La doble corona de Curie: una brecha abierta en la historia de la ciencia

La figura de Maria Salomea Skłodowska-Curie, universalmente conocida como Marie Curie, no solo domina la historia de la física y la química por sus descubrimientos, sino que su vida constituye un punto de inflexión crucial en la historiografía de la ciencia y el rol de la mujer en el siglo XX. Nacida en Varsovia en 1867, su ascenso profesional ocurrió en un mundo académico rigurosamente excluyente. Su genialidad tuvo que sortear barreras de género, nacionalidad y recursos, lo que convierte su trayectoria en un testimonio de perseverancia que trasciende el laboratorio. Su legado no es solo científico, sino profundamente social y simbólico. La investigación inicial de Curie, centrada en los «rayos de uranio» de Henri Becquerel, la llevó a acuñar el término «radiactividad» y a la revolucionaria conclusión de que esta era una propiedad atómica de la materia y no un simple fenómeno químico. Este enfoque, junto con su esposo Pierre Curie, culminó con el aislamiento del Polonio y del Radio. El reconocimiento llegó en 1903 con el Premio Nobel de Física, un éxito que la coloca inmediatamente en el panteón de la ciencia. Sin embargo, históricamente, este primer premio es importante porque inicialmente se consideró excluirla por ser mujer; su inclusión solo se logró gracias a la intervención de Pierre Curie. El Premio Nobel de Química de 1911, otorgado a Marie Curie en solitario, por el aislamiento del radio puro, es el que verdaderamente sella su estatus mítico. Al ser la primera (y hasta ahora única) persona en la historia en recibir dos premios Nobel en dos campos científicos distintos, su logro dejó de ser un simple reconocimiento a un trabajo en equipo para convertirse en una afirmación de su independencia intelectual y metodológica. Este doblete reescribió las normas de la Academia Sueca y del mundo, demostrando que su calibre no era casual ni dependiente de terceros, lo cual es vital para el análisis de su impacto. El ascenso de Curie es un acto de rebeldía silenciosa, estudiar y trabajar en la Sorbona de finales del siglo XIX, un lugar y tiempo dominado por hombres, requirió una férrea voluntad. Las narrativas históricas a menudo minimizan las dificultades que enfrentó, desde la precariedad económica hasta el escrutinio social y moral constante. Tras la muerte de su esposo Pierre, la prensa y la comunidad científica intentaron desmantelar su reputación a través de escándalos personales, lo que ilustra cómo el prestigio de una mujer en ciencia era constantemente atacado desde esferas no académicas. Por otra parte, el legado de Marie Curie se consolidó más alla de los laboratorios, durante la Primera Guerra Mundial, su ingenio práctico la llevó a diseñar y movilizar las «Petites Curies”, vehículos equipados con unidades de rayos X móviles, salvando innumerables vidas en el frente de batalla. Este es un punto crucial, pues demuestra cómo la investigación fundamental (la física atómica) se tradujo inmediatamente en innovación tecnológica con profundo impacto social, redefiniendo la relación entre ciencia, guerra y humanidad. Curie también fue la primera mujer en ocupar una cátedra en la Universidad de París, un logro que simboliza la apertura de un espacio vetado. Su ascenso al puesto que dejó vacante su esposo no fue solo un reemplazo, sino una validación institucional de su talento innegable. Históricamente, este evento sirvió de precedente y estímulo para futuras generaciones de mujeres, desmantelando la idea de que la excelencia científica era una prerrogativa masculina. Su trabajo abrió puertas a otras. La culminación de su reconocimiento póstumo ocurrió en 1995, cuando sus restos fueron trasladados al Panteón de París por mérito propio (la primera mujer en recibir tal honor). Esta acción oficializó lo que la memoria y la sociedad ya sabían: Marie Curie no es solo una científica importante, sino una heroína cultural cuya doble corona Nobel y su incansable lucha contra el prejuicio de género reconfiguraron la ciencia. Su historia es una luz que sigue irradiando, demostrando que la perseverancia individual puede romper las barreras más arraigadas de la historia.         Emilia Beltrán, área de comunicación y difusión PCT_UAS

Del aula al laboratorio: estudiantes de la FIC-UAS visitan instalaciones del Parque Científico Tecnológico

El Parque Científico Tecnológico de la Universidad Autónoma de Sinaloa (PCT-UAS) recibió la visita de un grupo de estudiantes de la Facultad de Informática Culiacán (FIC), acompañados por integrantes de la Sociedad de Alumnos, quienes realizaron un recorrido guiado por las diversas áreas que integran este espacio dedicado a la innovación, el desarrollo tecnológico y la vinculación académica. Durante la visita, los jóvenes fueron recibidos por personal del PCT-UAS, quienes les dieron la bienvenida y compartieron información sobre la misión, los objetivos y el impacto que tiene este organismo dentro de la Universidad. A lo largo del recorrido, los visitantes conocieron de primera mano el trabajo que se realiza en los laboratorios y departamentos que conforman el Parque, entre ellos: el área de Desarrollo de Proyectos, el área de Desarrollo de Software, el Laboratorio de Robótica y Realidad Virtual, el Laboratorio de Diseño, Modelado e Impresión 3D, el Laboratorio de Energías Renovables y el Taller de Prototipos. Cada responsable de laboratorio explicó las funciones de su espacio, las tecnologías que se emplean y los proyectos que actualmente se encuentran en desarrollo, con el propósito de mostrar a los estudiantes cómo el conocimiento que adquieren en las aulas puede tener una aplicación práctica y generar soluciones reales a problemáticas del entorno. Asimismo, se destacó que el Parque Científico Tecnológico es una dependencia universitaria orientada al fortalecimiento de las capacidades tecnológicas de Sinaloa, impulsando la transferencia de conocimiento y la colaboración entre la academia, la industria y el sector público. Desde una perspectiva interdisciplinaria, el PCT-UAS promueve la innovación en campos estratégicos como las tecnologías de la información y la comunicación, la energía, la robótica, el diseño y la manufactura avanzada. Como parte de la jornada, se invitó a los alumnos de la Facultad de Informática Culiacán a integrarse a las iniciativas y proyectos que se desarrollan en el Parque, así como a proponer nuevas ideas y prototipos a través de sus programas de vinculación; esta invitación busca fomentar la participación estudiantil en proyectos de innovación aplicada, fortalecer sus competencias profesionales y contribuir a la formación de talento local altamente especializado. Con este tipo de actividades, el Parque Científico Tecnológico de la UAS reafirma su compromiso con la comunidad universitaria y con el desarrollo científico y tecnológico del estado, al abrir sus puertas a las nuevas generaciones de estudiantes que buscan transformar sus conocimientos en oportunidades para el progreso de Sinaloa.     Emilia Beltrán, área de comunicación y difusión PCT_UAS

La huella científica y humana de Jane Goodall

Jane Goodall transformó la etología desde sus primeros pasos en el Parque Nacional Gombe ubicado en occidente de la región de Kigoma en Tanzania en los años 60, cuando comenzó a observar chimpancés con un enfoque cercano, relacional e intuitivo; fue allí donde documentó que estos animales podían usar herramientas, rompiendo con la visión de que esa capacidad era exclusiva del ser humano y que tenían individualidades, vínculos sociales complejos y emociones. Estas aportaciones contribuyeron a redefinir la frontera entre humanos y otros primates, y transformaron las bases empíricas del estudio del comportamiento animal. La científica Goodall se inserta en una época en que la ciencia etológica estaba dominada por enfoques rígidos, positivistas y muchas veces masculinos. Ella oscilaba entre el trabajo de campo prolongado y la narración sensible, e implicaba una confianza en la observación directa más íntima. En lugar de mantener una distancia estricta entre observador y observado, Jane optó por una inmersión disciplinada en el mundo chimpancé. Esa manera de hacer ciencia generó resistencias, algunos la criticaban por “subjetiva” o “emocional”, pero abrió el camino para repensar no solo qué se considera “valioso” en la ciencia, sino quién puede producirlo. Y además, resulta significativo que Goodall accediera al mundo académico sin un título formal universitario, apoyada por el paleoantropólogo Louis Leakey, quien creyó en su curiosidad, sensibilidad y “mente despejada de prejuicios”. Esa oportunidad fue un gesto de confianza en una época en que las mujeres científicas eran relegadas a roles secundarios. A lo largo de su carrera, Goodall legitimó enfoques cualitativos, la paciencia, la empatía y el cuidado como modos válidos de conocimiento, contribuyendo así no solo al saber sobre primates, sino también al fortalecimiento de teorías feminizadas dentro del mundo científico. En 1977 fundó el Jane Goodall Institute y promovió el programa educativo Roots & Shoots, expandiendo su influencia de la investigación académica hacia la conservación, la educación juvenil y la acción social. A través de estos proyectos, conectó el conocimiento científico con una ética ambiental y una visión de justicia ecológica. Su obra evolucionó desde describir comportamientos en chimpancés hasta promover un llamado global a la responsabilidad humana frente al planeta. Jane Goodall falleció el 1 de octubre de 2025 a los 91 años, a causa de causas naturales, mientras se encontraba en Estados Unidos dando una gira de conferencias. Su legado permanecerá vivo no solo en las generaciones de primatólogas y primatólogos que siguieron su ejemplo, sino también en la insistencia de que la ciencia puede conjugar rigor, sensibilidad y compromiso ético. En su figura se entrelazan la valentía de mirar más allá de los cánones establecidos, la potencia del conocimiento desde la cercanía, y el pulso de una ciencia que abraza la equidad de género en su propia práctica.   Emilia Beltrán, área de comunicación y difusión PCT_UAS

Julieta Fierro: la mujer que acercó el universo a todos

Julieta Fierro Gossman (1948–2025) fue una astrónoma mexicana que dedicó su vida no solo a estudiar el cosmos, sino a compartirlo con quienes pocas veces tienen acceso a la ciencia. Doctora en Astrofísica por la UNAM, investigó la composición de la materia interestelar y colaboró en proyectos internacionales sobre el origen de los elementos que forman las estrellas. Sin embargo, lo que la hizo inolvidable fue su capacidad para explicar la ciencia con palabras sencillas, metáforas sorprendentes y un entusiasmo contagioso. Su trabajo científico fue reconocido en México y en el mundo; recibió el Premio Kalinga de la UNESCO en 1995 por su labor de divulgación, además de numerosos doctorados honoris causa y distinciones de instituciones científicas internacionales. También fue investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM y miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, lo que refleja la amplitud de su interés por tender puentes entre ciencia, educación y cultura. Pero más allá de los premios, Julieta Fierro se convirtió en un referente porque llevó la astronomía a museos, programas de radio y televisión, libros para niños, talleres escolares y conferencias en plazas públicas. Dirigió el museo Universum de la UNAM, donde impulsó la idea de que la ciencia debía vivirse de manera interactiva, divertida y accesible. Su mensaje era claro: la curiosidad es un derecho, y la ciencia pertenece a todos. En particular, su influencia en niñas y niños fue inmensa, ella sabía que despertar la imaginación a temprana edad podía marcar vocaciones. Con ejemplos cotidianos explicaba fenómenos cósmicos complejos, comparando a las estrellas con hornos que cocinan los elementos de los que estamos hechos, o a los planetas con esferas que viajan en una danza cósmica. Para muchos pequeños, sus charlas y libros fueron la primera chispa que los llevó a mirar al cielo con preguntas. Julieta Fierro falleció en septiembre de 2025, a los 77 años, “sin dolor y escribiendo su último libro”, como señalaron sus familiares. Su legado trasciende la academia: dejó una cultura científica más abierta en México y un modelo de divulgación que inspirará a futuras generaciones. En sus propias palabras, siempre defendió que “la ciencia es un derecho humano”. Hoy, recordarla es también recordar que mirar al universo es aprender a maravillarse de nuestra propia existencia.     Emilia Beltrán, área de comunicación y divulgación (PCT_UAS)  

El Parque Científico Tecnológico de la UAS da la bienvenida a nuevos prestadores de servicio social

Con el propósito de impulsar en los estudiantes su desarrollo personal y profesional, el Parque Científico Tecnológico de la Universidad Autónoma de Sinaloa (PCT-UAS) recibió a los nuevos alumnos prestadores de servicio social, quienes tendrán la oportunidad de fortalecer sus habilidades, conocimientos y actitudes clave para su futuro. El pasado 3 de septiembre se llevó a cabo la plática de inducción, encabezada por el Lic. Alan Robles, responsable de actividades de enlace estudiantil en el PCT-UAS. Durante la reunión, se compartió con los jóvenes la trayectoria de esta unidad, los proyectos en los que participarán y la planeación a futuro. En el encuentro estuvieron presentes colaboradores del PCT-UAS y responsables de los laboratorios de Robótica y Realidad Virtual; Diseño, Modelado e Impresión 3D; así como del Área de Comunicación y Difusión Científica. De igual forma, participaron los estudiantes que se incorporarán a dichas áreas durante este periodo. En ese sentido, los alumnos de la Universidad Autónoma de Sinaloa provenientes de las carreras de Informática e Ingeniería, estarán realizarán su servicio social en los distintos laboratorios del parque; en el periodo de septiembre de 2025 a febrero de 2026. El servicio social constituye una experiencia fundamental en la formación universitaria, pues representa un puente entre la teoría adquirida en las aulas y la práctica profesional en escenarios reales. Además de contribuir al desarrollo de la comunidad y de las instituciones, permite a los estudiantes fortalecer su compromiso social, adquirir mayor sentido de responsabilidad y consolidar su identidad profesional. Finalmente, los estudiantes recibieron una charla sobre la relevancia del servicio social y las prácticas profesionales, entendidas como experiencias que consolidan la formación académica, al ofrecer un espacio de aplicación de conocimientos, desarrollo de valores y preparación para su futura inserción en el ámbito profesional.   Emilia Beltrán, área de divulgación y difusión PCT-UAS

¿La IA es una amenaza? Cinco expertos que piensan diferente a Elon Musk

Aunque Elon Musk ha advertido repetidamente que la inteligencia artificial (IA) podría ser un riesgo para la humanidad, su visión no es la única. Varios líderes y expertos en el campo de la IA consideran que, con el desarrollo adecuado y un enfoque responsable, esta tecnología puede ser una herramienta poderosa para mejorar nuestras vidas. ¿Quiénes son los optimistas que desafían el miedo? El primero es Ray Kurzweil, el futurista y director de ingeniería en Google visualiza la IA como una extensión de la inteligencia humana. Para Kurzweil, esta sinergia abrirá la puerta a avances en salud y longevidad, transformando positivamente nuestra existencia. Su visión optimista está plasmada en su libro La singularidad está cerca. El segundo es Yann LeCun, pionero del aprendizaje profundo y científico jefe de IA en Meta, LeCun cree que los temores sobre una «superinteligencia» son exagerados. Él sostiene que la IA actual está lejos de ser una amenaza existencial y que su desarrollo se puede controlar mediante regulaciones y un diseño ético. Andrew Ng es el tercer visionario, fundador de Coursera y exlíder de Google Brain compara la IA con la electricidad: una tecnología revolucionaria que impulsará la economía y mejorará los procesos en casi todos los sectores. Su enfoque es pragmático y ve más oportunidades que amenazas. La cuarta defensora de la IA es Fei-Fei Li, pionera en visión por computadora y profesora en Stanford aboga por una IA centrada en lo humano. Sus investigaciones se enfocan en cómo la IA puede fomentar la salud, la educación y la inclusión social, alejándose de las narrativas alarmistas. Y por último, te presentamos a Pedro Domingos, autor del libro El algoritmo maestro y que, nos recuerda que los miedos apocalípticos a menudo no se basan en la ciencia actual. Si bien la IA traerá retos, él afirma que los enormes beneficios superarán a los riesgos, siempre y cuando seamos conscientes de cómo la usamos. En conclusión, mientras algunos se centran en los riesgos, otros expertos ven un futuro en el que la IA, bien regulada y diseñada, se convertirá en un aliado crucial para el progreso humano. El rumbo de la IA no está predeterminado; dependerá de nuestras decisiones y de la forma en que elijamos desarrollarla.   Emilia Beltrán, área de comunicación y difusión PCT-UAS

Ventana al cosmos: Un epicentro de la divulgación astronómica

El Parque Científico Tecnológico de la Universidad Autónoma de Sinaloa, a través de su área de Comunicación y Divulgación, tuvo el placer de conversar con Edgar López, un talentoso músico mazatleco cuya pasión por la astrofotografía lo ha llevado a capturar la majestuosidad del universo desde nuestro propio estado. Su historia es un claro ejemplo de cómo la curiosidad y la dedicación pueden abrir puertas a fenómenos celestes que nos rodean, resaltando la importancia de Mazatlán como un punto clave para la observación astronómica. La fascinación de Edgar por la astronomía nació, en La Noche de las Estrellas, un evento que cada año acerca el cosmos al público en diversas sedes, principalmente en Mazatlán. «Fue allí donde descubrí la astrofotografía, que me permitió capturar su belleza en imágenes», comparte Edgar.  Con el uso de técnicas como el apilado de múltiples fotos, el procesamiento de imágenes y las composiciones, ha logrado revelar detalles del universo que escapan a la vista sin ayuda de un telescopio. «Capturar el universo en una sola imagen se convirtió en una pasión que me ha acompañado desde entonces», afirma. Recientemente, Mazatlán fue testigo de un evento astronómico de gran relevancia: el ocultamiento de Marte por la Luna. Edgar no perdió la oportunidad de inmortalizar este suceso. «El ocultamiento es un fenómeno astronómico en el que un cuerpo celeste se interpone en la línea de visión de otro», explica.  En esta ocasión, la primera Luna llena del año cubrió al Planeta Rojo. Para lograr la captura perfecta, Edgar se instaló estratégicamente en el cerro del Vigía, buscando una vista despejada. «Quería evitar cualquier obstrucción causada por edificios o otros cerros», detalla, subrayando la precisión necesaria para estos momentos. La pasión de Edgar se comparte y se nutre en la Sociedad Astronómica Mazatleca (SAMAZ), cuya sede en el parque central se ha convertido en un vibrante centro de divulgación científica. Los viernes, las charlas y conferencias sumergen a los asistentes en el universo, mientras que los sábados se dedican a la asesoría y talleres de telescopios. «Ambos días con observaciones estelares guiadas por expertos», añade Edgar. Los domingos, el Club de Astronomía Infantil Tochtli, El Conejo en la Luna, introduce a los más pequeños en la magia cósmica; todas estas actividades son gratuitas, haciendo la astronomía accesible para todos. Además de las actividades regulares, SAMAZ convoca a la comunidad a unirse en la observación de eventos astronómicos clave. «A través de telescopios, binoculares y cámaras, explicamos lo que se está observando, haciendo que la experiencia sea aún más enriquecedora», comenta Edgar. La influencia de SAMAZ es tal que incluso inspiró el tema del Carnaval de Mazatlán, transformando los monigotes del malecón en una celebración del cosmos y llevando el eclipse al diseño de los uniformes del equipo local de baloncesto. La colaboración de Edgar con la NASA es un testimonio del impacto de Mazatlán en la comunidad astronómica mundial. El Gran Eclipse de Norteamérica fue un evento histórico, y Mazatlán, siendo el primer punto en tierra donde la sombra del eclipse tocó el continente y con el mejor pronóstico del clima, se convirtió en un destino de primer nivel para científicos y astrofotógrafos. «La NASA, consciente de la importancia de este evento, envió a miembros de su equipo, incluyendo científicos de la División de Ciencias Planetarias (SSERVI), para aprovechar al máximo esta oportunidad», narra Edgar. Así mismo, la sociedad astronómica local se dedicó a brindar una experiencia inolvidable a estos visitantes, organizando pláticas y talleres en colaboración con la SSERVI NASA para compartir conocimientos y técnicas. Si bien la astrofotografía es su principal herramienta, la pasión de Edgar por la astronomía va más allá. Disfruta de acampar en lugares con cielos oscuros, lejos de la contaminación lumínica, para obtener fotografías con mayor detalle y sumergirse en la inmensidad del universo. «Cuando capturo ese momento a través de la fotografía, puedo compartirlo con aquellos que no tienen la oportunidad de experimentarlo en persona», afirma. Su trabajo no solo documenta fenómenos celestes, sino que también sirve como un puente entre la ciencia y el público, despertando la curiosidad y el asombro por el cosmos en nuestra comunidad. La historia de Edgar López nos recuerda la riqueza astronómica que posee Sinaloa y la importancia de eventos como La Noche de las Estrellas para fomentar el interés en el universo. Desde el Parque Científico Tecnológico de la UAS, celebramos el trabajo de jóvenes como Edgar, quienes con su talento y dedicación, acercan las estrellas a todos.   Emilia Beltrán, área de comunicación y divulgación PCT_UAS Foto galería:

Vacaciones con propósito y curiosidad científica desde la infancia

Las vacaciones suelen asociarse con descanso, juego y libertad. Pero también pueden convertirse en una oportunidad invaluable para despertar vocaciones, sembrar preguntas y acercar a niñas y niños al fascinante universo de la ciencia, la tecnología y la innovación; espacios como cursos de verano, talleres comunitarios y clubes científicos permiten que la infancia descubra el conocimiento como una aventura que transforma el mundo. En esta etapa de curiosidad desbordada, brindarles herramientas lúdicas y accesibles para explorar conceptos científicos estimula su pensamiento crítico, fortalece su autonomía y les permite imaginar soluciones a problemas reales. Desde experiencias con robótica, programación o biotecnología, hasta proyectos que vinculan arte y ciencia, estas actividades nutren la creatividad y el sentido de colaboración. Además, introducir desde temprana edad a niñas en estos espacios tiene un impacto profundo en la equidad de género. A través de modelos inspiradores y narrativas inclusivas, se rompen estereotipos que históricamente han alejado a las mujeres de los ámbitos científicos. Cuando una niña programa su primer robot o crea una solución ecológica a partir de materiales reciclables, no solo aprende técnica: se visualiza como protagonista de futuros posibles. Proyectos locales como los clubes Maker en bibliotecas públicas, las iniciativas de astronomía en comunidades rurales o los laboratorios móviles en zonas marginadas muestran que la ciencia no tiene por qué ser elitista ni abstracta. Por el contrario, puede ser divertida, transformadora y profundamente humana cuando se abre a todas las infancias, sin distinción de origen, género o contexto. En definitiva, sembrar vocaciones científicas desde la infancia es una apuesta por el bienestar colectivo. Estas vacaciones, no se olviden de invitar a niñas y niños a explorar la tecnología, la naturaleza y el conocimiento es más que una forma de ocupar su tiempo libre: es permitirles descubrir que la ciencia también puede ser juego, emoción y esperanza.   Área de comunicación y difusión PCT_UAS

Filtros solares: ciencia al servicio de tu piel

Proteger la piel del daño solar ya no es solo una recomendación estética, sino una necesidad respaldada por la ciencia. Los filtros solares han evolucionado de simples barreras físicas a productos altamente desarrollados que combinan dermatología, nanotecnología y química avanzada. En un contexto de aumento de enfermedades cutáneas por exposición solar, contar con un buen protector solar es esencial para cuidar la salud. Los rayos ultravioletas (UV) se dividen en tres tipos: UVA, UVB y UVC. Aunque los UVC no alcanzan la superficie terrestre, los UVA y UVB sí lo hacen y tienen efectos distintos sobre la piel. Mientras los UVB causan quemaduras solares, los UVA penetran más profundamente y contribuyen al envejecimiento prematuro y al cáncer de piel. Por eso, los filtros solares modernos ofrecen protección de amplio espectro, capaces de bloquear ambos tipos de radiación. En la actualidad, los avances tecnológicos han permitido desarrollar protectores solares más eficaces, ligeros y amigables con el medio ambiente. Ingredientes como el óxido de zinc y el dióxido de titanio en su versión micronizada permiten una protección física sin dejar residuos blancos visibles. Además, nuevas fórmulas incluyen antioxidantes, enzimas reparadoras del ADN y sistemas inteligentes que se activan con la radiación, ofreciendo una defensa más completa y prolongada. Otro avance importante es la formulación para distintos tipos de piel, desde pieles sensibles hasta pieles con tendencia acneica o con condiciones dermatológicas específicas. También se ha innovado en la textura: ahora hay protectores solares en gel, spray, crema, polvo y hasta en forma de cápsulas orales complementarias. Esta diversidad permite mayor adherencia al hábito de uso, clave para una protección eficaz. Además, existe una creciente preocupación por el impacto ambiental de algunos filtros solares en ecosistemas marinos. Por eso, muchas marcas están desarrollando filtros “reef-friendly” (amigables con los arrecifes), sin ingredientes como oxibenzona u octinoxato, que afectan a los corales. Esta nueva generación de protectores solares busca equilibrar la salud humana con la del planeta. Invertir en un buen filtro solar es cuidar el presente y el futuro de tu piel. Y gracias a la innovación constante, hoy tenemos acceso a productos más seguros, eficaces y personalizados. Usar protector solar no es solo una rutina de belleza, es una decisión científica que mejora tu calidad de vida.   Área de comunicación y difusión PCT_UAS

Economía circular en tu celular: comparte, reusa y transforma

En un mundo cada vez más digital y consciente del impacto ambiental, las plataformas digitales para compartir, reciclar o reusar productos se han convertido en herramientas clave para fomentar un consumo más responsable. Estas aplicaciones y sitios web permiten a las personas intercambiar, regalar, vender o reutilizar objetos que de otro modo terminarían en la basura. Su funcionamiento se basa en conectar usuarios con necesidades complementarias: quien ya no necesita un artículo puede ofrecérselo a alguien que sí. Este tipo de plataformas forman parte del modelo de economía circular, una alternativa al modelo lineal de usar y desechar. En lugar de producir, consumir y tirar, la economía circular busca alargar la vida útil de los productos, reducir los residuos y optimizar el uso de recursos. Aplicaciones como Freecycle, OLX, Wallapop, y grupos de Facebook de regala y reutiliza son ejemplos populares en distintas regiones, donde los usuarios pueden compartir desde muebles y ropa hasta aparatos electrónicos o materiales escolares. Una de las ventajas principales de estas plataformas es que democratizan el acceso a bienes; personas con pocos recursos pueden encontrar objetos útiles a bajo costo o incluso gratis, mientras que quienes desean deshacerse de cosas en buen estado pueden hacerlo de manera ecológica. Además, el uso de estas plataformas suele fortalecer lazos comunitarios y locales, promoviendo la cooperación entre vecinos o habitantes de una misma ciudad. Desde el punto de vista ambiental, estas herramientas tienen un impacto significativo: al reducir la demanda de nuevos productos, se disminuye también la extracción de materias primas, la energía utilizada en la fabricación y las emisiones de gases de efecto invernadero. Por ejemplo, reutilizar una prenda o un electrodoméstico retrasa su llegada al vertedero y evita la producción de un artículo nuevo, que implicaría más contaminación. Sin embargo, para que estas plataformas funcionen de manera efectiva, se requiere educación ambiental y cambios culturales. Todavía hay prejuicios sobre el uso de objetos de segunda mano o poco conocimiento sobre cómo participar en estas redes. Fomentar campañas educativas, tanto en escuelas como en medios digitales, puede ayudar a cambiar esta percepción y normalizar el consumo responsable como una práctica cotidiana y positiva. En resumen, las plataformas digitales para compartir, reciclar o reusar productos representan una solución tecnológica concreta ante los desafíos del consumo excesivo y la crisis ambiental. Más allá de ser herramientas prácticas, son símbolos de un cambio de mentalidad: de una cultura del descarte hacia una cultura de la reutilización, donde cada objeto puede tener más de una vida útil y cada persona puede ser parte del cambio.     Emilia Beltrán, área de comunicación y difusión PCT_UAS