parque, especificó algunas de las ventajas que traerá la adquisición de esta maquinaria para la propia unidad organizacional rosalina a la que pertenece: «aquí en el taller hacemos prototipos, con esta máquina podemos hacer prototipos más complejos, incluso se puede llegar a la etapa final del producto». La capacitación se impartió del 27 de febrero al 03 de marzo y constó de la explicación de los principios básicos de programación y operación del Centro de Maquinado HAAS (fresadora); además, cada uno de los participantes realizó ejercicios prácticos, supervisados por el ingeniero Ricardo Barrera, responsable del curso. Alfredo Careaga (Comunicación y Difusión, PIT-UAS)

Emprendimiento estudiantil, el osado proceso de aprender a pensar fuera de la caja

Cuando hablamos de emprendimiento —que no emprendurismo ni emprendedurismo ni tampoco emprendeduría— pensamos en osados y creativos individuos que, por muy difícil o prácticamente imposible que parezca, logran tener éxito en el desarrollo de sus ideas al llevarlas satisfactoriamente a los mercados económicos. Y entre estas personas probablemente uno de los más famosos emprendedores de los últimos tiempos sea Steve Jobs (millonario a los 26 años). Al director ejecutivo de Apple debemos agradecer su visionaria intuición de mercado, que contribuyó en gran medida a que las monstruosas e inaccesibles computadoras de los setentas se convirtieran en las hoy tan imprescindibles y versátiles computadoras personales que podemos encontrar en muchos hogares y oficinas. Actualmente es difícil no escuchar sobre el emprendimiento, existen instituciones, revistas, canales de YouTube y otras redes sociales dedicados a propagar dicha estrategia de desarrollo económico y forma de vida; incluso hay programas de educación básica que forman a los pequeños según la llamada educación en emprendimiento (EE). ¿Pero cuándo y dónde se aprende a ser un estudiante emprendedor?, ¿qué tan efectivo es orientar los programas educativos hacia la formación de una cultura emprendedora?, ¿qué importancia tiene para la sociedad que haya emprendedores? Éstas y otras cuestiones son las que abordaremos este Miércoles de Ciencia Tecnología e Innovación. La educación en emprendimiento antes de la universidad Ante los significativos cambios traídos por la globalización y los imperativos de la economía basada en el conocimiento (EBC), en 2000 la Unión Europea (UE) planteó un plan de acción conocido como la Agenda de Lisboa, donde se recogían lineamientos encaminados a adaptarse a la nueva realidad global y a convertirse en la EBC «más competitiva y dinámica del mundo, capaz de crecer económicamente de manera sostenible con más y mejores empleos y con mayor cohesión social». Cobraron así importancia político-económica tanto el emprendimiento como la EE. En países como Alemania surgieron iniciativas orientadas a inculcarles a los estudiantes universitarios el autoempleo como una alternativa vocacional, en vista del difícil y estrecho panorama laboral nacional e internacional. En México, recientemente se ha comenzado a jugar incluso con la noción de implementar experiencias educativas para trabajar temas de emprendimiento con niños de nivel básico; estrategia que ya se había trabajado antes en otros lugares del mundo. A inicios de la primera década del siglo XXI existía muy poca investigación rigurosa sobre sus efectos, no obstante investigadores y educadores ensalzaban abiertamente los supuestos beneficios de la EE. Pero ya desde entonces se reconocía el deseo de participar en programas de EE expresado por estudiantes de educación primaria y secundaria; incluso había quienes sostenían que eran precisamente los años de infancia y adolescencia los mejores para fomentar una actitud positiva hacia el emprendimiento. Así y todo, un estudio de 2003 reveló que estudiantes australianos de educación media estaban más preocupados por cómo dirigir sus estudios y experiencias laborales que por la factibilidad de convertirse en autoempleados, dado que percibían el iniciar su propia empresa como algo aún muy remoto. Los retos para fomentar la cultura emprendedora en la universidad Por lo que respecta a la educación superior, de acuerdo con la Encuesta Global Universitaria del Espíritu Emprendedor Estudiantil (Global University Entrepreneurial Spirit Student’s Survey, GUESSS): se perciben más intenciones emprendedoras en hombres que en mujeres; tener un contexto familiar emprendedor fomenta dicha ideología en el estudiante; entre los motivos personales para emprender destacan (en orden de importancia) realizar un sueño propio, tener un trabajo apasionante, libertad e independencia, así como el poder crear algo. Cuestión de suma importancia es que, a lo largo del reporte, se hacen evidentes las diferencias entre países desarrollados y naciones en vías de desarrollo, por ejemplo: en los primeros se da menos importancia a la realización de un sueño propio, en tanto que los segundos son los menos preocupados por el riesgo implícito en el emprendimiento. En la mayoría de las instituciones de educación superior cuyos estudiantes fueron encuestados para la GUESSS, los resultados sugieren que el nivel y la presencia de la cultura emprendedora en las universidades son insuficientes, ya sea por la falta de fomento y apoyo de la propia institución educativa o por el desinterés del estudiantado. En el caso particular de países como México, no sólo es cuestión de falta de visión o formación de los propios maestros y directivos, sino que además debe hacerse frente a la falta de recursos. Es decir, vivimos en sociedades cuya gran mayoría de estudiantes universitarios sigue limitándose (o bien, siendo deliberadamente limitada) a roles sumamente tradicionales, ya sea por la misma naturaleza de sus elecciones de carrera o a causa de barreras ideológicas y presupuestales. El lado social del emprendimiento estudiantil, más allá del afán de lucrar A nivel mundial existen casos de éxito como el de los jóvenes estadounidenses Jonathan Goldman y Ava Anderson, millonarios antes de los treinta años de edad; él es fundador de Quantum Networks, compañía de mercadotecnia especializada en el comercio electrónico; ella, fundadora de Pure Haven Essentials, comercio electrónico dedicado a la venta de productos orgánicos para el cuidado personal y el hogar. También está el caso del joven mexicano Carlos Camacho, fundador de Ecoshell, empresa dedicada a la fabricación de empaques biodegradables. Pero no todo en el mundo del emprendimiento se trata de volverse millonario, también se puede «pensar fuera de la caja» para beneficio de la sociedad. A World of Good es una organización híbrida que busca contribuir a la reducción de la pobreza mundial a través de canales de mercadeo minorista. BlinkNow reúne fondos para la casa hogar, la escuela, la clínica, el centro para empoderar mujeres y las diversas actividades para educación sobre sustentabilidad ambiental del proyecto nodal Kopila Valley (Nepal). The Future Project asiste, ofrece cursos y aplica técnicas culturales a fin de ayudar a fomentar tanto la voluntad como las habilidades de preparatorianos y mejorar la cultura de su escuela (Estados Unidos). Por mencionar apenas algunas de las muchísimas organizaciones sin fines de lucro que iniciaron a manos de estudiantes emprendedores. Entonces, ¿emprender o no emprender?

Lira Saldívar: «La agricultura tradicional es contaminante y no sustentable»

El científico mexicano asegura que la agronanotecnología puede ayudar a evitar los estragos ambientales propios de la agricultura tradicional En octubre de 2016, dentro del marco de la primera edición del Campamento de Ciencia, Tecnología e Innovación (TecnoCamp), Ricardo Hugo Lira Saldívar, conferencista del evento, habló con nosotros sobre los hallazgos en sus investigaciones relacionadas al campo de la agronanotecnología, disciplina aplicada que aboga por la utilización de nanopartículas en cultivos agrícolas. «La agronanotecnología es una nueva línea de investigación a nivel mundial. Esto se deriva de la nanotecnología en general. La nanotecnología […] está incidiendo en todas las fases del conocimiento humano», contextualizó el académico. Asimismo, Lira Saldívar argumentó que, precisamente por ser un campo de estudio recientemente llevado a la agricultura, aún quedan por descubrir innumerables posibilidades de aplicación. Entre los beneficios de aplicar este novedoso método destaca el hecho de que permite concebir una agricultura sustentable y libre de agentes contaminantes. «Es una gran oportunidad, trabajar con esas nanopartículas, porque, por un lado, te ofrecen la posibilidad de promover el crecimiento de las plantas, mejorar su desarrollo y utilizando muy pequeñas cantidades, en comparación [con las cantidades de] fertilizantes y nutrientes que se utilizan en la agricultura tradicional», explicó el investigador. El científico mexicano comentó la compatibilidad de las nanopartículas al ser puestas en acción para el crecimiento de las plantas de cultivo. «Las nanopartículas metálicas —con las cuales estoy trabajando— tienen una función muy importante en las plantas cultivadas; porque el fierro, el zinc, el cobre… son micronutrientes de las plantas», precisó el doctor en Ecología. También nos habló de otras ventajas encontradas en las distintas prácticas de la agronanotecnología: «En la agricultura, las nanopartículas tienen una doble función. Por un lado, actúan como nutrientes de las plantas y, por otro lado, estos mismos metales que estoy utilizando tienen un efecto antimicrobiano». Por otra parte, el agronanotecnólogo se dio la oportunidad de opinar sobre las consecuencias perjudiciales de las prácticas realizadas en la agricultura tradicional. «Muchos de los fertilizantes de nitrógeno que se aplican se transforman en nitratos; los nitratos resultan ser venenosos para los humanos y los animales; y, una vez que llegan a los acuíferos subterráneos, los pozos de agua y las lagunas, pueden provocar contaminación», señaló. En cuanto a las nanopartículas, sólo se requieren dosis mínimas de las sustancias para las labores de cultivo; contrario a los fertilizantes tradicionales, de los cuales se usan cantidades excesivas en las prácticas de la agricultura tradicional, lo que la vuelve contaminante y no sustentable. Ricardo Hugo Lira Saldívar estudió la Ingeniería en Agronomía en la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, ubicada en Saltillo (Coahuila), obtuvo la maestría en Uso y Conservación del Agua por el Programa de Graduados del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey y es doctor en Ecología por la estadounidense Universidad de California. El TecnoCamp 2016 tuvo lugar los días 29 y 30 de septiembre, reunió a más de quinientos asistentes a las ponencias impartidas en la Torre Académica Culiacán de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) durante su primer día y, producto del Reto 10, durante seis semanas cinco jóvenes talentos desarrollaron su proyecto denominado Sensor de Flujo de Semillas en Sembrados Tradicionales para una Mayor Precisión en la Distribución de Insumos Agrícolas con apoyo económico institucional en las instalaciones del Parque de Innovación Tecnológica de la UAS.    Andrés Márquez (Comunicación y Difusión, PIT-UAS)

Aplicaciones móviles: ¿herramienta para mejorar la eficiencia o para aumentar la procrastinación?

En 1973 el inglés Martin Cooper materializó una idea que rondaba en su cabeza desde que era un niño: la invención de un teléfono móvil. Pronto, lo que inició con una llamada desde un prototipo de celular en una calle de la ciudad de Nueva York, se convirtió en un éxito a nivel mundial, a tal grado que hoy en día más de la mitad de la población mundial cuenta con un aparato de estos, que poco a poco fueron sumando otros usos y funciones a su rol original de sólo hacer y recibir llamadas. Ya para los noventas, como bien recordarás si tuviste un teléfono celular en esos años, Snake fue un juego que logró hacer más divertidas las esperas (largas o cortas) de muchas personas (las privilegiadas que contaban con dicha tecnología); el juego era sencillo: guiar a la serpiente por toooda la —minúscula— pantalla del celular en su búsqueda de comida sin que el animalito chocara contra su propia cola, que crecía con cada nuevo bocado ingerido. Pues bien, ese sencillo pero entretenido juego que ahora recordamos con nostalgia fue el inicio de las aplicaciones móviles. Hoy en día, son tan grandes los avances tecnológicos que el progreso en este rubro dentro de las ciencias de la información y las comunicaciones es cada vez es mayor. Se trata de una tecnología que llegó para quedarse y que continuamente está revolucionando la manera en que interactuamos con nuestro entorno y con quienes nos rodean. Es por ello que este Miércoles de CTI, te presentamos algunos datos sobre la historia, la innovación y los usos de las aplicaciones móviles (apps, en inglés) a lo largo de su evolución. De lo predeterminado y más básico a lo hiperpersonalizado y sofisticado Una es un software desarrollado para que realice las funciones para las que fue diseñado y sea ejecutado en dispositivos móviles, como teléfonos celulares, reproductores portátiles, sistemas de posicionamiento global (GPS, por sus siglas en inglés de Global Positioning System), tabletas electrónicas, cámaras digitales, etcétera. El origen de esta tecnología surgió en la época de los años noventas, cuando los teléfonos básicos (feature phones, en inglés) contaban con sus primeras aplicaciones, enfocadas en mejorar la productividad del usuario: alarma, calendarios, calculadoras y correo; esas primeras aplicaciones cumplían con funciones básicas y elementales, además de tener un diseño bastante simple. El primer gran cambio que experimentó esta tecnología ocurrió en 2007, con la aparición del iPhone de Apple; dicho innovador aparato ingresó al mercado para generar nuevos modelos de negocio, mejoró las herramientas de las que disponían diseñadores y programadores para desarrollar aplicaciones, con lo que facilitó la tarea de producir una aplicación y las convirtió en algo más rentable para los desarrolladores y para el mercado. Prueba de ello es la aparición de tiendas en línea especializadas, como App Store (Apple), Google Play (Android) y Windows Phone Store (Nokia y otros), donde encontramos: software gratuito, es decir, de libre descarga pero que da a la empresa la posibilidad de obtener dinero a través de la publicidad mostrada al usuario; aplicaciones cuya descarga tiene un costo; así como las , que puedes descargar de manera gratuita para uso básico y limitado, con la opción de recibir funciones más avanzadas, liberadas por medio de un pago previo. Pongámonos técnicos: tipos de aplicaciones Por lo que respecta a los diversos tipos de aplicaciones móviles, a continuación te presentamos los tres enfoques para desarrollo que existen: uno nativo y dos multiplataforma (web e híbrido). Aplicaciones nativas. Desarrolladas específicamente para que se ejecuten en un tipo de dispositivo y su sistema operativo. Su principal ventaja es la oportunidad de acceder a las funciones del dispositivo como cámara, GPS, agenda, mensajería; además, algunas de ellas pueden ser utilizadas sin acceso a internet. Aunque, al ser específicas para un sistema operativo, si deseas cubrir varias plataformas, se debe generar una aplicación para cada una de ellas, lo cual implica mayor costo de desarrollo. Aplicaciones web. Diseñadas para que se ejecuten en servidores y se visualicen en el navegador del dispositivo móvil; desarrolladas en HTML, Java Script y CSS, la misma tecnología usada para crear sitios web. Cuentan con el beneficio de que los dispositivos no necesitan la instalación de algún componente, ni la aprobación de un fabricante para que sean publicadas. Existe un detalle: es obligatorio el acceso a internet, lo que se podría convertir en una dificultad debido a los problemas de conectividad; y, a diferencia de las nativas, en las web no es posible utilizar los elementos de hardware del dispositivo. Aplicaciones híbridas. Desarrolladas con tecnología web y ejecutadas dentro de un contenedor web sobre el dispositivo móvil; son la combinación perfecta de los dos tipos anteriores: utilizan multiplataforma como HTML, Java Script y CSS, y tienen acceso a algunas de las capacidades específicas de los dispositivos. Las principales ventajas son que se puede distribuir a través de las distintas tiendas de aplicaciones y la reutilización de código para múltiples plataformas. Sin embargo, el utilizar la misma interfaz para todas las plataformas implica que la apariencia de la aplicación no será como la de una nativa. Los diversos campos de acción: de lo más banal a lo más vital En un principio, las aplicaciones móviles fueron inventadas para mejorar la productividad personal, pero hoy en día, gracias a la llegada de los teléfonos inteligentes, encontramos muy variadas áreas de acción, con usos que sin duda han venido a mejorar la vida de quienes las emplean. A continuación te exponemos algunas grandes áreas: Juegos. Tienen como fin la diversión del usuario. Ahí tenemos el caso de Angry Birds, que fue de las primeras aplicaciones que hubo en el mercado; y una de las más recientes en este rubro, que en 2016 tuvo un éxito rotundo, es Pokémon Go, una aplicación móvil que echa mano de la realidad aumentada. Redes sociales. Se enfocan en la comunicación entre usuarios, facilitan y propician la interacción entre ellos. Algunas de las que han causado furor son Facebook, Snapchat, Instagram,

De la ciencia ficción a la realidad: un recorrido por la evolución de la robótica

En 1921 el escritor checo Karel Capek dio a conocer su obra de teatro RUR (Robots Universales Rossum), cuyos personajes autómatas introdujeron por primera vez el término robot con el sentido que le damos hoy en día, el cual deriva de la palabra checa robota, que significa «trabajo forzado o esclavitud». Desde este primer acercamiento podemos notar la influencia que han tenido la literatura y la ciencia ficción en nuestra concepción de lo que es un robot, y la razón de que al pensar en ellos nuestra mente los asocie más naturalmente a personajes pensantes y autónomos presentados a nosotros en filmes como Star Wars o androides biorobóticos que pueden pasar por humanos, como los de Blade Runner. La realidad actual aún dista mucho de esos ejemplos, pero la ciencia continúa trabajando para, algún día, crear tales sofisticados mecanismos. Aunque al compararla con la ficción pareciera que nuestra realidad se encuentra muy lejana de tan grandes logros, la verdad es que el campo de la robótica ha sido un área en evolución constante y acelerada, misma que a continuación exploraremos un poco desde sus inicios, pasando luego a los tipos de robots y algunas de las aplicaciones más «ordinarias». Los primeros pilares para la automatización Se tienen numerosos registros de autómatas creados desde la antigüedad y a lo largo de la historia: desde el autómata de agua creado por Herón de Alejandría (125 a. C.), el león florecido y el caballero de Leonardo Da Vinci (1499), así como el pato de Vaucanson creado por el ingeniero francés Jacques de Vaucanson a mediados de la década de 1730; y estos son sólo cuatro de los muchos ejemplos que podríamos traer a colación. Aun cuando el término robot y su significado actual fueron acuñados (como mencionábamos antes) a partir de la obra de Capek, la palabra derivada robótica fue creada por el célebre autor estadounidense y profesor en bioquímica Isaac Asimov, quien la utilizó por primera vez en su cuento de ciencia ficción «Círculo vicioso (Runaround)» publicado en 1942, donde también plantea sus ya famosas Tres Leyes de la Robótica que citaría en muchas más ocasiones en sus obras posteriores.  La palabra más tarde sería adoptada en el mundo real como terminología científica, volviendo a Asimov uno de los promotores de la popularización de la robótica en el mundo. Los antecesores más directos de los robots actuales son los telemanipuladores. El primero fue desarrollado por R. C. Goertz en el Argonne National Laboratory en 1948 y su objetivo era que el operador no estuviera en riesgo a la hora de manipular elementos radioactivos; el dispositivo mecánico se basaba en un método maestro-esclavo, donde el manipulador maestro, colocado en zona segura, era movido por el operador y el esclavo reproducía sus movimientos. El operador, además de poder observar a través de un grueso cristal, por medio del dispositivo maestro sentía las fuerzas que el esclavo ejercía sobre el entorno. Más tarde se daría paso a un programa de ordenador que controlaría los movimientos del manipulador, sustituyendo el papel del operador y principiando así el concepto de robot actual. En 1961 se instaló el primer robot industrial, el UNIMATE, creado en colaboración por Joseph Engelberger (considerado el padre de la robótica) y George Devol (quien patentó el invento). El robot consistía en un brazo de accionamiento hidráulico que fue instalado en la fábrica de General Motors en Trenton (Nueva Jersey) y trabajaba con una máquina de moldeo por inyección. En el año de 1973 el japonés Ichiro Kato creó el WABOT I, el primer robot antropomórfico a escala completa en el mundo. Poseía un sistema para controlar sus extremidades, visión y conversación. El año siguiente la compañía sueca ASEA desarrollaría el IRB6, el primer robot completamente eléctrico controlado por un microcomputador. El primer año de la era robótica llegaría en 1980, cuando la producción de robots industriales incrementó 80% con respecto del año anterior; además, a nivel mundial se dio un gran impulso a la investigación para la creación de robots inteligentes, con lo que se dio inicio a la búsqueda del robot autónomo inteligente. Tipos de robots Según señala Álvaro Gómez Ramos, la Asociación de Robots Industrial (Robot Industry Association) de Norteamérica define un robot industrial como «un manipulador multifuncional reprogramable, diseñado para desplazar materiales, piezas, herramientas o dispositivos especiales mediante movimientos programados variables que permiten llevar a cabo tareas diversas». Mientras que la Asociación Sueca de Robots Industrial (Swedish Industrial Robot Association) brinda un concepto más completo de robot: «máquina manipuladora automáticamente controlada, reprogramable, multipropósito con o sin locomoción para uso en aplicaciones industriales de automatización»; esta definición es la actualmente considerada por la Norma ISO. Hay distintas maneras de clasificar a los tipos de robot que existen, estos pueden ser etiquetados de acuerdo con su cronología, su estructura, su nivel de autonomía, su aplicación, etcétera. Según su arquitectura, los robots pueden ser: Poli-articulados. Los robots de esta categoría son comúnmente sedentarios y están estructurados para mover sus elementos terminales en un determinado espacio de trabajo, según uno o más sistemas de coordenadas y con un número limitado de grados de libertad. En este grupo se encuentran los manipuladores, los robots industriales y los robots cartesianos. Móviles. Son robots que poseen la capacidad de desplazarse gracias a que se basan en carros o plataformas y están dotados de un sistema locomotor de tipo rodante. Siguen su camino por telemando o guiándose por la información recibida de su entorno a través de sensores. Guiados mediante pistas materializadas a través de la radiación electromagnética de circuitos empotrados en el suelo o mediante bandas detectadas fotoeléctricamente; pueden incluso llegar a sortear obstáculos y están dotados de un nivel relativamente elevado de inteligencia. Estos robots se utilizan actualmente para estudio y experimentación, buscan imitar de manera parcial o total el comportamiento y la forma del ser humano, pero todavía no alcanzan el grado de fidelidad buscado, ya que no tienen utilidad práctica. El robot de este tipo más conocido actualmente es el ASIMO (Advanced Step in Innovative Mobility) de