Un solo planeta, millones de razones para cuidarlo

Cada 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, una fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas en 1972 con el propósito de fomentar la conciencia y la acción mundial a favor del cuidado del planeta. Esta conmemoración es una oportunidad para reflexionar sobre la manera en que nuestras acciones afectan a la naturaleza y cómo, juntos, podemos construir un futuro más sostenible. En 2025, el enfoque de esta jornada se centra en la restauración de tierras, la resiliencia ante las sequías y la lucha contra la desertificación.; estos desafíos son especialmente urgentes, ya que millones de personas en todo el mundo sufren las consecuencias del deterioro ambiental, desde la escasez de agua hasta la pérdida de suelos fértiles. Proteger los ecosistemas no es solo una cuestión ecológica, sino también una necesidad humana y social. La conciencia ambiental comienza con la educación. Por tal motivo, es fundamental que desde temprana edad aprendamos a respetar la biodiversidad, a reducir el consumo innecesario y a valorar los recursos naturales. Las pequeñas acciones diarias, como separar la basura, evitar el uso de plásticos de un solo uso o ahorrar agua y energía, pueden parecer insignificantes, pero sumadas generan un gran impacto positivo. Además, cuidar del medio ambiente implica repensar nuestros hábitos de consumo. Apostar por productos locales, apoyar a empresas con prácticas sostenibles y optar por medios de transporte menos contaminantes son maneras concretas de contribuir. De igual forma, es importante exigir a gobiernos y empresas que implementen políticas responsables que prioricen la protección del entorno. Este día también nos invita a conectarnos con la naturaleza. Visitar un parque, plantar un árbol o simplemente observar la belleza de nuestro entorno nos recuerda que somos parte de un sistema vivo del cual dependemos. Cuando fortalecemos ese vínculo, crece nuestra voluntad de protegerlo. El Día Mundial del Medio Ambiente no es solo una efeméride simbólica; es un llamado a la acción. La salud del planeta es la base de nuestro bienestar y el de las futuras generaciones. Cuidarlo es una responsabilidad compartida que requiere compromiso, cooperación y, sobre todo, conciencia.     Área de comunicación y difusión PCT_UAS

La sequía: un fenómeno cada vez más frecuente

La sequía es un fenómeno climático que ocurre cuando hay una disminución prolongada de las precipitaciones en una región, lo que afecta el suministro de agua para consumo humano, agricultura, fauna y ecosistemas en general. No es simplemente un periodo sin lluvias, sino una situación que puede durar meses o incluso años, provocando graves consecuencias sociales, económicas y ambientales. En Sinaloa, la sequía ha afectado fuertemente al sector agrícola y ganadero, poniendo en riesgo cosechas y el acceso al agua potable en varias comunidades. Los niveles de las presas han bajado drásticamente y muchas familias enfrentan dificultades para abastecerse. Esta situación refleja la urgencia de tomar medidas tanto a nivel local como global para adaptarse y mitigar los efectos del cambio climático. Por ende, cuando las temperaturas suben y escasea el agua, es vital buscar formas de refrescarnos que no agraven el problema. Ventilar los hogares de forma natural, usar ropa liviana y de colores claros, mantenerse hidratado con moderación y aprovechar las sombras de árboles o toldos puede ayudar a combatir el calor sin depender tanto del aire acondicionado, que además consume mucha energía. La intensificación y frecuencia de las sequías están directamente relacionadas con el cambio climático. Las actividades humanas, como la quema de combustibles fósiles, la deforestación y la sobreexplotación de recursos, están alterando el equilibrio del planeta, elevando las temperaturas y modificando los patrones de lluvia. Esto provoca más olas de calor, más incendios forestales y más regiones con escasez de agua. Aunque la ciencia ha demostrado con claridad que el cambio climático es real y tiene efectos visibles como la sequía, aún existen personas y grupos que niegan esta realidad. Este negacionismo retrasa las acciones necesarias para enfrentar la crisis climática y pone en riesgo a millones de personas, especialmente en las zonas más vulnerables del planeta. Frente a este desafío, es fundamental que todos asumamos un papel activo. Cuidar el agua, exigir políticas ambientales responsables, apoyar la educación ambiental y fomentar hábitos sostenibles son pasos concretos que podemos dar desde hoy. La sequía no es solo un problema del clima: es un llamado urgente a transformar nuestra relación con la naturaleza.   Área de comunicación y difusión PCT_UAS  

Canícula: el calor extremo que llega cada verano

La canícula es un fenómeno climático que ocurre cada verano, principalmente entre los meses de julio y agosto. Se trata de un periodo que dura cerca de 40 días, en el cual disminuyen significativamente las lluvias mientras aumentan las temperaturas. Aunque ocurre dentro de la temporada de lluvias, este lapso se caracteriza por una sequía temporal y calor intenso. La causa principal de la canícula está en el fortalecimiento de los vientos alisios, que impiden la formación de nubes sobre el océano Atlántico y el mar Caribe. Esto reduce la nubosidad y, en consecuencia, las lluvias. La radiación solar llega con más fuerza a la superficie terrestre, elevando las temperaturas en varias regiones del país. Este fenómeno puede verse influido por factores globales como El Niño o La Niña, que modifican los patrones de lluvia y temperatura. Además, el cambio climático está intensificando los efectos de la canícula, al aumentar las temperaturas globales y alterar la duración e intensidad de estos eventos extremos. Durante la canícula, las temperaturas pueden superar los 40 °C, lo que representa un riesgo para la salud. Se incrementan los casos de golpes de calor, deshidratación, agotamiento físico y enfermedades gastrointestinales. También se acelera la descomposición de alimentos y se multiplica la presencia de bacterias y virus. En términos ambientales, la canícula puede causar estrés en cultivos y ganado, provocar incendios forestales y reducir los niveles de agua en ríos, lagos y presas. La falta de lluvias afecta la producción agrícola y puede generar pérdidas económicas en comunidades rurales. Además, amenaza la biodiversidad en ecosistemas sensibles. Los estados más afectados por este fenómeno en México suelen ser Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Veracruz, Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Guerrero, San Luis Potosí, Hidalgo y Nuevo León. En ese sentido, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha indicado que la canícula de este año 2025, podría iniciar entre el 3 y el 15 de julio. Y como se menciona anteriormente, se espera que tenga una duración aproximada de 40 días, extendiéndose hasta finales de agosto, especialmente en las zonas más cálidas del país. Es importante mantente atento a los reportes oficiales de salud y meteorología para saber cómo evoluciona la canícula en la región y qué medidas adicionales podrían aplicarse para proteger a la población. Finalmente, es fundamental  mantenerse hidratado, evitar el sol entre las 10 a. m. y 4 p. m., usar ropa ligera, bloqueador solar y cubrirse con sombrero o sombrilla. También es importante cuidar la higiene de los alimentos y estar atentos a las recomendaciones oficiales. La prevención es clave para reducir los efectos de este periodo de calor extremo.       Área de comunicación y difusión PCT_UAS  

Parque Científico Tecnológico: once años conectando conocimiento con innovación

Once años de historia fortaleciendo las capacidades tecnológicas en campos clave del conocimiento, impulsando el desarrollo de Sinaloa. En el Parque Científico Tecnológico, se abraza cada nuevo reto como una oportunidad para innovar y transformar. Su misión ha sido clara: trasladar los conocimientos del laboratorio a la vida diaria, siempre alineados al Plan de Desarrollo Institucional con Visión de Futuro 2025 de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Esta década, y un año más, han sido posibles gracias al esfuerzo de investigadores, colaboradores, estudiantes y personal comprometido con hacer de este parque un espacio de creatividad tecnológica. Un ejemplo clave fue la respuesta ante la pandemia de 2020, cuando se logró desarrollar insumos de protección médica y manuales operativos que beneficiaron directamente a la población sinaloense. En su labor también se refleja la gestión de recursos a través de convocatorias nacionales e internacionales, con las que ha constatado el registro de 18 propuestas de nuevos proyectos. Aplicando el modelo de la triple hélice, universidad, empresa y gobierno; destacando iniciativas como el Camaronímetro, el reconocimiento de especies vegetales con deep learning, lentes anti luz azul, y más.Además de fomentar la participación de jóvenes en proyectos de innovación, recibiendo a más de 50 estudiantes de diversas universidades. Su experiencia en el parque científico tecnológico les ha permitido aplicar y expandir sus conocimientos. Mirando hacia el futuro, se asumen nuevos retos: fortalecer la colaboración con instituciones locales e internacionales, ampliar nuestra oferta de talleres especializados, y llevar la divulgación científica a más personas. Asimismo, trabajamos en la creación del FabLab, un laboratorio de fabricación digital que estará al servicio de los estudiantes para impulsar el prototipado, el emprendimiento y el aprendizaje práctico. La principal misión del PCT-UAS es continuar con el fortalecimiento de alianzas, ampliando nuestra red de impacto y desarrollando proyectos que respondan a los desafíos de nuestro entorno. Gracias a la visión de futuro del Dr. Jesús Madueña Molina, rector de nuestra alma mater, en el Parque Científico Tecnológico reafirmamos nuestro compromiso con la innovación al servicio del desarrollo académico, científico y social de nuestra comunidad. Emilia Beltrán, área de comunicación y difusión PCT-UAS

Pequeñas acciones, grandes cambios: cómo cuidar el planeta desde tu día a día

Cuidar el medio ambiente puede parecer una tarea gigantesca, pero en realidad comienza con decisiones pequeñas que tomamos todos los días. Aunque los grandes cambios requieren acciones globales, el poder de la transformación también está en manos de cada persona. Lo que haces en tu hogar, en tu trabajo y en tu entorno puede marcar una gran diferencia. Una de las formas más simples de ayudar al planeta es reducir, reutilizar y reciclar. Separar los residuos, evitar el uso de plásticos de un solo uso, reutilizar envases o bolsas, y reciclar materiales correctamente, ayuda a disminuir la contaminación y a aprovechar mejor los recursos naturales. Son acciones cotidianas que, sumadas, tienen un impacto positivo. También es fundamental hacer un uso responsable de la energía y el agua. Apagar luces que no se usan, optar por electrodomésticos eficientes, cerrar el grifo mientras te cepillas los dientes o tomar duchas más cortas son hábitos sencillos que no solo cuidan el ambiente, sino que también reducen el consumo en casa. La movilidad sostenible es otro aspecto clave. Siempre que sea posible, elige caminar, usar bicicleta o el transporte público. Si necesitas un vehículo, trata de compartirlo con otros o considera opciones eléctricas. Así, se reducen las emisiones de gases contaminantes que afectan la calidad del aire y aceleran el cambio climático. En tu alimentación también puedes marcar la diferencia. Apostar por productos locales, de temporada y con menos empaque contribuye a reducir la huella ambiental. Además, evitar el desperdicio de comida, planificar tus compras y aprovechar sobras son maneras responsables de relacionarte con los alimentos. Otro paso importante es educar y compartir. Hablar con tu familia, tus amigos o tus hijos sobre estos temas y dar el ejemplo en tu estilo de vida genera conciencia colectiva. Cuando más personas comprenden la importancia de cuidar el medio ambiente, se crean comunidades más responsables y comprometidas. En definitiva, todos tenemos un papel en la protección del planeta. No se trata de hacer todo perfecto, sino de empezar, ser constantes y contagiar buenas prácticas. Cada acción cuenta, y cuando se convierte en hábito, no solo mejora el entorno, sino también nuestra calidad de vida.     Área de comunicación y difusión PCT-UAS

Niñas y niños: El futuro de la ciencia y la esperanza del mundo

Hoy celebramos a las niñas y niños, esos pequeños soñadores que llenan de luz y alegría cada rincón del mundo. En su Día, es el momento perfecto para reflexionar sobre lo que representan para el futuro de nuestra sociedad. Ellas y ellos son la esperanza, el motor de los cambios que están por venir. Las niñas y los niños son la semilla que, si se cuida, puede crecer hasta convertirse en un árbol fuerte y sabio, capaz de transformar el mundo. Felicitarlos en su día es, en realidad, un reconocimiento a su enorme potencial y a la oportunidad de ser quienes nos guíen hacia un futuro más brillante. Desde temprana edad, las niñas y los niños tienen una curiosidad innata que los impulsa a descubrir lo que les rodea. Esta fascinación por el mundo es un don invaluable que debemos fomentar. Las preguntas de las más pequeñas y los más pequeños no solo son una muestra de su deseo de entender, sino una puerta abierta a nuevas posibilidades. ¿Por qué el cielo es azul? ¿Cómo crecen las plantas? ¿Qué hace el sol para brillar? Estas preguntas son el inicio de lo que puede ser un profundo amor por la ciencia. Es en este punto donde es esencial que desde pequeños y pequeñas se acerquen a los saberes. La ciencia no solo es un conjunto de conocimientos, sino una forma de pensar, de cuestionar, de experimentar. Las niñas y los niños tienen una capacidad única para aprender y adaptarse a nuevas ideas, y si se les motiva a explorar el mundo científico, desarrollarán habilidades que les servirán durante toda su vida. Además, el contacto con la ciencia les permite entender mejor los procesos naturales y sociales que dan forma a su realidad cotidiana. Hoy más que nunca, el acceso a la ciencia es crucial para que las niñas y los niños se conviertan en agentes activos del cambio. Vivimos en un mundo que está marcado por avances tecnológicos, desafíos medioambientales y nuevas fronteras del conocimiento. Si enseñamos a las niñas y los niños desde temprana edad a amar la ciencia, les estamos dando herramientas para comprender y participar en la resolución de estos retos. La ciencia es un lenguaje universal que permite a las niñas y los niños conectarse con el mundo y desarrollar una visión crítica y creativa. Por otro lado, la ciencia también es un vehículo para fortalecer valores como la perseverancia, la curiosidad y la empatía. A través de proyectos científicos, las niñas y los niños aprenden que los problemas no siempre tienen soluciones inmediatas y que la paciencia y el trabajo en equipo son esenciales. Además, al explorar temas como el cuidado del medio ambiente, el espacio o la salud, las niñas y los niños desarrollan una conciencia global que les enseña la importancia de cuidar y respetar el mundo que los rodea. En este Día de las Niñas y los Niños, es fundamental recordar que cada niña y cada niño es único y tiene un potencial extraordinario para contribuir a la ciencia y la tecnología. Es nuestra responsabilidad como sociedad proporcionarles las herramientas, el espacio y la inspiración necesaria para que puedan explorar y descubrir su pasión. Y también comprometámonos a acompañarlos en su camino hacia el futuro, donde la ciencia será un pilar esencial para la creación de un mundo más justo, equitativo y sostenible. ¡Feliz Día de las Niñas y los Niños!     Área de comunicación y difusión (PCT-UAS)

Innovación e inclusión laboral: El café de robots en Japón

En Tokio, Japón, una cafetería ha logrado transformar la inclusión laboral mediante el uso de tecnología avanzada. El DAWN Avatar Robot Café, inaugurado en junio de 2021, es un establecimiento único donde las personas con discapacidades físicas tienen la oportunidad de ser parte activa del mundo laboral. Lo innovador de este proyecto es que las personas con movilidad reducida, como las que padecen esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o lesiones medulares, pueden controlar robots camareros de manera remota, brindando un nuevo modelo de trabajo inclusivo y accesible. La idea detrás de este concepto fue pensada por Kentaro Yoshifuji, un emprendedor que, tras haber enfrentado problemas de salud en su infancia, se propuso crear un espacio laboral accesible para aquellos que, debido a su condición, no pueden trabajar en ambientes tradicionales. Con el apoyo de la tecnología, específicamente robots llamados OriHime-D, las personas con discapacidad pueden operar estos dispositivos desde sus hogares, hospitales o cualquier otro lugar, con el fin de desempeñar funciones de camarero, interactuando con los clientes, tomando pedidos y entregando bebidas. Estos robots están equipados con cámaras, micrófonos y altavoces que permiten una comunicación efectiva entre los operadores y los clientes; cada robot tiene la apariencia de un camarero tradicional, pero en lugar de ser controlado físicamente por una persona, está gobernado de forma remota por los empleados discapacitados, lo que les da un grado de independencia que de otra forma sería difícil de alcanzar. Esta innovadora tecnología no solo ha abierto nuevas puertas para la inclusión laboral, sino que también ha permitido que los empleados interactúen de manera más directa con la sociedad, algo esencial para su integración social. El DAWN Avatar Robot Café no solo busca proporcionar empleo, sino también dar a las personas con discapacidad la posibilidad de sentirse productivas y conectadas con la comunidad. A través de este proyecto, se demuestra cómo la tecnología puede ser una herramienta poderosa para eliminar las barreras físicas y sociales que enfrentan muchas personas en el ámbito laboral. Los robots no solo desempeñan una función técnica, sino que sirven como un puente entre las personas y la sociedad, promoviendo una visión más inclusiva del trabajo y la interacción social. Este modelo ha sido aclamado por su impacto positivo y ha ganado reconocimiento a nivel mundial, no solo por su innovación, sino también por su enfoque humano hacia las personas con discapacidad. A medida que la tecnología continúa avanzando, iniciativas como la del DAWN Avatar Robot Café ofrecen un futuro esperanzador en el que la inclusión y la accesibilidad laboral sean una realidad para todos, independientemente de las limitaciones físicas que puedan existir. FOTO-GALERÍA       Área de comunicación y difusión PCTUAS

Construyendo el futuro: Ciencia y educación al alcance de las niñas

En el marco del Día Internacional de la Mujer, es crucial reflexionar sobre la importancia de que las niñas desde pequeñas tengan acceso a los ámbitos de la educación y la ciencia. A lo largo de la historia, las mujeres han enfrentado numerosas barreras para acceder al conocimiento y la formación en áreas científicas, lo que ha limitado su participación en la investigación, la tecnología y las ciencias. Hoy en día, garantizar que las niñas conozcan desde temprana edad las oportunidades que ofrece la educación científica es fundamental para reducir las desigualdades de género y fomentar un futuro más inclusivo y diverso. El acceso a la ciencia y la educación desde la infancia no solo abre puertas a nuevas oportunidades profesionales, sino que también contribuye a la construcción de una sociedad más equitativa. Cuando las niñas tienen acceso a programas educativos que fomenten su curiosidad, creatividad y habilidades en áreas como las matemáticas, la tecnología, la ingeniería y la ciencia (STEM, por sus siglas en inglés), se les empodera para desafiar estereotipos y expectativas tradicionales de género. Así, se genera un cambio de mentalidad que permite a las nuevas generaciones imaginarse en profesiones que históricamente han sido dominadas por hombres. Además, el contacto temprano con la ciencia y la tecnología fomenta el desarrollo de habilidades críticas, como el pensamiento analítico, la resolución de problemas y la colaboración, que son esenciales no solo para la carrera científica, sino también para la vida diaria. Las niñas que se sienten capacitadas en estos campos adquieren mayor confianza en sí mismas y en sus habilidades, lo que refuerza su autoestima y les permite cuestionar las barreras sociales que aún limitan su participación activa en diversas áreas del conocimiento. Es fundamental que las instituciones educativas, las familias y las sociedades en general fomenten el interés de las niñas por la ciencia desde edades tempranas. La presencia de modelos a seguir, como científicas, ingenieras, matemáticas y tecnólogas, es un factor clave para inspirar a las niñas a soñar en grande y a visualizarse en estos campos. El simple acto de ver a una mujer en un rol científico puede ser el impulso necesario para que una niña se sienta motivada a explorar y desarrollar su potencial en áreas que, de otro modo, podrían parecer inaccesibles. En conclusión, conmemorar el Día Internacional de la Mujer, es vital para promover la participación de las niñas en la ciencia y la educación desde su infancia. Al hacerlo, no solo se contribuye al desarrollo de un talento valioso e indispensable para el progreso de la sociedad, sino que también se siembra la semilla de un cambio cultural que favorezca la igualdad de oportunidades para todos, independientemente del género. En este proceso, las niñas se convierten en las futuras líderes, investigadoras e innovadoras que transformarán el mundo.     Área de comunicación y difusión PCT-UAS

Nicolás Copérnico: El pionero de la ciencia que transformó la historia de la astronomía

Un día como hoy, recordamos el nacimiento del astrónomo y filósofo Nicolás Copérnico, quien revolucionó nuestra comprensión del cosmos con su audaz teoría heliocéntrica. Nacido el 19 de febrero de 1473 en Toruń, Polonia, Copérnico desafió las creencias establecidas de su tiempo, proponiendo que la Tierra no era el centro del universo, sino que, en cambio, los planetas, incluida la Tierra, giraban alrededor del Sol. Su modelo no solo transformó la astronomía, sino que también fue una pieza clave en el desarrollo de la ciencia moderna. El trabajo de Copérnico culminó en su obra De revolutionibus orbium coelestium (Sobre las revoluciones de las esferas celestes), publicada en 1543, en la que expuso su teoría heliocéntrica. A pesar de la gran resistencia que enfrentó en su época, este enfoque sentó las bases para futuras investigaciones científicas que expandieron y confirmaron sus ideas, como las observaciones de Galileo Galilei y las leyes del movimiento planetario de Johannes Kepler. Aunque su teoría no fue aceptada de inmediato, su influencia perduró y fue fundamental para la revolución científica que cambiaría el curso de la historia. Sin embargo, la vida de Copérnico no fue fácil. A pesar de sus logros científicos, vivió en una época en la que sus ideas desafiaban las creencias religiosas y filosóficas dominantes. Copérnico pasó gran parte de su vida en la ciudad de Frombork, dedicada no solo a la astronomía, sino también a la administración de una iglesia y a la medicina. Durante años, vivió bajo una presión constante debido a la controversia de sus ideas, y en gran medida, no se atrevió a publicarlas hasta los últimos años de su vida, temeroso de las repercusiones que podrían acarrear sus descubrimientos. La propuesta heliocéntrica de Copérnico no solo transformó la astronomía, sino que también abrió las puertas a una nueva forma de pensar sobre el universo, impulsando el desarrollo de la ciencia moderna. Al colocar al Sol en el centro del sistema solar, Copérnico desafió la visión antropocéntrica que había dominado durante siglos, llevando a los científicos a replantear su entendimiento del cosmos desde una perspectiva más empírica y objetiva. En conclusión, la contribución de Nicolás Copérnico a la ciencia fue fundamental para el avance de la astronomía y la revolución científica. Su modelo heliocéntrico cambió radicalmente la forma en que la humanidad entendía su lugar en el universo, marcando el inicio de una nueva era de exploración y conocimiento. Hoy, más de 500 años después, seguimos recordando su valentía intelectual y el impacto duradero de sus ideas.     Emilia Beltrán, Área de comunicación y difusión PCT-UAS

La importancia de las mujeres y las niñas en la ciencia

Las mujeres y las niñas tienen un papel crucial en el avance de la ciencia y la tecnología, y su contribución es esencial para la construcción de un futuro más innovador, justo y sostenible. A lo largo de la historia, figuras como Marie Curie, Rosalind Franklin y Ada Lovelace han sido pioneras en sus campos, demostrando el impacto que la participación femenina puede tener en la investigación y el descubrimiento. Sin embargo, aún hoy enfrentan barreras que limitan su plena inclusión y reconocimiento en muchas disciplinas científicas. El potencial de las mujeres en la ciencia es enorme. Sin embargo, las niñas todavía se ven afectadas por estereotipos y obstáculos que desalientan su interés por áreas como la física, la ingeniería, la matemática y la tecnología. A pesar de los avances, las mujeres siguen estando subrepresentadas en muchos campos científicos, lo que limita no solo su desarrollo profesional, sino también el progreso general de la ciencia. Es fundamental que fomentemos un entorno inclusivo que permita a las niñas y mujeres explorar libremente sus intereses científicos desde temprana edad, con el acceso adecuado a recursos educativos, mentores y oportunidades de desarrollo. La participación de las mujeres en la ciencia no es solo una cuestión de justicia, sino una estrategia clave para resolver problemas globales complejos. La diversidad de pensamiento, experiencias y enfoques es un motor fundamental de la innovación. Contar con un mayor número de mujeres en la ciencia también beneficia a la sociedad en su conjunto; La creación de soluciones innovadoras para desafíos como el cambio climático, la salud pública o las nuevas tecnologías se ve enriquecida cuando se incorpora la perspectiva femenina. Las mujeres aportan ideas y enfoques únicos que abren nuevas posibilidades para resolver problemas, mejorando la calidad de vida de las personas y el entorno en el que vivimos. Por ello, es crucial reconocer y valorar el trabajo de las mujeres científicas en todos los niveles, y garantizar que tengan las mismas oportunidades que los hombres para desarrollar su talento y alcanzar sus metas. El camino hacia una ciencia más equitativa y diversa no solo es el correcto, sino que es el que nos llevará hacia descubrimientos y avances que beneficiarán a la humanidad entera.     Emilia Beltrán – Área de comunicación y difusión PCTUAS