Nanotecnología, el enorme potencial de la ciencia de lo diminuto

Las industrias del futuro combinan el conocimiento, la innovación, el emprendimiento y la inversión monetaria para la investigación y el desarrollo de tecnologías que son las tendencias del siglo XXI. Según el Instituto Nacional del Emprendedor, entre las industrias del futuro destacan: educación en la nube y almacenaje de datos, energía limpia, viviendas sustentables y domótica, aplicaciones móviles y ciberseguridad, inteligencia artificial, ciencia y medicina personalizada, coches autónomos, viajes privados al espacio, turismo, robótica y nanotecnología. De esta última, se espera que sea la que nos lleve a una segunda revolución industrial en este siglo que acaba de comenzar, tal como anunció Charles Vest, expresidente del Instituto Tecnológico de Massachusetts. La nanotecnología es un conjunto de técnicas que se utilizan para la manipulación y la aplicación de materiales, aparatos y sistemas funcionales a través del control de la materia a escala nano. El prefijo griego ‘nano-‘ indica una medida, no un objeto; es decir, solamente habla de una escala (10-9). Existen tres generaciones: primera, incorpora en un producto ya establecido un nuevo atributo; segunda, tiene interacción con el producto; tercera, se trata de una integración de sistemas. Para concebir el potencial de esta industria, es considerable percibir que las propiedades físicas y químicas de la materia se modifican a escala nanométrica, lo cual se debe a efectos cuánticos. La conductividad eléctrica, el calor, la resistencia, la elasticidad, la reactividad, entre otras propiedades, se comportan de manera diferente que en los mismos elementos a mayor escala. Es importante saber que un nanómetro equivale a la milmillonésima parte de una unidad de medida determinada. Si, por ejemplo, tomamos el metro como unidad de medida, tenemos que: una hoja blanca mide 100 000 nanómetros; un glóbulo rojo, 1000; una molécula de hemoglobina, 10; una de vitamina C, 1; un átomo, 0.1. El 29 de diciembre de 1959, el premio nobel en Física Richard Feynman, fue el primero en hacer referencia a las posibilidades de la nanociencia y la nanotecnología, durante su célebre discurso en el Instituto de Tecnología de California, y ganó así el título de Padre de la Nanociencia. Y cabe destacar que la principal característica de la nanotecnología es que constituye un ensamblaje interdisciplinario de varios campos de las ciencias naturales, tales como: química y bioquímica, física y biología, electrónica e informática; de ahí que sea una tecnología convergente. Lo que hace algunos años se consideraba como una industria emergente, poco a poco ha ido logrando grandes avances y actualmente está teniendo un masivo crecimiento, que es aprovechado en aplicaciones relativas a actividades del medio ambiente, del sector energético, la medicina, la electrónica, la exploración espacial, la construcción, la agricultura, la cosmética, entre otras. Una de las vertientes más prometedoras dentro de esta industria es su aplicación en la medicina, mejor conocida como nanomedicina, que trabaja en la cura de enfermedades a nivel celular o molecular dentro del cuerpo: reparación de tejidos, control de la evolución de las enfermedades, prevención de salud, administración de medicamentos a las células. Así, los pacientes diabéticos podrían recibir insulina encapsulada en células artificiales que la dejen salir cuando aumente la glucosa en la sangre. Ahora bien, la investigación y el desarrollo de la nanotecnología, también conocida como la cuarta revolución tecnológica, es clave en la solución de problemáticas en países desarrollados como Estados Unidos, China o Japón; en contraste, México se encuentra rezagado en esta industria. De acuerdo con Jesús González, expresidente del clúster de nanotecnología del estado de Nuevo León: «En Estados Unidos hay 977 empresas dedicadas a la nanotecnología, mientras que en México hay realmente pocas. Hemos encontrado sólo 3 dedicadas a nanopartículas». Si eventualmente nuestro país lograra entrar en el selecto grupo de naciones que destacan en nanotecnología, podría beneficiarse de las prometedoras proyecciones para esta industria en las áreas de construcción, monitorización y control de plagas, remediación de la contaminación atmosférica, procesamiento de alimentos, almacenamiento, producción y conversión de energía, diagnóstico y cribaje de enfermedades, sistemas de administración de fármacos y mejoras en la productividad agrícola, aplicaciones que se encuentran en fase de investigación en exclusivos organismos como el Centro de Nanomateriales y Nanotecnología de la Universidad Estatal de Bélgorod en Rusia. Alfredo Careaga (Comunicación y Difusión, PIT-UAS).

Drones, vuelos automatizados para beneficio de la sociedad

Los drones son vehículos aéreos no tripulados, es decir, vuelan sin tripulación humana a bordo. Estas aeronaves pueden ser controladas de dos maneras diferentes: por sí solas, con una computadora a bordo, o por medio de un control remoto que es manejado por un humano en tierra. Es una tecnología que comenzó a principio del siglo XX, es muy útil en tareas de vigilancia, mapeo, investigación, entre otras; pero también puede dárseles mal uso, ya sea intencionalmente (espionaje, transporte de drogas, explosivos…) o por accidente (pueden dañar redes eléctricas, interferir operaciones…). Al principio, los vehículos aéreos no tripulados fueron utilizados por las fuerzas aéreas, algunos como blanco volante para la formación de pilotos, otros para ataques. Ahora, con el auge que ha tenido esta tecnología que sigue desarrollándose, son utilizados por la milicia porque el costo es menor al de las aeronaves militares y no requieren poner en peligro a uno o más tripulantes. Estos drones son enviados a zonas de conflicto, controlados vía satélite desde las bases militares de los países a los que pertenecen. Ahora bien, la función de las aeronaves de control remoto se diversifica más y más para beneficio de la sociedad. Por ejemplo, uno de los campos donde los drones podrían ser de gran utilidad y marcar la diferencia es como auxiliar para rescates: al volar sobre un lugar afectado por un terremoto, accidente nuclear, huracán o cualquier desastre natural, bombardeo u otra catástrofe, podrían captar imágenes o videos de alta resolución para ayudar a diseñar misiones de rescate terrestres más seguras. Hoy en día se aprovechan la agilidad y la eficiencia de estos aparatos, que cuentan con mejores herramientas para rescates que otros equipos, en el desarrollo de varios prototipos para transportar ayuda y detectar personas en peligro. En este sentido, ante el alto número de personas que se ahogan cada año en el mar, la compañía iraní RTS Lab creó un dron de varios rotores que contribuyera a salvar vidas; además de volar rápidamente mar adentro orientado por GPS, transporta y arroja salvavidas; el prototipo ya fue probado, alcanzó en 22 segundos un objetivo a 75 metros mar adentro, mientras el salvavidas humano lo hizo en un minuto. Existen países en vías de desarrollo en los cuales, cuando hay temporada de lluvias, los caminos rurales se vuelven intransitables, lo que provoca un gran problema para transportar víveres o medicinas a los damnificados. En atención al problema, se desarrolló Matternet, sistema que consiste en una red para transporte de materiales; ya ha sido probado en países como Haití, República Dominicana, Bután y Papúa Nueva Guinea; estos drones autónomos podrían alcanzar 10 kilómetros sin recarga y cuentan con estaciones terrestres para recargar pila y prolongar su vuelo. El primer vehículo aéreo no tripulado fue el Aerial Target, inventado en 1917 por Archivald M. Low. Ese primer dron fue lanzado desde un camión mediante aire comprimido, pero tecnología ha ido mejorando progresivamente y, casi cien años después de haberse diseñado el primer dron, en 2010 se realizó el vuelo más largo de estos aparatos, voló 14 días y 22 minutos, con lo que rompió el récord mundial de tiempo de vuelo; se trata del Zephyr, dron desarrollado por la compañía inglesa QinetiQ e impulsado por energía solar. Por su parte, Google probó en 2015 el Project Titan, un dron solar prototipo que también pretende complementar los servicios de internet existentes con banda ancha extra, así como llevar conectividad a algunos de los casi cuatro mil millones de personas que aún no tienen acceso a la red y dar asistencia a zonas de desastre mediante conexión a internet. Asimismo, en 2016 Mark Zuckerberg probó su Aquila, prototipo de un dron que se pretende sea solar y cuyo propósito es llevar internet a los más de siete mil millones de personas de la Tierra. El dron deberá volar durante 90 días consecutivos, brindando conectividad de alta velocidad en un rango de 50 kilómetros. El dueño de Facebook considera que hacerlo ayudará a mejorar la educación, la salud y brindará nuevas oportunidades para la movilidad social. Esta industria tiene mucho futuro y, a diferencia de lo que fueron sus aplicaciones iniciales, ahora se promueve el que esta tecnología sea aplicada para acciones benéficas, en áreas tan diversas como agricultura, periodismo, paquetería, control fiscal, vigilancia fronteriza, control de incendios forestales, investigaciones arqueológicas, geológicas y biológicas, manipulación de materiales peligrosos, como satélites, con fines recreativos y hasta para entregar pizas. De ahí que los Emiratos Árabes Unidos patrocinen el certamen Drones para el Bien, abierto a individuos, equipos de trabajo o compañías, que para competir deben presentar un prototipo funcional cuyo desarrollo sea factible en un periodo de máximo tres años. Alfredo Careaga (Comunicación y Difusión, PIT-UAS). Bibliografía: s. a. (2015), «DRONES. Cómo cambiará tu vida con los vuelos no tripulados», en la sección Transporte de la revista Cómo Funciona. Guillermo Cárdenas Guzmán (2015), «DRONES. Ciencia al vuelo», en la revista ¿Cómo ves?

La bioinformática es una de las claves para que Sinaloa mantenga sus exportaciones agropecuarias en el mercado estadounidense

De acuerdo con información recabada por el Consejo para el Desarrollo Económico de Sinaloa, en 2015 el estado de Sinaloa, conocido como El Granero de México, vendió al extranjero productos agroalimentarios que sumaron un valor de 843.21 millones de dólares, 33% del total de exportaciones; en conjunto, los sectores agroalimentario, agropecuario, agroindustrial y pesquero sumaron 2011.60 millones de dólares, lo que representó 79% de las exportaciones totales del estado ese año. Año con año, alrededor de 80% de las exportaciones de Sinaloa tienen como destino Estados Unidos, de las cuales la mayoría son productos agropecuarios. Ahí radica la importancia económica de emprender las acciones necesarias en materia de inocuidad alimentaria para cumplir con lo estipulado en la Ley de Modernización de la Inocuidad Alimentaria (Food Safety Modernization Act, FSMA) de la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA), que se ha venido discutiendo en Estados Unidos desde 2013 y cuyo propósito es minimizar riesgos para la salud humana. Cabe destacar que los plazos de implementación de la FSMA dependerán de la fecha de publicación de las normas finales; a partir de que tales disposiciones entren en vigor, los países que deseen entrar o mantenerse en el mercado estadounidense contarán con un máximo de un año para ceñirse a la nueva normatividad. En entrevista, Jaime Martínez Urtaza, doctor en Bioquímica y Biología Molecular por la Universidad de Santiago de Compostela (España), nos habló sobre las implicaciones que tendrá para Sinaloa la aprobación de la FSMA de la FDA: «Es muy importante para Sinaloa que en estos momentos se adapte precisamente a estos nuevos requerimientos, a estas nuevas disposiciones legales para poder, en caso de que exista un brote, presentar cuál es la situación; o sea que pueda presentar datos sobre cuál es la situación aquí. Si no existen cepas, si no existen aislamientos, tú no puedes decir “No, aquí no tenemos esta cepa” o “Aquí sí teníamos esta cepa y ya la hemos erradicado” o “Esta cepa no procede de este sitio”…». El investigador hizo particular énfasis en las repercusiones que estas medidas de trazabilidad tendrían en la reducción del costo humano: «… es importante que se genere una especie de iniciativa para adaptarse, de los procedimientos clásicos de inocuidad alimentaria que se basaban en tomar muestras y decir si eran positivas para un patógeno o no eran positivas; ahora necesitamos que esa cepa… ya no sólo que sea positiva o negativa, sino que esa cepa llegue a aislarse, debe secuenciarse y debe incorporarse a una base de datos para poder saber cómo está fluyendo, cuál es la diversidad de estos patógenos en determinado lugar, cuál es la gravedad de la contaminación y, sobre todo, cómo implementar medidas para poder erradicarla». En este sentido, luego de que en noviembre-diciembre de 2015 se impartiera en las instalaciones del Parque de Innovación Tecnológica (PIT) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) el Curso-Taller de Herramientas Bioinformáticas para el Análisis de Genomas Bacterianos en Ecología y Epidemiología, se conformó un grupo transdisciplinario conformado por especialistas universitarios y del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, así como el doctor Jaime Martínez Urtaza del Centro de Milner para la Evolución de la Universidad de Bath (Reino Unido). Actualmente, el Laboratorio de Bioinformática del PIT-UAS participa en la secuenciación genómica de cepas bacterianas que permitirá desarrollar una metodología de trazabilidad especialmente diseñada para inocuidad alimentaria. Belem Ruiz (Edición y Comunicación, PIT-UAS).

Tecnología solar fotovoltaica, energía limpia y sustentable

Las energías limpias son aquellas que no contaminan el aire, el suelo o el agua, ya que no emiten subproductos tóxicos durante el proceso de generación de energía. Debido a la crisis de energías convencionales o fósiles, como el gas y el petróleo, así como al nocivo efecto que la explotación de éstas tiene en el medio ambiente, actualmente energías limpias como la geotérmica, la eólica, la hidroeléctrica y la solar, poco a poco, van cobrando importancia en más y más regiones del planeta. A nivel mundial, la solar es la tercera fuente de energía sustentable más importante, consiste en convertir la energía generada por el sol en energía eléctrica y el método más conocido para llevar a cabo este proceso es por medio de células solares. En adición a que los dispositivos fotovoltaicos no generan ruido al convertir los rayos solares en energía eléctrica, son robustos, confiables y de larga duración. Hoy día, algunas de sus aplicaciones son: telecomunicaciones, electrificación rural, agrícolas, ganaderas, iluminación pública, señalización, control, desarrollo rural, tensión fuera de rango, corte de la red, desfase en la red, entre otros. Este tipo de energía se genera mediante el proceso fotovoltaico, el cual inicia con los fotones que son emitidos por el sol, los cuales son captados por los paneles solares fotovoltaicos, esos fotones son convertidos en corriente directa; ésta, a través de un inversor, se transforma en la corriente alterna que es vertida en la red y está lista para utilizarse. Cabe aquí hacer una precisión: los paneles solares fotovoltaicos están compuestos por células o celdas solares; en términos de generación, la celda solar convierte la luz solar en electricidad pero no es capaz de generar grandes masas como para conectarse a la red, un panel solar fotovoltaico es un grupo de celdas que en conjunto generan grandes cantidades de energía. De acuerdo con el ingeniero Jaime Agredano Díaz del Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias, hace alrededor de ocho años las celdas solares de silicio comenzaron a dominar el mercado, ya en 2008 alcanzaban cerca de 90% de los módulos que se fabricaban en el mundo. Las células solares son principalmente fabricadas a base de silicio, material que aunque abunda en la Tierra en comparación con otros, resulta insuficiente para cubrir la demanda prospectada para la fabricación de paneles solares fotovoltaicos. Hoy día asimismo se emplean materiales como seleniuro de cobre e indio, teluro de cadmio, arseniuro de galio, entre otros, y se continúa investigando para descubrir nuevas maneras y materiales para fabricar celdas solares. Para mediados de la década de los setentas, se realizaron las primeras aplicaciones terrestres de la tecnología fotovoltaica, en productos de consumo tales como relojes, juguetes, calculadoras, entre otros aparatos que requerían un bajo suministro para su funcionamiento. Una vez comprobada la eficiencia de las células solares, la tecnología misma y sus costes empezaron a mejorar, además de que comenzó a incursionar en rubros como la energización de dispositivos de señalización, control y monitoreo de procesos, así como de electrificación rural. En su texto, Agredano Díaz destacó que más de dos mil millones de personas alrededor del mundo no contaban con servicio eléctrico, lo que resulta ser un problema muy grande en las zonas rurales de los países en vías de desarrollo. Ahora bien, en México se ha aprovechado el gran potencial de crecimiento para la energía fotovoltaica que tienen las comunidades rurales, donde no sólo se usa con fines de electrificación, sino que además se aplica en la energización de estaciones de retransmisoras de telecomunicaciones, en telesecundarias y en clínicas rurales. Tras obtener resultados alentadores en sus primeras aplicaciones, a finales de la década de los noventas se incursionó en una nueva aplicación que comenzó a revolucionar este mercado: los sistemas fotovoltaicos conectados a red. Los sistemas fotovoltaicos son conectados paralelamente a la red y tienen como principal ventaja que el mismo consumidor genera total o parcialmente la energía que consume, es decir, el generador fotovoltaico capta la radiación del sol, la cual se transforma en energía eléctrica mediante un inversor de conexión a la red y es utilizada para el consumo. En México, gracias a los medidores bidireccionales de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), es posible obtener los beneficios propios del esquema de utilidad general para el uso y el pago del recurso eléctrico conocido como balance neto. La totalidad de la producción del sistema fotovoltaico es vertida en la red de la CFE y posteriormente, en la fecha de corte para facturación, ese total producido es restado al consumo total, se toma en cuenta para la emisión de la factura: si tu sistema fotovoltaico produjo 20 kilowatts y consumiste 50 kilowatts, sólo pagarás 30 kilowatts. Por lo tocante a la obtención del máximo rendimiento de la tecnología fotovoltaica, distintos factores influyen en la producción real diaria: el posicionamiento del sistema fotovoltaico, la orientación, la latitud geográfica donde esté instalado y el sombreado que reciba (por las nubes o por edificios de mayor tamaño cercanos). En lugares con poco espacio disponible para la instalación de módulos fotovoltaicos, se pueden complementar los sistemas con seguidores solares, que aumentan hasta 30% la producción energética diaria. Por último, dejamos dos listados, uno con las ventajas de esta tecnología y otro con las desventajas. Ventajas: Es una fuente de energía renovable, sus recursos son ilimitados. Ninguna emisión (no contribuye sensiblemente a la contaminación o al cambio climático global). Bajos costos de operación. Alta fiabilidad y durabilidad en módulos (mayor a 20 años). Se puede integrar en las estructuras de construcción nueva o ya existente. Alta aceptación pública. Excelente nivel de seguridad. El costo disminuye a medida que la tecnología va avanzando. Desventajas: Fuente de combustible difusa (la luz solar es una energía relativamente de baja densidad). Altos costos de instalación, requiere una fuerte inversión inicial. Falta de elementos almacenadores de energía económicos y fiables. Para recolectar energía solar a gran escala se requieren grandes extensiones de terreno. Posee ciertas limitaciones con respecto al consumo, ya que no puede utilizarse más

Director del PIT-UAS dará seguimiento a proyecto de investigación en Alemania

Como parte de una segunda etapa de un proyecto de investigación conjunto con la Universidad de Oldemburgo, el director del Parque de Innovación Tecnológica (PIT), de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), José Ramón López Arellano, realizará una estancia en Alemania. El directivo detalló que se trata de un proyecto para la formulación de una estructura institucional para la Universidad, en la aplicación y desarrollo de programas de investigación, que tiene como meta final transmitir los conocimientos y técnicas que se utilizan en los centros educativos alemanes con las universidades de todo el mundo. Explicó que esta etapa presencial es donde se ven los desarrollos y avances que se han tenido en este tiempo, además de recibir la asesoría de los expertos de la Universidad de Oldemburgo para poder alinear a mejores prácticas del proyecto y presentar los avances ante los diversos actores de la universidad europea y ver las recomendaciones, para posteriormente regresar, mejorar y aplicarlo. López Arellano destacó que este es un logro importante a nivel nacional para la UAS, pues el proyecto del PIT fue seleccionado entre más de 300 universidades del mundo, y sólo son tres los participantes mexicanos, siendo este el único proyecto que involucra investigación aplicada, ya que los otros dos están enfocados a otro tipo de programas. Enfatizó que la Casa Rosalina pone un precedente importante sobre lo que son los proyectos de investigación, acentuando la vinculación que se tiene con el sector empresarial enmarcado en el Plan de Desarrollo Consolidación 2017 que encabeza el Rector, doctor Juan Eulogio Guerra Liera. Finalmente, informó que la idea es implementar esta propuesta sobre las metodologías y técnicas a seguir para el desarrollo de los procesos, ubicando a la UAS como una de las primeras universidades que cuenta con un proceso en investigación desarrollo de proyectos certificados a nivel internacional, avalado por una de las universidades enfocadas en lo que es la investigación aplicada, como es la Universidad de Oldemburgo. Fuente: Dirección de Comunicación Social UAS http://dcs.uas.edu.mx/index.php?sec=3&op=2&tipo=i&id_noticia=6957.

Talento sinaloense en el CERN

Científicos de 29 países del mundo hacen equipo para recrear la explosión que dio vida al universo. Entre ellos se encuentran los mexicanos Gerardo Herrera Corral, doctor en física por la Universidad de Dortmund, y el doctor Ildefonso León Monzón, de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Ambos colaboran en el proyecto ALICE del Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés), ubicado en la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN, siglas en francés de Conseil Européen pour la Recherche Nucléaire). León Monzón es responsable del detector ALICE (A Large Ion Collider Experiment), diseñado para la colisión de iones pesados. Las aportaciones de su equipo de trabajo lograron la prolongación de la investigación hasta el año 2022 y con ello la oportunidad de que cada vez más estudiantes de posgrado de la UAS puedan sumarse. Su equipo diseñó y construyó un detector denominado AD (ALICE Diffractive), que amplía la eficiencia del detector ALICE para un tipo de física al que se llama física difractiva. Alumnos de la UAS participaron en el levantamiento de un Laboratorio de Electrónica de Circuito Impreso, y actualmente tres investigadores trabajan en el proyecto ALICE, junto a dos estudiantes del área de la Facultad de Informática, otro más del área de Electrónica y dos estudiantes más de posgrado en física; entre ellos, Solangel Rojas Torres y Juan Carlos Cabanillas Noris, del doctorado en la Facultad de Físico Matemáticas y de Ciencias de la Información de la Facultad de Informática de la UAS, respectivamente. Sus tesis de maestría y doctorado han encajado con las líneas de investigación del proyecto ALICE Diffractive. Solangel Rojas Torres Estudia el doctorado en la Facultad de Físico Matemáticas de la UAS. En 2013, mientras cursaba el segundo grado de maestría, recibió la invitación de León Monzón para sumarse al trabajo en la parte de detectores. Al principio, señala el estudiante de 28 años, no tenía una idea clara sobre el Gran Colisionador y comenzó a estudiar todo lo relacionado con el experimento. “Fue algo muy duro. Conocía a grandes rasgos lo que era el Gran Colisionador de Hadrones, pero tenía unas ideas bastante erradas. Comencé a leer sobre lo que era, busqué documentos técnicos y literatura científica. Me di cuenta que era algo totalmente diferente a lo que yo me esperaba. Fue algo duro integrarme a todo esto”, comentó. Solangel confesó haber imaginado que el Gran Colisionador era una especie de túnel, donde se encontraba el acelerador circular, y que técnicos, científicos e investigadores trabajaban siempre dentro de él, a 100 metros bajo tierra. “En realidad no es así. Sí existe el túnel, pero solo los investigadores, la gente especializada en la parte del túnel trabaja ahí. Alrededor de todo eso hay una gran cantidad de cosas: sistemas y diversas áreas”, explicó. Además, recordó, existen 19 detectores, cada uno integrado por múltiples especialistas —investigadores, teóricos, técnicos e ingenieros— de varios países. La invitación a sumarse al proyecto más ambicioso del mundo, recordó, surge de forma natural, como una necesidad al formar parte de los proyectos en los que se involucró, pues durante sus estudios de maestría trabajó en la caracterización de materiales utilizados para la realización de detectores de radiación y que se utilizan con gran frecuencia en los detectores del Colisionador. Su arribo al CERN fue en abril de 2014. La estancia fue de un mes. Acudió como apoyo de los doctores León Monzón y Herrera Corral para realizar un cambio de sensores del detector V0. Los aportes al experimento ALICE El detector culminó en un año, por lo que el trabajo fue intenso. Solangel se sumó cuando este proyecto era apenas una propuesta. “Había juntas donde se proponían materiales, geometrías y se discutía sobre la construcción. Después fue el tema de la construcción del detector. Mi aportación directa fue, en parte, en la construcción y en la instalación, con el doctor Ildefonso León y Juan Carlos Cabanillas, junto a ellos y otros colegas de Alemania, también del sur de Francia. El detector quedó instalado en diciembre de ese año”, comentó. La tarea, recordó, no fue simple. Los sistemas y protocolos de seguridad requerían rigurosas planeaciones, debido a los tiempos limitados. Tenía apenas dos días para culminar cualquier proyecto. Su principal trabajo y aporte a este proyecto, añadió, comenzó en septiembre de 2015. “Se sometió un prototipo del detector a un haz de partículas para estudiar su comportamiento de una forma más controlada. Tuvimos muchos resultados y datos. Trabajé directamente con los resultados de esta prueba: analizando el comportamiento del detector y entendiendo toda la información que arroja al experimento”, dijo. Ese detector, indicó, fue diseñado para hacer estudios de física difractiva, el tipo de física que ocurre cuando dos partículas pasan entre sí, pero no colisionan. “Es abrumador trabajar en un proyecto de tal envergadura. Al final te das cuenta de todo lo que aprendes. Te pones límites muy altos. He pensado seguir en esto, irme al posdoctorado. Cuando sea el momento lo buscaré. La investigación me gusta bastante”, expresó. Juan Carlos Cabanillas Noris Juan Carlos tiene 36 años, es estudiante del doctorado en ciencias de la información en la UAS. Fue invitado en 2014 por León Monzón a sumarse al Proyecto ALICE, en el área de Sistemas de Control, desarrollada durante un semestre. Su participación se encuentra en el detector número 19, mismo que busca expandir la lectura de eventos difractivos en colisiones plomo-plomo y protón-protón en el denominado Room 2, del LHC. Fue en diciembre de ese año cuando fue instalado ese detector. Se denominó ADA. Realiza estudios para física difractiva. Consta de dos detectores instalados en los extremos del experimento, uno en el lado A (ADA) y otro en el lado C (ADC); ambos conforman el detector AD. Posterior a la instalación continuó la etapa de montaje de los subsistemas o sistemas en línea. “Lo que hace es expandir el ángulo de seudorrapidez. Cuando internamente hay un choque de haces dentro del experimento, al

Acompañado de autoridades universitarias, el gobernador electo de Sinaloa recorre las instalaciones del PIT-UAS

Este lunes 22 de agosto, el gobernador electo del estado de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel, acompañado por autoridades de la máxima casa de estudios sinaloense, fue recibido por el director general Parque de Innovación Tecnológica (PIT) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), el maestro José Ramón López Arellano, quien dio a los visitantes un recorrido por las instalaciones del centro universitario de innovación que preside. Durante el recorrido, el doctor Juan Eulogio Guerra Liera, rector de la UAS, comentó con Ordaz Coppel la inversión inicial para la conformación del PIT-UAS, que consistió en aportaciones del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y de la universidad; asimismo, Guerra Liera respondió las preguntas del gobernador electo acerca de la importancia de esta unidad organizacional que depende de la Rectoría de la UAS. Por su parte, el director general del PIT-UAS se encargó de guiar la visita, explicó la metodología y el funcionamiento de los distintas laboratorios, áreas y talleres visitados, donde convergen los conocimientos de investigadores con alta formación, además de estudiantes de licenciatura y posgrado para dar solución a problemáticas específicas de la iniciativa privada y pública, para beneficio de la sociedad sinaloense en general. El licenciado Ordaz Coppel se mostró interesado en los proyectos que se desarrollan actualmente en el Parque, entre los que destacan investigaciones aplicadas en las áreas de agricultura, ciencias de la información, energías limpias, física de altas energías y salud. Además tuvo particular interés en las proyecciones científico-tecnológicas que a futuro podrían llevar a cabo los colaboradores del PIT-UAS, específicamente en los rubros de bioinformática, robótica e impresión y modelado 3D. Así, en el marco del regreso a clases y como gesto de confirmación de la colaboración pactada entre la casa rosalina y el Gobierno 2016-2019, este recorrido del gobernador electo de Sinaloa por las instalaciones del Parque formó parte de una jornada de visitas guiadas que el rector dio al empresario y político por diferentes unidades organizacionales y académicas de las UAS, a fin de darle a conocer la oferta educativa y de servicios de la UAS, así como el gran potencial universitario. Belem Ruiz (Edición y Comunicación, PIT-UAS).

Se imparte en el PIT-UAS curso de especialización sobre el controlador FANUC para tornos de control numérico computarizado

Del 9 al 14 de julio de 2016, con el fin de profesionalizar y especializar cada vez más al personal del Parque de Innovación Tecnológica, se llevó a cabo el curso Manejo y Programación de Torno de Control Numérico con Controlador FANUC, impartido a empleados y colaboradores del PIT-UAS, por el ingeniero Jesús Armando Gámez Wilson, del Centro de Ciencias de Sinaloa (CCS). A las sesiones del seminario asistieron 8 colaboradores del PIT-UAS, quienes aprendieron sobre temas teóricos (Máquina CNC y Código G) y prácticos (Manejo de controlador FANUC, Simulador de CAD/CAM y Creación de Código G Automatizado). En el curso impartido por Gámez Wilson participaron estudiantes de diferentes disciplinas que actualmente desarrollan sus iniciativas en el área Desarrollo de Proyectos del Parque, quienes cuentan con conocimientos en procesos industriales, electrónica y energías renovables; asimismo, el encargado del Laboratorio de Diseño y Modelado, el responsable del Laboratorio de Robótica y Realidad Virtual, así como ingenieros en Mecatrónica del mismo Taller de Prototipos del PIT-UAS. Por último, cabe destacar que los conocimientos adquiridos por el personal del PIT-UAS a través de este curso serán aplicados en la realización de prototipos que forman parte de los proyectos interdisciplinarios de investigación aplicada que se llevan a cabo en el centro universitario de innovación. Belem Ruiz (Edición y Comunicación, PIT-UAS).

Personal del PIT-UAS participa con charla sobre el reciclaje en la impresión 3D y el cuidado del medio ambiente, en el marco del curso de verano Mis Vacaciones en la Biblioteca

Entre risas, preguntas y la inquietud que caracteriza a los más pequeños, el pasado lunes 11 de julio personal del Parque de Innovación Tecnológica (PIT) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) participó en Mis Vacaciones en la Biblioteca, los tradicionales cursos infantiles que cada verano se realizan en la Biblioteca Central Licenciado Eustaquio Buelna Pérez y son organizados por la Dirección General de Bibliotecas y la Unidad de Bienestar Universitario de la UAS. La charla fue impartida por jóvenes estudiantes del área de ingenierías de la UAS, quienes actualmente colaboran en el PIT-UAS, en el área Desarrollo de Proyectos, donde desde hace más de un año han estado trabajando en el diseño de un sistema para impresión 3D que incluye una máquina que permite reciclar la merma del material utilizado durante la impresión. Durante la pertinente intervención de los jóvenes no sólo se abordaron la impresión 3D y sus aplicaciones, sino que se dio particular importancia al lado ecológico de esta tecnología, desde el punto de vista del reciclaje de materiales empleados para la impresión. Esto, debido a que en 2016 el tema de los cursos fue «Biodiversidad: valores compartidos para un futuro mejor, aprendiendo, enseñando y conservando». La responsable del área infantil de la Biblioteca Central, Sandra Salazar Villa, comentó que el objetivo de las pláticas consiste en «… que los niños aprendan valores sobre el cuidado del medio ambiente y sobre cómo defenderse ellos para los tiempos del futuro». Por último, cabe destacar que la labor del centro de innovación universitario va más allá del desarrollo de proyectos interdisciplinarios colaborativos, también consiste en ayudar a que la sociedad en general se apropie de las nociones de sustentabilidad y la protección de la biodiversidad, mismos que son ejes centrales de algunos de sus proyectos. Jesús Moroni Arellano (Comunicación y Difusión, PIT-UAS).

Estudiante colombiana de movilidad internacional colabora para la documentación de la normatividad en materia de seguridad y salud en el trabajo del PIT-UAS

Yesica Paola Baquero Benítez presentó el pasado jueves 30 de junio los resultados de la realización de sus prácticas profesionales en el Parque de Innovación Tecnológica (PIT) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), ante personal del PIT-UAS y autoridades universitarias colombianas (vía videollamada). Su exposición trató sobre documentos como el Procedimiento de Identificación y Evaluación de Requisitos Legales, el Procedimiento de Identificación de Peligros y Evaluación de Riesgos, el Manual de Funciones y Responsabilidades, entre otros. La alumna colombiana es estudiante del noveno semestre de la carrera Administración en Salud Ocupacional de la Corporación Universitaria Minuto de Dios (sede regional Llanos, ciudad de Villavicencio, departamento de Meta, Colombia). Posteriormente, en entrevista con personal de Comunicación Social PIT-UAS, Yesica Paola explicó los objetivos de su carrera: «… bajo el enfoque administrativo, trata sobre la seguridad y salud en una organización; el cuidado de los trabajadores y un ambiente de trabajo seguro y saludable». Cabe destacar que en México dicha licenciatura con abordaje administrativo es un plan de estudios de reciente incorporación y escasa presencia. Luego de aplicar para una convocatoria de movilidad estudiantil internacional, Baquero Benítez eligió nuestra universidad porque cuenta con programas académicos que cumplen con los requisitos para hacer la homologación de sus materias. Define su estancia en la Facultad de Contaduría y Administración como «… una experiencia muy enriquecedora, ampliando los conocimientos y fortaleciendo el enfoque administrativo de la carrera». Precisamente al cursar la materia Auditoría Administrativa conoció al maestro José Ramón López, director general del PIT-UAS, a quien comentó su deseo de realizar sus prácticas profesionales en Culiacán: «Lo comenté con el maestro José Ramón López y él me dio la oportunidad de que sí podía aplicar, [que en] el PIT lo realizara. Y ahí comenzó todo». Destaca Paola Baquero que, al buscar un referente a nivel nacional: «… el PIT fue una opción para realizar las actividades, bajo una norma internacional que trata sobre la normatividad en seguridad y salud en el trabajo, un sistema de gestión». Mediante esta colaboración, el PIT-UAS no sólo refrenda su apoyo al programa institucional de movilidad estudiantil internacional, sino que además continúa fortaleciendo su estructura y su normatividad internas, a fin de incrementar la calidad de los procesos y resultados del propio Parque. Estas actividades se enmarcan en el trabajo realizado durante el último año en materia de certificaciones nacionales e internacionales, entre las que destacan ISO 9001 de calidad en los procesos, la certificación ambiental de ISO 14001 y la Ley General de Protección Civil.