¿ Dónde voy a trabajar cuando termine mi posgrado ?

Esta es una pregunta que muchos estudiantes que actualmente se encuentran cursando un posgrado en ciencias, se hacen o sería conveniente que se hicieran. Según datos de la ANUIES [1], en México se gradúan alrededor de 16,000 doctores al año y datos del extinto CONACyT [2] indican que cerca del 40 % de ellos, no consiguen un trabajo bien remunerado en donde ejerzan sus capacidades como científicos o tecnólogos. Esto es realmente grave y más aún, las perspectivas laborales rara vez se exploran durante el desarrollo del posgrado. Sin embargo, tarde o temprano, y en el mejor de los casos, tendrán que conseguir un espacio que les permita emplear las habilidades científicas o tecnológicas que han desarrollado. El camino ortodoxo de la ciencia en México es que los investigadores -que son los supervisores de los estudiantes de posgrado-, capacitan a sus estudiantes para convertirse en académicos, es decir, para una vocación dedicada a la investigación. Esto es, que al final de su doctorado, y quizás con varios posdoctorados, se desempeñen como académicos con una línea de investigación independiente y novedosa en algún centro de investigación y pertenezcan al Sistema Nacional de Investigadores (SNI), cuyo principal criterio de evaluación son las publicaciones internacionales. Sin embargo, hace mucho que esta práctica no es sostenible. Aunque un país como México, con 130 millones de habitantes, debería tener al menos tres veces el número de científicos que actualmente tiene, la realidad de los últimos 20 años es que México sólo ha invertido entre el 0.35 y el 0.65 % de su PIB en Investigación y Desarrollo, por lo que no se han generado los espacios, laboratorios o unidades de investigación que adopte a los científicos recién egresados. Evidentemente, en el país no se generan 16,000 plazas de investigadores al año. Si bien la aportación del sexenio pasado a ciencia y tecnología fue nula o raquítica, en sexenios anteriores el gobierno hizo esfuerzos incipientes y mal ejecutados para promover la participación de la industria privada en la inversión en ciencia y tecnología. Sin embargo, la mayor parte de la industria en nuestro país, lejos de innovar en procesos y productos basados en ciencia nacional, es una industria dedicada a la manufactura y en su mayoría se trata de Pymes (que generan más del 80 % de los empleos del país), para las cuales la mayor preocupación no es la innovación, sino cubrir con el gasto operativo y la nómina de la quincena. En México se ha partido de una falsa premisa en términos de la relación que existe entre los centros de investigación y/o las universidades con el sector productivo. En general, se asume que los desarrollos tecnológicos e innovaciones, patentes, conocimiento y mano de obra altamente calificada, encontrarán una empresa nacional que los adopte, adquiera, incorpore o les ofrezca trabajo. Lamentablemente, esto ha sido más la excepción que la norma. Como se mencionó anteriormente, la innovación no es un diferenciador que busque la industria mexicana. Si bien la ciencia de México es poca, ¡es de clase mundial! Los científicos mexicanos deben estar orgullosos de publicar en las mismas prestigiadas revistas en las que publican nuestros colegas de países mucho más desarrollados. ¿Podría decirse lo mismo de la mayoría de las empresas mexicanas?, que en general manufacturan y no compiten con los jugadores industriales de clase mundial. Aunque duela, hemos de aceptarlo. En el corto plazo, la industria mexicana actual no consumirá la ciencia y la tecnología que se produce en nuestro país, como quisiéramos, y por lo pronto, pocas opciones encontrarán los maestros y doctores que se están titulando. ¿Qué se puede hacer entonces? Podríamos inspirarnos enlas naciones que han transformado su economía a una basada en el conocimiento: Corea del Sur [3], Singapore, Israel [3], Finlandia y hasta la misma China. ¿Cómo lo han hecho? Una opción es crear una nueva generación de empresas de base tecnológica que tengan mercados globales y que generen empleos bien remunerados. ¿Quién va a crear tales empresas? Ya sabemos quiénes NO las han creado: las multinacionales, los grandes millonarios del país y en general el status quo económico del país, que apuestan por modelos tradicionales con ganancias a corto plazo, la manufactura y la especulación financiera, por encima de la producción de bienes y servicios de alta calidad. Entonces ¿quiénes las crearán? Ya que en México, casi el 90 % de la investigación y desarrollo se lleva a cabo por institutos y universidades, es natural (aunque es una anomalía temporal) que sean los académicos, en alianza con sus estudiantes, y, sobre todo, los recién egresados del posgrado, quienes tendrán las capacidades técnicas de fundar tales empresas y sobre todo, las ganas en el tuétano por convertir a México y LATAM en una economía basada en el conocimiento. Esto, por supuesto, no depende sólo de la voluntad de emprendedores, sino también de un ecosistema de capital de riesgo y capacitación y asesoría en negocios y creación de start-ups. Desde luego que es perfectamente natural que un recién doctorado se quiera dedicar a seguir encontrado respuestas a sus inquietudes, descubriendo y explicando las maravillas de la naturaleza, haciendo investigación básica (fundamental para el desarrollo tecnológico); pero siendo francos y aunque lastime, al menos un 40 % de ellos no lo lograrán [2]. En México no se generan suficientes plazas de investigadores para darles empleo a todo nuestro capital humano. Un camino que tristemente se ha vuelto normal (no sólo en México) es que el recién doctorado busque hacer un posdoctorado (lo que por otro lado es muy recomendable para su carrera académica), pero que al terminar esa estancia posdoctoral, su panorama se reduzca a conseguir otro posdoc, y otro, y otro… La fundación de empresas, llamadas start-ups tecnológicas, ha sido el camino más eficiente para transferir tecnología en las universidades de los países emergentes [4] (los que hace 30 años tenía un PIB per capita similar al de México y ahora tienen un PIB per capita entre 5 y 10 veces el de México) y hay ejemplos, muy
Cielos de 2025: Cometas, meteoros y eclipses que no te puedes perder

Durante el año 2025, el cielo nos regalará varios acontecimientos astronómicos que ofrecerán oportunidades únicas para la observación y el estudio del cosmos. Uno de los eventos más esperados será el paso de un cometa de gran magnitud, cuyo brillo será visible a simple vista. Este tipo de cometas representa una singularidad tanto para astrónomos aficionados como profesionales de observar cuerpos celestes que suelen pasar más allá de la órbita de los planetas principales. Y para eventos excéntricos; el 28 de febrero, nos regalará un fenómeno astronómico admirable: la alineación de los siete planetas restantes del Sistema Solar. Saturno, Mercurio, Neptuno, Venus, Urano, Júpiter y Marte se dispondrán en una fila en el firmamento, creando un espectáculo conocido como gran alineación planetaria. Este fenómeno es especialmente raro, ya que las alineaciones de siete planetas son las menos frecuentes. Aunque no veremos una fila perfectamente recta como en las ilustraciones del Sistema Solar, los planetas parecerán alinearse a lo largo de una línea imaginaria en el cielo, ofreciendo una vista impresionante para los observadores. Además, el año estará marcado por varias lluvias de meteoros, destacando las Gemínidas y las Cuadrántidas. La lluvia de meteoros Gemínidas, que alcanza su máximo en diciembre, es conocida por su alta tasa de meteoros y su espectacularidad. Por otro lado, las Cuadrántidas, aunque suelen ser más breves, ofrecerán una excelente oportunidad para los observadores, especialmente si las condiciones climáticas son favorables. En el ámbito de los eclipses, 2025 traerá consigo un eclipse solar parcial el 12 de agosto, visible en gran parte de Europa, Asia y el norte de África. Durante este evento, la Luna cubrirá parcialmente el Sol, creando un espectáculo natural que será observado con especial interés por los científicos, quienes aprovecharán la ocasión para estudiar la atmósfera solar y otros fenómenos relacionados. Aunque este tipo de eclipses no son tan raros, siempre generan gran expectación. Otro evento significativo será el tránsito de Venus en octubre. Aunque estos tránsitos son muy poco frecuentes, el de este año será particularmente interesante para los astrónomos, ya que proporcionará valiosa información sobre el planeta y su atmósfera, permitiendo comparaciones con el tránsito anterior ocurrido en 2012. El evento será visible desde ciertas regiones del mundo y será ampliamente transmitido por telescopios y observatorios. Finalmente, 2025 también será un año de avances en la exploración espacial, con diversas misiones planeadas para estudiar planetas, lunas y asteroides. Aunque no todos los eventos serán visibles desde la Tierra, las contribuciones científicas de estas misiones enriquecerán nuestro conocimiento sobre el universo, y las imágenes obtenidas podrían ofrecer una perspectiva aún más profunda del sistema solar y más allá. Área de comunicación y difusión PCT-UAS
La evolución de la tecnología de imágenes médicas: Ultrasonido 5D

El ultrasonido ha sido una herramienta fundamental en la medicina moderna, y con los avances tecnológicos, los métodos de diagnóstico han mejorado significativamente. El ultrasonido 5D es una de las innovaciones más recientes en este campo, mejorando la calidad y precisión de las imágenes obtenidas. A diferencia de los ultrasonidos tradicionales en 2D o incluso de los más avanzados en 3D y 4D, el ultrasonido 5D ofrece imágenes de una resolución superior, lo que permite a los médicos obtener una visión más detallada y dinámica de los órganos y tejidos del cuerpo humano. El ultrasonido 2D es el más básico y ampliamente utilizado, proporcionando imágenes planas que permiten observar estructuras internas de manera bidimensional. Aunque es efectivo para muchos diagnósticos, su capacidad para ofrecer detalles es limitada. El ultrasonido 3D, por otro lado, aporta una visión volumétrica, permitiendo ver los órganos o estructuras en tres dimensiones, lo cual mejora la precisión, pero aún no ofrece el nivel de detalle y realismo que el ultrasonido 5D es capaz de proporcionar. Mientras que el 3D muestra una imagen estática, el ultrasonido 5D combina la tridimensionalidad con una mayor resolución y contraste, lo que permite una visualización más precisa y clara. La diferencia clave entre el ultrasonido 4D y el 5D radica en la calidad de la imagen. El ultrasonido 4D, que agrega la dimensión del tiempo, permite observar los movimientos en tiempo real, como el desarrollo de un feto en el útero o el funcionamiento del corazón. Aunque las imágenes 4D son detalladas, el ultrasonido 5D mejora esta experiencia con un contraste y resolución mucho más altos, lo que permite obtener imágenes más nítidas y detalladas. En el caso del embarazo, esto puede hacer una gran diferencia, ya que los médicos pueden detectar problemas de desarrollo del bebé con una mayor precisión y a una etapa más temprana. Una de las principales ventajas del ultrasonido 5D es su capacidad para proporcionar una visualización detallada del flujo sanguíneo, algo crucial en la evaluación de enfermedades cardiovasculares. Mientras que los ultrasonidos 2D o 3D ofrecen imágenes estáticas, el 5D permite a los médicos ver no solo la anatomía de los órganos, sino también cómo interactúan entre sí y cómo se comportan en tiempo real. Esto facilita diagnósticos más precisos en áreas como la cardiología, ya que permite estudiar el flujo sanguíneo y el funcionamiento de las válvulas cardíacas con una claridad sin precedentes. El acceso a los ultrasonidos 5D aún está limitado principalmente a clínicas y hospitales especializados, dado que esta tecnología está en una etapa de adopción relativamente temprana y aunque algunos centros médicos avanzados y hospitales de alto nivel han comenzado a integrar ultrasonidos 5D, su disponibilidad no es tan amplia como la de otras modalidades más comunes, como los ultrasonidos 2D o 3D. El acceso a los ultrasonidos 5D sigue siendo limitado a ciertos centros médicos y clínicas especializadas, y su costo puede ser considerablemente más alto que los ultrasonidos tradicionales, lo que lo hace menos accesible para la mayoría de las personas. Sin embargo, a medida que esta tecnología se popularice, es probable que se haga más asequible en el futuro. En resumen, el ultrasonido 5D representa un avance significativo en la tecnología de diagnóstico por imágenes. Lo que permite a los médicos diagnosticar enfermedades con mayor precisión y a tiempo. Aunque esta tecnología aún no está tan extendida como otras, se espera que su uso se amplíe a medida que se demuestre su eficacia en la práctica clínica, mejorando los resultados para los pacientes en una variedad de especialidades médicas. Área de difusión y comunicación PCT-UAS
Los nuevos retos científicos del 2025: Avances, innovación y desafíos globales

El 2025 se perfila como un año clave para la ciencia, la tecnología y la innovación, con una serie de desafíos globales que demandan respuestas rápidas y eficaces. A medida que la humanidad enfrenta retos como el cambio climático, las pandemias globales y la creciente desigualdad social, los avances científicos se vuelven más urgentes y necesarios que nunca. Este año será testigo de un impulso significativo en áreas como la inteligencia artificial, la biotecnología y la exploración espacial, pero también nos presenta una serie de dilemas éticos, sociales y medioambientales que demandan una reflexión profunda. Uno de los principales retos será el avance en la inteligencia artificial (IA) y la automatización, tecnologías que transformarán radicalmente nuestras economías y sociedades. Durante 2025, se espera que la IA alcance niveles aún más sofisticados, lo que plantea desafíos tanto en términos de empleo como de seguridad. Si bien la IA puede mejorar la eficiencia en múltiples sectores, desde la medicina hasta la industria automotriz, es crucial gestionar su impacto en el trabajo humano y en la toma de decisiones automatizada, garantizando que su implementación sea justa y equitativa. La lucha contra el cambio climático también será un foco de atención en los próximos años, y 2025 podría ser un punto de inflexión en cuanto a la adopción de tecnologías sostenibles; desde las energías renovables hasta la captura de carbono y la creación de nuevas formas de agricultura sostenible, la innovación tecnológica será fundamental para mitigar los efectos del calentamiento global. No obstante, el desafío radica en la adopción generalizada de estas tecnologías, en superar las barreras económicas y políticas, y en garantizar que no dejen a comunidades vulnerables atrás en el proceso de transición hacia una economía verde. La biotecnología, por su parte, promete avances trascendentales en la medicina y la salud pública. Con el auge de la edición genética, los tratamientos personalizados y la expansión de las terapias celulares, la ciencia médica está más cerca de revolucionar el tratamiento de enfermedades complejas como el cáncer, las enfermedades neurodegenerativas y las infecciones virales. Sin embargo, la rápida evolución de estas tecnologías plantea preguntas éticas sobre la manipulación genética y la privacidad de los datos biomédicos, que deberán ser abordadas con urgencia. Por último, la exploración espacial se perfila como uno de los horizontes más emocionantes de la ciencia y la tecnología en 2025. Con misiones como la colonización de Marte y el avance de la tecnología de cohetes reutilizables, el espacio podría convertirse en un nuevo campo de oportunidades económicas y científicas. Sin embargo, esta carrera por la exploración espacial también implica desafíos relacionados con la cooperación internacional, la sostenibilidad de las misiones y la protección del espacio frente a la contaminación y los riesgos tecnológicos. A medida que avancemos en 2025, la ciencia y la innovación nos ofrecen un futuro lleno de posibilidades, pero también exigen que enfrentemos con responsabilidad y colaboración los retos que se presentan. Área de comunicación Emilia Beltrán (PCT_UAS)
Innovación y desarrollo en Sinaloa: Visión del Dr. José Ramón López Arellano en el futuro del Parque de Innovación Tecnológica

El Dr. José Ramón López Arellano, director del Parque de Innovación Tecnológica (PIT) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), ha desempeñado un papel crucial en el fortalecimiento de la investigación aplicada y el desarrollo tecnológico en la región. Perteneciente al Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) del CONAHCYT, ha sido un referente en el impulso de la innovación a través de la gestión de parques científicos, un modelo que favorece la cooperación entre universidades, empresas y gobiernos, y que contribuye al crecimiento económico y la competitividad regional. Entre sus investigaciones más relevantes se destaca su trabajo sobre la gestión de innovación en parques científicos, donde demuestra que la colaboración interacadémica y la inversión en investigación son factores esenciales para la competitividad. En su estudio sobre el Parque de Innovación Tecnológica de la UAS, publicado en 2022, López Arellano concluye que este modelo de gestión ha proporcionado una ventaja competitiva tanto para la universidad como para la región, fortaleciendo la productividad e impulsando la innovación tecnológica. Además de sus investigaciones sobre la innovación tecnológica, el Dr. López Arellano ha abordado otros temas de relevancia, como el uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) en la educación en México, y la relación entre la calidad de vida laboral y la productividad durante la pandemia de COVID-19. Estos estudios reflejan su enfoque integral hacia el desarrollo económico y social de la región, utilizando la investigación aplicada para resolver problemas concretos y mejorar las condiciones laborales y educativas. De cara al 2025, el Dr. López Arellano y el PIT-UAS enfrentan nuevos retos y oportunidades. Uno de los proyectos más ambiciosos es el lanzamiento del Fab Lab, un laboratorio de fabricación digital que servirá como un espacio clave para la comunidad universitaria, emprendedores y creativos. Este nuevo espacio permitirá el diseño y creación de prototipos, brindando acceso a herramientas tecnológicas de vanguardia y promoviendo la innovación en áreas como la ingeniería, el diseño y las ciencias aplicadas. El lanzamiento del Fab Lab representa un desafío y una oportunidad para el PIT-UAS, ya que permitirá fortalecer aún más su modelo de innovación y vinculación con la industria. Con este proyecto, el Dr. López Arellano busca consolidar al parque como un centro de referencia en la región para el emprendimiento tecnológico y la cooperación interinstitucional. Enfrentando los retos del 2025, el PIT continuará siendo un motor de desarrollo para Sinaloa, promoviendo la creación de conocimiento y la innovación tecnológica para las generaciones futuras. Emilia Beltrán, área de difusión PIT-UAS
La agricultura y alimentación del futuro: Innovaciones para un mundo sostenible

La agricultura y la alimentación del futuro están marcadas por innovaciones tecnológicas que buscan satisfacer las necesidades de una población mundial en crecimiento, al mismo tiempo que enfrentan los desafíos del cambio climático, la escasez de recursos y la necesidad de prácticas más sostenibles. Las nuevas tendencias en este ámbito no solo prometen transformar la producción de alimentos, sino también mejorar la seguridad alimentaria, reducir el impacto ambiental y garantizar una alimentación más saludable y accesible para todos. Uno de los avances más prometedores es la agricultura vertical, que permite cultivar alimentos en espacios reducidos, como edificios urbanos o fábricas reconvertidas. Este modelo utiliza técnicas avanzadas de cultivo en capas, optimizando el uso de la luz, el agua y los nutrientes. A diferencia de la agricultura tradicional, que depende de grandes extensiones de tierra, la agricultura vertical es ideal para entornos urbanos donde el espacio es limitado, reduciendo la necesidad de transporte de alimentos y ofreciendo productos frescos a las comunidades locales. Además, la agricultura urbana se está expandiendo en muchas ciudades del mundo, donde los habitantes cultivan sus propios alimentos en terrazas, techos o jardines comunitarios. Dicho enfoque no solo promueve una alimentación más saludable, sino que también contribuye a la resiliencia de las ciudades frente a crisis de abastecimiento y aumenta la conciencia sobre la sostenibilidad. Otro avance innovador es la carne cultivada en laboratorio, una tecnología que permite producir carne sin necesidad de criar y sacrificar animales; Mediante el cultivo de células animales en un entorno controlado, se pueden crear productos cárnicos con la misma textura, sabor y valor nutricional que la carne convencional. Esta técnica no solo ofrece una alternativa más ética y sostenible para la producción de alimentos, sino que también tiene el potencial de reducir significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero, el uso de agua y la deforestación asociada con la ganadería. Igualmente, la carne cultivada puede ayudar a resolver problemas de escasez de alimentos en regiones del mundo donde la producción de carne es costosa y no sostenible. Aunque aún está en fases de desarrollo y los costos de producción son altos, se espera que esta innovación sea más accesible en las próximas décadas. La agricultura de precisión es la nueva revolución tecnológica que aplica herramientas como drones, sensores y análisis de big data para monitorear y gestionar las tierras agrícolas de manera más eficiente. Gracias al uso de tecnología avanzada, los agricultores pueden obtener datos precisos sobre el suelo, el clima, los cultivos y el riego, lo que les permite tomar decisiones más informadas y reducir el uso de recursos como el agua, los fertilizantes y los pesticidas. Esta metodología no solo aumenta el rendimiento de los cultivos, sino que también minimiza el impacto ambiental, mejorando la sostenibilidad y reduciendo los costos. La agricultura de precisión también tiene el potencial de hacer frente a los efectos del cambio climático, ajustando las prácticas agrícolas a las condiciones cambiantes y ayudando a mitigar los riesgos de sequías y otros fenómenos extremos. La ciencia de los alimentos también está dando pasos significativos hacia el desarrollo de alimentos funcionales, aquellos que no solo proporcionan nutrición básica, sino que también ofrecen beneficios para la salud, como mejorar el sistema inmunológico o reducir el riesgo de enfermedades crónicas. Alimentos enriquecidos con nutrientes adicionales, como vitaminas y minerales, o aquellos que incorporan proteínas vegetales y alternativas de origen no animal, están ganando popularidad entre los consumidores conscientes de su salud. Las proteínas alternativas también están en auge. Las proteínas vegetales de fuentes como legumbres, semillas, y algas están reemplazando a las proteínas animales en productos como hamburguesas, leches y quesos vegetales, ofreciendo opciones más sostenibles y saludables sin comprometer el sabor o el valor nutricional. En ese sentido, la alimentación del futuro no solo se centra en la innovación tecnológica, sino también en la creación de un sistema alimentario más justo. Esto implica un enfoque en la equidad en la distribución de los alimentos, el acceso a productos frescos y saludables, y la reducción del desperdicio alimentario, un problema global que contribuye a la inseguridad alimentaria. Tecnologías como la inteligencia artificial y la blockchain también están siendo exploradas para crear cadenas de suministro más transparentes y eficientes, lo que podría mejorar la trazabilidad de los alimentos y reducir el fraude alimentario. Al mismo tiempo, estas tecnologías permiten una gestión más eficiente de los recursos y promueven una mayor conectividad entre los productores y los consumidores. En conclusión, la agricultura y la alimentación del futuro están evolucionando rápidamente, impulsadas por avances tecnológicos que transforman la manera en que producimos, distribuimos y consumimos alimentos. Estas innovaciones no solo tienen el potencial de aumentar la productividad y reducir el impacto ambiental, sino que también ofrecen soluciones para alimentar a una población mundial en constante crecimiento de manera sostenible y ética. A medida que estas tecnologías se desarrollan y se implementan, podemos esperar un futuro más saludable, justo y sostenible para todos. Área de comunicación y difusión PCT-UAS
Agujeros negros, exoplanetas y la expansión del universo: Avances en el campo de la Astrofisica 2024

El 2024 ha sido testigo de avances trascendentales en varias áreas clave de la investigación dentro de la astrofísica. Desde los misterios de los agujeros negros hasta los exoplanetas habitables y las nuevas mediciones sobre la expansión del universo, la ciencia ha dado pasos significativos en la comprensión de los fenómenos más extremos y fascinantes del cosmos. Los Agujeros Negros, son las nuevas observaciones y revelaciones de este año, tanto es así, que uno de los descubrimientos más emocionantes en el campo de los agujeros negros ha sido el estudio de la “singularidad” de un agujero negro supermasivo en el centro de una galaxia lejana. Utilizando una combinación de telescopios de ondas gravitacionales, como LIGO y Virgo (antenas en EE.UU. y en el Observatorio Gravitacional Europeo), junto con observaciones ópticas y de rayos X, los astrofísicos han logrado una de las mediciones más precisas sobre el comportamiento de la materia cerca de la singularidad de un agujero negro. En particular, se ha logrado obtener imágenes más nítidas de la sombra de estos agujeros negros, utilizando el Event Horizon Telescope (EHT). Este avance ha permitido una mayor comprensión de los procesos de acreción y la dinámica del gas y el polvo que rodean a los agujeros negros supermasivos. La resolución de estos fenómenos podría proporcionar respuestas clave sobre la física del espacio tiempo en sus condiciones más extremas, desafiando algunas de las predicciones de la relatividad general. Además, en 2024 se ha confirmado la existencia de agujeros negros de masa intermedia, una categoría previamente teórica, en una serie de colisiones detectadas por ondas gravitacionales. Estos agujeros negros, con masas entre 100 y 1.000 veces la del Sol, podrían resolver algunos enigmas sobre la formación de agujeros negros supermasivos y ayudar a explicar la evolución de las galaxias. En ese sentido, el estudio sobre Exoplanetas ha alcanzado nuevos horizontes en lo que va del año, gracias a avances en telescopios espaciales y técnicas de observación. Con el Telescopio Espacial James Webb a plena operación, los astrónomos han logrado detectar atmósferas de exoplanetas en zonas habitables de estrellas cercanas, revelando compuestos químicos potencialmente relacionados con la vida. Uno de los hallazgos más destacados ha sido la detección de moléculas complejas como el dióxido de carbono, metano y agua en la atmósfera de un exoplaneta rocoso llamado Kepler-452b, ubicado a unos 1.400 años luz de la Tierra. Estas observaciones se han realizado con una precisión sin precedentes, lo que sugiere que este exoplaneta podría tener condiciones favorables para albergar vida microbiana. Es a lo largo del 2024, que se ha confirmado la existencia de varios exoplanetas que orbitan en zonas habitables alrededor de enanas rojas, las estrellas más comunes en nuestra galaxia. Este descubrimiento aumenta significativamente las posibilidades de encontrar planetas con agua líquida y, potencialmente, condiciones para la vida en el futuro cercano. En cuanto a la expansión del universo, los avances tecnológicos y metodológicos de 2024 han proporcionado mediciones más precisas de la constante de Hubble, la tasa a la que el universo se expande. A través de una combinación de observaciones de supernovas, cúmulos galácticos y el fondo cósmico de microondas, los astrónomos han logrado una determinación más precisa de este valor. Sin embargo, los resultados continúan mostrando una discrepancia entre las mediciones obtenidas localmente y las obtenidas a través de observaciones de la era temprana del universo, lo que podría indicar nuevas físicas o la presencia de algún fenómeno aún no comprendido. Así mismo, los datos recientes obtenidos por el telescopio espacial Euclid y el observatorio de ondas gravitacionales LISA están ayudando a mapear la distribución de la materia oscura y la energía oscura, dos componentes misteriosos que impulsan la aceleración de la expansión cósmica. Se espera que estos hallazgos puedan arrojar luz sobre una de las preguntas más fundamentales de la cosmología moderna: ¿por qué el universo está acelerando su expansión? En conclusión, el año 2024 ha sido un período de descubrimientos notables en astrofísica, pero también ha dejado claro que muchos misterios del cosmos siguen sin resolverse. La observación detallada de agujeros negros, la búsqueda de exoplanetas habitables y los estudios sobre la expansión del universo no solo nos acercan a comprender mejor el origen y la evolución del cosmos, sino que también abren la puerta a nuevas preguntas y teorías que desafiarán nuestra comprensión en los próximos años. A medida que la tecnología continúa avanzando y se lanzan nuevas misiones de observación, es probable que 2024 sea recordado como un punto de inflexión en la astrofísica, uno que nos acerque un poco más a desentrañar los secretos más profundos del universo. Área de divulgación y difusión PCTUAS
Top 10 de las tecnologías más revolucionarias de 2024: Un recuento de innovaciones que están transformando el futuro

El año 2024 se ha caracterizado por avances tecnológicos impresionantes que están remodelando nuestra forma de vivir, trabajar y comunicarnos. Desde la inteligencia artificial hasta las tecnologías emergentes en salud y energía, el impacto de estas innovaciones promete transformar diversos sectores. A continuación, presentamos las 10 tecnologías más revolucionarias de este año, que están marcando el camino hacia el futuro. En primer lugar, se encuentra, la Inteligencia Artificial Generativa (IA), alcanzado nuevas alturas este año, con avances significativos en modelos como GPT-4 y su integración en plataformas de contenido, diseño y asistencia personalizada. Estos sistemas ahora pueden generar desde texto hasta imágenes, música e incluso código de software con calidad casi indistinguible de la creación humana. La personalización, la automatización y la eficiencia de procesos creativos se están optimizando como nunca antes, lo que abre nuevas posibilidades en la educación, el marketing, la producción artística y más. En segundo lugar se encuentra la Computación Cuántica, debido a que ha hecho avances significativos en la resolución de problemas complejos que antes habrían tardado siglos en resolverse con computadoras clásicas. Durante el año, hemos visto a gigantes tecnológicos como IBM, Google y Microsoft acercarse cada vez más a la creación de ordenadores cuánticos prácticos. Estos sistemas prometen transformar industrias como la farmacéutica, la logística y la seguridad informática, haciendo que los algoritmos sean mucho más rápidos y eficientes. Las Redes 6G, se posiciona en el tercer lugar; aunque la 5G sigue expandiéndose, las investigaciones y el desarrollo de 6G ya están en marcha, con expectativas de ofrecer velocidades de hasta 100 veces mayores que 5G, y latencias casi nulas. En 2024, los primeros prototipos de redes 6G han comenzado a ser probados, lo que podría significar una nueva era en la conectividad de dispositivos, el Internet de las Cosas (IoT) y la transmisión de datos en tiempo real. La integración de IA en las redes 6G también está optimizando la gestión del tráfico de datos y la experiencia del usuario. En cuarto lugar, Salud Digital y Bioingeniería: Las innovaciones en biotecnología y salud digital han dado grandes pasos este año. Desde dispositivos de monitoreo de salud de última generación hasta terapias génicas más precisas, este año ha sido testigo de avances significativos en la medicina personalizada. Los tratamientos con CRISPR para corregir enfermedades genéticas han alcanzado nuevas fronteras, y la telemedicina ha continuado evolucionando, integrando inteligencia artificial para diagnósticos más rápidos y efectivos. Los Sistemas Autónomos y Vehículos Eléctricos de Nueva Generación, se posicionan en el quinto lugar, ganando terreno este 2024. Con mejoras en la infraestructura de carga y avances en los algoritmos de conducción autónoma, más empresas están lanzando autos eléctricos de nivel 5 (sin conductor), así como servicios de transporte autónomo en ciudades clave. Además, las baterías de estado sólido están comenzando a mejorar la autonomía y la seguridad de estos vehículos, lo que acelera la transición hacia un transporte más sostenible. El sexto lugar es para las tecnologías de Realidad Aumentada (AR) y Realidad Virtual (VR). Debido a que han dejado de ser exclusivas de los videojuegos para convertirse en herramientas poderosas en sectores como la educación, la medicina, el diseño y el entretenimiento. En el año en curso, hemos visto el lanzamiento de dispositivos de AR y VR más accesibles, ligeros y con resoluciones mejoradas, lo que está ampliando sus aplicaciones a la formación profesional, la visualización de datos complejos, e incluso el trabajo remoto colaborativo. En ese sentido innovador, el séptimo lugar es para Blockchain y Finanzas Descentralizadas (DeFi), estás siguen revolucionando sectores como la banca, la logística y la propiedad intelectual. En 2024, las finanzas descentralizadas (DeFi) han continuado su expansión, permitiendo que los usuarios realicen transacciones sin necesidad de intermediarios tradicionales. Las criptomonedas y los contratos inteligentes han evolucionado hacia aplicaciones más seguras y escalables, y la tokenización de activos sigue ganando terreno en el mercado financiero global. Y respecto al cuidado del medio ambiente, y no menos importante, en octavo lugar están las Energías Solares y Almacenamientos de Energías de Próxima Generación; las tecnologías de energía renovable, especialmente la solar, han dado un salto significativo en 2024 con paneles solares más eficientes y baratos, junto con avances en el almacenamiento de energía. Las baterías de nueva generación y las redes eléctricas inteligentes están ayudando a superar uno de los mayores desafíos de las energías renovables: la intermitencia. Estas innovaciones están facilitando la transición hacia una matriz energética más sostenible y autosuficiente. Además, las Tecnologías de Materiales Avanzados, como los supercondensadores y los materiales bidimensionales, se encuentran en el noveno lugar y están ganando importancia este año. Estos materiales permiten mejorar la eficiencia energética de dispositivos electrónicos, ofrecer soluciones innovadoras para la construcción de infraestructuras más resistentes y ligeras, y crear productos de consumo más duraderos. La investigación en este campo está llevando a nuevas aplicaciones en sectores como la aeroespacial, la automoción y la nanotecnología. Y no olvidar el último lugar de este Top, le pertenece al interesante Internet de las Cosas (IoT) el cual ha dado un giro en 2024 con la integración de dispositivos más inteligentes y autónomos. El IoT 2.0 está incorporando inteligencia artificial en los dispositivos para que aprendan y optimicen su funcionamiento sin intervención humana. Esto está permitiendo la creación de casas y ciudades más inteligentes, donde los dispositivos conectados gestionan de manera eficiente los recursos, desde la energía hasta la seguridad, mejorando la calidad de vida y la sostenibilidad. Finalmente, 2024 es un año que se perfila como un punto de inflexión en la evolución tecnológica. Las innovaciones en inteligencia artificial, computación cuántica, energía limpia, y salud digital están cambiando la forma en que interactuamos con el mundo y enfrentamos los desafíos globales. La clave de estos avances es su potencial para crear un futuro más sostenible, inclusivo y conectado. Con cada descubrimiento, estamos más cerca de vivir en un mundo impulsado por la tecnología, y las posibilidades parecen infinitas. Área de comunicación y difusión PCTUAS
El Día de Muertos y la Ciencia: Una relación profunda

El Día de Muertos es la fiesta mexicana que celebra la vida y la muerte, es una tradición que ha sido reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Esta celebración, de origen prehispánico, se realiza cada año, los días 01 y 02 de noviembre y es un momento en el que las familias se reúnen para recordar a sus seres queridos que han fallecido. Desde un punto de vista científico, el Día de Muertos ofrece una perspectiva fascinante sobre cómo las culturas interpretan y manejan el concepto de la muerte; La ciencia, en su búsqueda por entender la naturaleza y la humanidad, se encuentra con la muerte en muchas de sus disciplinas, desde la biología hasta la antropología. En la biología, la muerte es vista como un proceso natural y esencial para el ciclo de la vida. Tan es así que, los científicos estudian la muerte para comprender mejor la vida, las enfermedades y el envejecimiento. La antropología, por otro lado, examina cómo diferentes culturas entienden la muerte y el duelo, y el Día de Muertos es un ejemplo claro de cómo una sociedad puede enfrentar la muerte de manera colectiva y ritual. La relación entre el Día de Muertos y la ciencia también se refleja en cómo la comunidad científica honra a sus miembros fallecidos. Por ejemplo, Ciencia UNAM ha dedicado ofrendas a miembros de la comunidad científica que han pasado, reconociendo sus contribuciones y manteniendo viva su memoria. Además, la ciencia ha explorado la muerte desde una perspectiva histórica y arqueológica, estudiando las prácticas funerarias y los rituales asociados con la muerte en diferentes culturas. El Día de Muertos es un testimonio de cómo estas prácticas pueden perdurar y evolucionar a lo largo de los siglos, fusionando creencias indígenas con influencias españolas. A modo de conclusión, el Día de Muertos y la ciencia están relacionados en la forma en que ambos buscan entender y explicar uno de los misterios más profundos de la vida: la muerte. Mientras que el Día de Muertos lo hace a través de la celebración y el recuerdo, la ciencia lo hace a través de la investigación y el conocimiento. Ambos, a su manera, nos ayudan a enfrentar y comprender la inevitabilidad de la muerte, y a apreciar la vida que tenemos. Área de comunicación y difusión PCT-UAS
La nueva madera Midwood: Revolución verde en la captura de carbono

La madera ha sido un pilar en el desarrollo de la civilización humana, ofreciendo refugio, herramientas y confort a lo largo de los siglos. Su importancia es incuestionable, y la posibilidad de su escasez nos lleva a reflexionar sobre su valor incalculable y su papel en nuestra vida cotidiana. La madera no solo proporciona una estética cálida y natural, sino que también es un recurso renovable, siempre que se gestione de manera sostenible. Sin embargo, la creciente demanda ha llevado a prácticas insostenibles, como la deforestación, que amenazan no solo la disponibilidad de la madera sino también la biodiversidad y la salud del planeta. En este contexto, el descubrimiento de Midwood por parte de los investigadores de la Universidad de Cambridge representa un avance significativo; Este nuevo tipo de madera ecológica podría ser la solución a muchos de los problemas ambientales actuales, ya que ofrece una alternativa sostenible a las maderas tradicionales. Según el Dr. Jan Łyczakowski, el «Midwood» posee macrofibrillas agrandadas que permiten una captura y almacenamiento de carbono superior, lo que lo hace ideal para plantaciones de carbono y podría tener un impacto positivo en la lucha contra el cambio climático. La clasificación tradicional de la madera en dura y blanda se basa en la densidad y la velocidad de crecimiento de los árboles. Las maderas duras, como el roble y el arce, son típicamente más densas y crecen más lentamente, mientras que las maderas blandas, como los pinos, son más ligeras y crecen más rápido. «Midwood» se sitúa entre estas dos categorías, lo que sugiere que tiene características únicas que podrían aprovecharse en una variedad de aplicaciones, desde la construcción hasta la fabricación de muebles. La capacidad de Midwood para capturar dióxido de carbono es particularmente notable. Dicha característica lo distingue de otros tipos de madera y podría ser clave en la reducción de la huella de carbono de la industria maderera. Además, la investigación sugiere que Midwood podría crecer más rápido que las maderas duras tradicionales, lo que significa que podría producirse de manera más eficiente y sostenible. Después de todo, el potencial de Midwood para cambiar la industria maderera y contribuir a la sostenibilidad ambiental es enorme. Por lo que, a medida que la sociedad busca formas de mitigar el impacto del cambio climático, innovaciones como esta son cruciales. La madera ha sido un recurso valioso durante milenios, y con el desarrollo de Midwood, su importancia podría continuar sin comprometer la salud de nuestro planeta. Es un recordatorio de que la ciencia y la innovación pueden trabajar juntas para encontrar soluciones a algunos de los desafíos más apremiantes de nuestro tiempo. Comunicación y difusión PCT-UAS, Jazmín Ordaz