Medicamentos senolíticos, una opción para retrasar el envejecimiento

La medicina es una de las áreas que más ha aprovechado las innovaciones tecnológicas, muestra de ello es que hoy en día ya se está trabajando en medicamentos antienvejecimiento que tienen como objetivo tratar enfermedades específicas para retrasar o revertir el proceso básico del envejecimiento. Estos medicamentos son conocidos como senolíticos y su función es eliminar células en específico que se acumulan en el organismo a medida que envejecemos. Las células “senescentes” como se les conoce, llegan a crear pequeñas inflamaciones que suprimen los mecanismos normales de reparación celular y logran crear un ambiente tóxico para las células vecinas. Los medicamentos senolíticos ya han sido probados en seres humanos, al igual que una serie de otros enfoques prometedores enfocados en los procesos biológicos que tienen su origen en el envejecimiento y en otras enfermedades. Los primeros intentos de utilizar los medicamentos senolíticos fue a principios de 2019, en este estudio contaron con 14 voluntarios con enfermedades pulmonares quienes recibieron medicamentos designados para eliminar células viejas y tóxicas del cuerpo. Los pacientes padecían una enfermedad pulmonar mortal conocida como fibrosis pulmonar idiopática que es muy complicado su tratamiento, por lo que se entendió la disposición de participar en esta prueba piloto que era la primera de tres para obtener la aprobación de los organismos reguladores. La compañía Unity Biotechnology es de los pioneros en estos medicamentos senolíticos, y comenzaron a desarrollar dos medicamentos, de los cuales uno ya está en fase 1 de ensayo contra la osteoartritis, inyectándose directamente en las rodillas del paciente. En esa primera fase, en junio del 2019 se presentaron los primeros resultados de personas con orteoartritis de rodilla en estado leve a moderado. En este cierre de año 2020, se espera que se presenten los resultados de un ensayo clínico más extenso. Esta misma empresa está trabajando en este tipo de medicamentos para enfermedades pulmonares y oculares relacionadas con la longevidad y otras más. Por otra parte, la empresa Alkahest inyecta a los pacientes que tienen Alzheimer algunos componentes encontrados en la sangre de jóvenes con los que se pretende frenar el deterioro cognitivo y funcional en los enfermos en estado leve a moderado. De igual manera, esta misma compañía también realiza pruebas en humanos para tratar la enfermedad de Parkinson y demencia. A estas empresas, se les une Oisín Biotechnologies, Clínica Mayo, la Facultad de Medicina de la Universidad de Drexel en Estados Unidos y otros investigadores para redoblar esfuerzos y examinar si las enfermedades relacionadas al envejecimiento como trastornos cardiacos, artritis, cáncer y demencia podrían ser atacadas por medio de senolíticos para retrasar su aparición. José Alfredo Careaga Ochoa (Comunicación y difusión, PIT-UAS)

Investigadora de la UAS invita a cumplir con las medidas sanitarias ante la pandemia COVID-19

El miércoles 11 de marzo de 2020, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus declaró oficialmente que el coronavirus COVID-19 dejaba de ser epidemia y se convertía en una pandemia, situación que desde un principio se comentó que no solamente sería una crisis de salud pública, sino que afectaría a todos los sectores. Ante esta situación que estamos viviendo a nivel mundial debido al COVID-19, platicamos a distancia a través de la plataforma zoom con la investigadora de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Dra. Carla Ernestina Angulo Rojo, quien nos compartió sus reflexiones e investigaciones aplicadas en el contexto de esta pandemia. En los inicios del confinamiento muchas personas llegamos a creer que esta situación duraría algunas semanas, sin embargo, en concordancia con la Dra. Angulo Rojo, llegamos a la conclusión que nos tomó bastante por sorpresa la evolución de este virus que no esperábamos tuviera el alcance ni la magnitud que ha tenido hasta el día de hoy a 8 meses de que se declarara pandemia, es por ello que la investigadora de la casa rosalina insistió en varias ocasiones que es momento de reflexionar a fondo. Una de las reflexiones que hizo al respecto la Dra. Carla Ernestina es que: “necesitamos hacer conciencia del impacto que tienen todas las actividades del ser humano, pero una conciencia más personal de lo que estamos afectando a nivel ambiental, y que en cierta manera tiene un efecto muy fuerte, en la generación de nuevas especies de patógenos como este virus”, comentó. Definitivamente las investigaciones sobre este virus se quedan cortas y falta indagar más acerca de la interacción de este virus con el fondo genético, sobre eso la investigadora de la UAS indicó tener la siguiente hipótesis: “actualmente tenemos cepas que tienen variantes genéticas que desconocemos, por eso percibimos heterogeneidad en el comportamiento y evolución de las infecciones en la población mexicana, además de una taza de mortalidad muy alta en México comparada con otros países”. La predicción de la pandemia COVID-19 no es alentadora en las próximas semanas, en este sentido, la Dra. Carla Ernestina Angulo considera que el desarrollo de la vacuna podría ser la estrategia para controlar esta enfermedad. La combinación de áreas de investigación como bioinformática, genética, biología molecular, diagnóstico molecular han sido parte fundamental para que se desarrollen varias vacunas a nivel internacional en tiempo récord. Actualmente, la más avanzada es la de AstraZeneca en colaboración con la Universidad de Oxford que se espera un posible lanzamiento a finales de diciembre o a principios de 2021. Hasta el día de hoy, México es el décimo país con más contagios en el mundo con una suma cercana al millón de casos, y el cuarto con más fallecidos por encima de 95 mil decesos. Ante esta problemática y la incertidumbre de la llegada de la vacuna a nuestro país, la Dra. Carla Ernestina Angulo Rojo invita a la sociedad a no descuidar las medidas sanitarias como el uso del cubrebocas, uso de gel antibacterial, sana distancia, entre otras; para evitar la propagación del virus. José Alfredo Careaga Ochoa (Comunicación y difusión, PIT-UAS)

Desarrollos tecnológicos como aliados para las personas disléxicas

La dislexia es un trastorno de aprendizaje tanto en la lectura como la escritura, es permanente y su origen proviene de una alteración del neurodesarrollo. Este problema no solamente presenta dificultades para leer y escribir, sino que también se ve reflejado en la comprensión, memoria a corto plazo, confusión de hemisferios, dificultades en las nociones espacio-tiempo, entre otras. Este trastorno llega a afectar al 10% de la población mundial y a pesar de que se han hecho varios esfuerzos para atacar sus efectos, hasta el momento no existe la cura. Diversos estudios han descifrado que una de las causas de este trastorno es que una persona tenga dos ojos dominantes desde su nacimiento, lo que provoca una competencia entre ellos mismos para procesar información, llegando a ver las letras y palabras borrosas o reflejadas. Sin embargo, algunos investigadores en conjunto con empresas han buscado la manera de resolverlo a través de la tecnología. Un claro ejemplo fue la presentación de lexilight y lexilens en el Consumer Electronics Show (CES 2020) en Las Vegas, dos dispositivos que tienen como objetivo facilitar la lectura, escritura y comprensión a las personas que padecen este trastorno. La startup francesa Lexilife fue quien desarrolló Lexilight, una lámpara que fue diseñada primordialmente para ayudar a personas con dislexia en la lectura. El modelo que sigue este invento es la combinación de luz pulsada y modulada para eliminar el efecto espejo, que es la principal dificultad en el aprendizaje. Previamente a su lanzamiento, Lexilight fue puesto a prueba en más de 300 personas con dislexia, con la grata experiencia que el 90% de los usuarios confirmaron que mejoró sus habilidades de lectura con este dispositivo. Luego de su presentación en el CES 2020, está disponible en gran parte del mundo con un precio de 549 euros, sin embargo, se espera que más adelante su costo sea más accesible. Los niños son los más afectados por la dislexia, es por eso que la empresa Abexe creó Lexilens, este dispositivo son unos lentes inteligentes fáciles de usar que tiene como objetivo hacer una lectura más fácil y rápida para las personas que padecen este trastorno. Por otra parte, Lexilens son unos lentes que desarrolló la empresa Abexe, siendo un dispositivo que provoca una lectura más fácil y rápida para las personas que padecen dislexia. Los niños son los más afectados por este trastorno, y por eso Lexilens fue diseñado específicamente para ellos, este artefacto integra circuitos electrónicos miniaturizados especiales para ayudar a filtrar las imágenes que los disléxicos perciben al leer. Además de las dificultados con la lectura, que es el principal problema de la dislexia, este trastorno puede llegar a tener graves consecuencias como fracaso escolar, depresión, bullying, entre otros. Por lo tanto, esta tecnología ha sido un gran aliado para las personas que padecen estas dificultades de aprendizaje. José Alfredo Careaga Ochoa (Comunicación y difusión, PIT-UAS)

TECNOCAMP UAS, un vistazo histórico para recordar a sus destacados conferencistas

En el marco de la conocida pandemia que vivimos, tanto la escuela como los trabajos se convirtieron virtuales en una gran parte. Es por ello que esta situación representa una oportunidad para continuar con la difusión de la ciencia y el aprendizaje a través de las recurridas actividades virtuales. Ante este reto, la Universidad Autónoma de Sinaloa a través del Parque de Innovación Tecnológica, no se ha quedado atrás y ha decidido lanzar el Campamento de Ciencia, Tecnología e Innovación: Tecnocamp en su modalidad virtual. Dicho evento ha tenido tres ediciones en años anteriores gracias a las gestiones del doctor Juan Eulogio Guerra Liera, rector de la Casa Rosalina. El campamento surgió como una iniciativa para fomentar las vocaciones científico-tecnológicas de los jóvenes sinaloenses por medio de actividades como son: conferencias, talleres, ferias de prototipos, encuentros cara a cara con científicos y competencias académicas como el reto 10. Durante estos años en los que ha tenido lugar, se ha logrado llegar a cerca de 2 mil jóvenes, la mayoría de ellos estudiantes de todos los niveles educativos, tanto de nuestra máxima casa de estudios como de distintas instituciones educativas a lo largo del estado. Tecnocamp ha sido todo un éxito desde su primera edición en 2016, prueba de ello fueron los conferencistas participantes con alto reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional, se trató de perfiles como: el doctor Ricardo Hugo Lira Saldívar proveniente del Centro de Investigación en Química Aplicada, el doctor José Martínez Carranza del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica, los doctores Ildefonso León Monzón y Carlos Duarte Galván de la Universidad Autónoma de Sinaloa, quienes abordaron temas relacionados a las industrias del futuro como drones y nanotecnología, además de la investigación de frontera. Para el siguiente año en Tecnocamp 2.0, participó talento nacional como el doctor Gerardo Herrera Corral del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV) y el doctor Efraín Castillo Muñiz de la empresa NETICA Robotics & Education, así como el talento local de nuestra Casa Rosalina por la doctora Alma Yadira Quiñonez Carrillo y el colaborador del PIT-UAS, doctor Inés Fernando Vega López. En dicha ocasión los temas que se tocaron fueron: física, desarrollo de productos tecnológicos, áreas de oportunidad para ingenieros y ciencia de datos en la UAS. En la tercera edición del Campamento de Ciencia, Tecnología e Innovación: Tecnocamp 3.0, se contó con la presencia de la doctora María Eugenia Sánchez Morales de la Universidad de Guadalajara, el maestro en ciencias Alberto Beltrán Herrera de la empresa Kuruchu Soft y la doctora María Guadalupe Russell Noriega de la máxima casa de estudios en Sinaloa, quienes charlaron sobre óptica, tecnologías inmersivas y razonamiento matemático. En esta ocasión, que será de manera virtual, se contará por primera vez con talento de origen internacional, figuras destacadas por su talento y logros a nivel nacional además del talento proveniente de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Con este evento se pretende generar conocimiento y motivación en los jóvenes para despertar en ellos el interés por la ciencia, y así mismo cumplir con el Programa de Fomento a la Innovación Universitaria que ha hecho hincapié nuestro rector Juan Eulogio Guerra Liera. En su edición de 2020, Tecnocamp virtual acontecerá los días 26 y 27 de noviembre a través de plataformas digitales. Tanto el registro como los detalles de las conferencias se encuentran disponible en la página: innovacion.uas.edu.mx/tecnocamp o en las redes sociales como @innovacion.uas. José Alfredo Carega Ochoa (Comunicación y Difusión, PIT-UAS)

PRÓXIMO A INICIAR EL CAMPAMENTO DE CIENCIA, TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN: TECNOCAMP VIRTUAL, SERÁ 26 Y 27 DE NOVIEMBRE

Culiacán, Sinaloa. Los próximos 26 y 27 de noviembre se llevará a cabo el Campamento de Ciencia, Tecnología e Innovación, que en su edición 2020 tendrá por nombre “Tecnocamp Virtual”, anunció este jueves el director del Parque de Innovación Tecnológica (PIT) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), maestro José Ramón López Arellano. Señaló que dicho evento será impartido por primera ocasión a través de la plataforma digital ZOOM Meetings y que, además, será transmitido en las redes sociales del PIT-UAS. Esta será la cuarta edición del campamento académico que organiza la UAS a través del PIT, mismo que ha logrado reunir a miles de jóvenes de todos los niveles educativos y cuyo principal objetivo es fomentar las vocaciones de ciencia, tecnología e innovación por medio de charlas, conferencias, talleres, encuentros con científicos, así como ferias de prototipos y concursos. A pesar de estos tiempos complicados derivados de la pandemia de COVID-19, López Arellano destacó que, gracias al atinado apoyo institucional brindado por el Dr. Juan Eulogio Guerra Liera, rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, se ha logrado cumplir con la encomienda de fortalecer las capacidades científico-tecnológicas de la juventud rosalina y sinaloense, dando como resultado el evento al que hoy se convoca. Así mismo el director del PIT-UAS, maestro José Ramón López Arellano, destacó que “gracias a las gestiones de nuestro rector, el Dr. Juan Eulogio Guerra Liera, se tiene la cuarta edición de Tecnocamp, cuyo objetivo es fomentar las vocaciones científicas y tecnológicas en nuestros jóvenes”. Luego de tres años de contar con la presencia de investigadores locales y nacionales, por primera ocasión, Tecnocamp será galardonado con la participación de un ponente de talla internacional quien compartirá su experiencia desde otra visión cultural; de igual manera estará presente un joven ganador del Premio Nacional de la Juventud en la categoría de Ciencia y Tecnología, así como el talento de nuestra casa rosalina a través de una distinguida investigadora universitaria. En este tenor, el maestro José Ramón reiteró la invitación a los jóvenes que han asistido a las ediciones anteriores y, de manera inédita, extendió el llamado a cualquier persona que desee participar en este trascendente evento para la ciencia, la tecnología y la innovación en Sinaloa. Tanto el registro como los canales para obtener la información completa sobre el evento, se encuentran en el sitio web www.innovación.uas.edu.mx/tecnocamp así como en las redes sociales del Parque de Innovación Tecnológica de la UAS, donde puede encontrarnos como @innovacionUAS. Comunicación y Difusión PIT-UAS

Geoingeniería, ¿Opción real para disminuir el calentamiento global?

El cambio climático es una de las mayores amenazas ambientales a la que nos estamos enfrentando desde hace algunos años, y si no se combate podrá tener consecuencias catastróficas. Hoy en día se perciben impactos como el aumento de la temperatura media mundial, así como la subida del nivel del mar durante los últimos años. Además, la madre naturaleza sigue impresionándonos con problemas cada vez más graves como afecciones en las cosechas y producción alimentaria, sequías, tormentas, huracanes, riesgos de salud e incendios. Para evitar que esto continúe en crecimiento algunos investigadores han venido diseñando técnicas para alterar el clima, conocida como geoingeniería. La geoingeniería es el conjunto de tecnologías que permiten manipular el clima, y que tienen dos características esenciales: tiene que ser intencional, así como generar un impacto de gran escala o global. Esta dinámica fue planteada por primera vez en 1946 por Bernard Vonnegut, para 1965 el Comité Asesor de Ciencias del presidente estadounidense de ese entonces, Lyndon Johnson, informó que podría llegar a ser necesario aumentar la reflectividad de la Tierra para compensar el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero. De igual manera, en el transcurso de los años lo han venido haciendo otros científicos, y en estos tiempos con el grave problema del calentamiento global ha tomado más fuerza. A pesar que a través de los años se ha pensado que es un tabú científico, la geoingeniería se ha enfocado en dos estrategias completamente distintas: aspirar el dióxido de carbono del aire para que la atmósfera acumule menos calor, y reflejar más luz solar con la finalidad que el planeta absorba menos calor. Esta tecnología resurgió luego de que en 2006 el químico atmosférico ganador del Premio Nobel, Paul Crutzen, motivara a realizar investigaciones de geoingeniería. Sin embargo, sigue siendo una gran incógnita debido a que su implementación podría generar más daños climáticos como la acidificación de los océanos o el tremendo daño ambiental que provoca la extracción y quema de combustibles fósiles finitos. Luego de lo publicado por Crutzen, se han realizado investigaciones por medio de simulaciones informáticas o pequeños experimentos de laboratorio para determinar si es viable, cómo hacerlo, qué partículas se podrían usar y los efectos secundarios que provocaría al medio ambiente. Algunos de los resultados han demostrado que reduciría las temperaturas globales, el aumento del nivel del mar, entre otros cambios climáticos; sin embargo, otros estudios han detectado que altas dosis de ciertas partículas dañan la capa de ozono. Para el año 2009, científicos rusos fueron los primeros que se encargaron de realizar experimentos de geoingeniería en el mundo real; estos colocaron generadores de aerosol en un helicóptero y un coche, rociando partículas a alturas de hasta 200 metros; estudios que determinaron que el experimento había reducido la cantidad de luz solar que llegaba a la superficie. Posterior a eso, se había acordado realizar un experimento de geoingeniería llamado proyecto SPICE, pero al final fue descartado. Otro experimento de geoingeniería podría ser el propuesto por científicos de la Universidad de Harvard, quienes desean lanzar un globo con hélices y sensores que rocíe carbonato de calcio en la estratosfera, para posteriormente atravesar la columna e intentar medir diversos parámetros del comportamiento de las partículas. A pesar de que una universidad tan prestigiada como Harvard ha dedicado tiempo para la investigación de la geoingeniería, esta tecnología continúa siendo un tema complicado científicamente. Por lo pronto, sin nada definido, solamente nos queda seguir con las recomendaciones básicas como evitar el uso de automóviles, ahorrar energía, disminuir el consumo de carne, reducir y reutilizar para cuidar el medio ambiente y prevenir el calentamiento global. José Alfredo Careaga Ochoa (Comunicación y difusión, PIT-UAS)

Supercomputadoras, un aliado para la ciencia

Uno de los aparatos tecnológicos que se usan prácticamente en todos los trabajos son las computadoras, en casi todas las áreas es necesario contar con una de ellas para conseguir algún producto final, sin embargo, hay campos como las ciencias e ingenierías en donde una computadora convencional resulta ser menos eficiente. Ante esta problemática han surgido alternativas que representan computadoras de alto desempeño (HPC, por sus siglas en inglés High Performance Computing) también conocidas como supercomputadoras. Las supercomputadoras son un sistema de alto rendimiento y potencia superior lo que las hace capaces de realizar tareas complicadas en una velocidad descomunal, muy superior a las computadoras habituales. Las HPC están compuestas por un gran número de procesadores que trabajan a la par con el objetivo de brindar una velocidad de procesamiento de datos más rápido que lo habitual. La estructura de las supercomputadoras actuales es denominada como clúster de computadores, donde cada uno aporta sus recursos para darle fuerza a la HPC. Estos equipos son medidos por teraflops que son equivalentes a millones de millones de operaciones por segundo. La solución de grandes problemas a través de esta tecnología ha sido de mucha ayuda para diversos ámbitos como las ciencias, ingenierías, medicina, comunicaciones, control de procesos, automatización de mecanismos, servicios financieros, construcción edificios hasta entretenimiento. La supercomputadora que encabeza la lista del Top500 presentada recientemente, es la japonesa denominada Fugaku, la cual se encuentra ubicada en Kobe, Japón, y fue desarrollada en conjunto por Riken y Fujitsu. La principal razón por la que encabeza esa lista es haber alcanzado los 415.5 petaflops, 2.8 veces mayor que la IBM Summit, la computadora siguiente en el escalafón. Otro dato importante es que los japoneses sorprendieron a todos, al superar a Estados Unidos y China, que son quienes generalmente lideran los primeros lugares en cuanto a tecnología. Por otra parte, se dio a conocer que Fugaku entrará en pleno funcionamiento el próximo año y que hasta ahora se ha utilizado sobre una base experimental para realizar investigaciones relacionadas con la Covid-19, incluyendo diagnósticos, simulando de la propagación del virus y midiendo la eficacia de la nueva aplicación de rastreo de contactos de Japón. Detrás de Fugaku, destaca la supercomputadora estadounidense creada por IBM, Summit, que desde finales de 2018 había sido el superordenador más poderoso del mundo. Sobresale también la supercomputadora Sierra que pertenece a la Administración Nacional de Seguridad Nuclear de Estados Unidos. Sin dejar pasar, creaciones chinas como Sunway TaihuLight que tiene una capacidad de 93 petaflops, así como Tianhe-2A con una capacidad de procesamiento de 61.4 petaflops. Ante las necesidades que se van presentando día con día, y con el sorprendente trabajo que hicieron los japoneses con Fugaku, seguramente países como Estados Unidos y China, que son potencia en esta tecnología, estarán planeando desarrollar alguna supercomputadora que se empareje con las características que ofrece la mejor máquina de la actualidad. José Alfredo Careaga Ochoa

México en el espacio, a 26 años del lanzamiento del satélite Solidaridad II

El 7 de octubre es una fecha importante para el Sistema Satelital Mexicano, esto debido a que en 1994 fuera puesto en órbita en órbita el Satélite Solidaridad II, enviado desde el Puerto espacial de Kourou en la Guayana Francesa, a bordo del cohete Ariane-44L H10. La historia de los satélites de comunicaciones comenzó en México en el año 1968 con la intención de darle difusión a los Juegos Olímpicos desarrollados en nuestro país, adquiriendo años más tarde en 1982 su primer sistema de satélites propios con el Sistema Morelos, conformado por Morelos I y Morelos II. El 17 de junio de 1985, México daba un gran salto a la era espacial con el lanzamiento al espacio de su primer satélite de comunicaciones mexicano, Morelos I desde Cabo Cañaveral, Florida. Morelos I era un satélite de comunicación, que tenía como objetivo transmitir información que provocaría un gran impacto en la vida de miles de mexicanos que iban a poder acceder a una novedosa manera de transmisión de señales. Meses más tarde, en noviembre del mismo año, fue lanzado el satélite Morelos II, que fue diseñado principalmente para servicios de telefonía y teledifusión directa. En esta misión participó Rodolfo Neri Vela, que se convirtió en primer astronauta mexicano en viajar al espacio. Este sistema satelital mexicano terminó su vida útil en 1993 y 1994, por lo que el gobierno de nuestro país decidió reemplazarlos con la segunda generación de comunicaciones espaciales para México, el Sistema Satelital Solidaridad, que lo integraron los satélites Solidaridad I que fue puesto en órbita en 1993 y, el satélite Solidaridad II que el día de hoy se cumplen 26 años de que haya sido puesta en órbita. Los satélites Solidaridad eran similares a los Morelos, contaban con 18 transpondedores en banda C, pero tenían cualidades importantes como mayor potencia y cobertura en más áreas geográficas. Además, dentro de la carga útil cuenta con 16 transpondedores de banda Ku, con una capacidad estimada 4 veces mayor que los Morelos; así mismo contaba con un sistema de transmisión en banda L, que proporcionaba servicios de comunicación móvil a todo el país, incluidas sus costas y mar territorial. El satélite Solidaridad II en banda C incluía cobertura en México, el sur de Estados Unidos, el Caribe, Centro y Sudamérica. Mientras que, la cobertura en banda Ku abarcaba México, la costa Este de Estados Unidos, San Francisco y Los Ángeles. Este satélite se encontraba en ubicado en la órbita 114.9° W, y se encargaba de proveer cobertura de alta potencia en México, conectividad entre Estados Unidos y Latinoamérica, y ángulos de elevación excelentes en Norteamérica y la mayor parte de Latinoamérica. En la actualidad, la vida útil del Solidaridad II concluyó después de 19 años de actividad siendo desorbitado y convirtiéndose en “basura cósmica”. En un principio, su vida útil culminaría en 2008, sin embargo, el gobierno mexicano solicitó a Satmex que fuera puesto en órbita inclinada para alargar su vida y que pudieran continuar los servicios de banda L. Posterior a los satélites Morelos I, Morelos II, Solidaridad I y Solidaridad II, han venido otros como el satélite Morelos III, satélite Bicentenario. Los satélites cumplen un factor importante en las telecomunicaciones a nivel mundial, debido a que permiten la transmisión y distribución de información por medio de señales de televisión, radio o teléfono. De igual manera, los satélites son empleados como instrumentos científicos para generar avances tecnológicos, también cumplen funciones meteorológicas y educativas. Alfredo Careaga (Comunicación y difusión, PIT-UAS)

A casi un año del Premio Nobel de Química, las baterías de iones de litio continúan evolucionando

Mientras más se acerca el mes de octubre, es necesario dedicar un tiempo para hablar del Premio Nobel, reconocimiento que se ha venido otorgando desde 1901, donde se reconoce a lo mejor en los campos de: Física, Química, Fisiología o Medicina, Literatura, Paz y Economía. Este año a pesar de la pandemia derivada de la COVID-19, también se destacarán los logros de los ganadores, sin embargo, será de una manera especial ya que la tradicional ceremonia fue cancelada y en su lugar se realizará una premiación televisada desde el ayuntamiento de Oslo. En este miércoles de CTI, hablaremos del Premio Nobel 2019 en el rubro de la Química, donde se reconoció a John B. Goodenough, M. Stanley Whittingham y Akira Yoshino por el desarrollo de las baterías de iones de litio, uno de los inventos que a pesar de ser una tecnología que se desarrolló hace aproximadamente 50 años, continúa su investigación para innovar en la búsqueda de nuevas fuentes de energía portátil que puedan proporcionar mayor autonomía y una carga más veloz. La evolución de esta tecnología ha sido magnífica, por tal motivo, el año pasado se premió a los tres investigadores: Whittingham fue quien inició esta investigación y desarrolló la primera batería de litio funcional en la década de los setenta, sin embargo, era demasiado explosiva y no podría ser viable. Goodenough se encargó de desarrollar baterías con mayor potencia. Yoshino fue el responsable de eliminar el litio puro de la batería, produciendo la primera batería de iones de litio factible para su comercialización en 1985. Este desarrollo ha sido de gran ayuda para el medio ambiente, porque evitó el uso de los combustibles fósiles, debido a que las baterías aceptaban el almacenamiento de la energía eólica, solar y otras fuentes renovables. A diferencia de los sistemas anteriores de almacenamiento de energía, las baterías de iones de litio no dependen de reacciones químicas que degradan los electrodos, al contrario, es necesario los iones de litio que van y vienen entre el ánodo y cátodo, y te da la oportunidad de que la batería sea cargada miles de veces sin dañar su rendimiento. Esta tecnología tuvo repunte ante la crisis del petróleo, lo que generó que la ciencia se encargara de encontrar nuevas formas de energía sin combustibles fósiles. Desde hace algunos años, llegó para quedarse y prácticamente la encontramos en todos los aparatos electrónicos como: celulares, relojes inteligentes, tabletas electrónicas, entre otros. Además de la infinidad de dispositivos electrónicos que cuentan con las baterías de iones de litio, esta tecnología ha llegado a la industria automotriz con la cual este invento hace posible que el medio de transporte almacene y distribuya la energía procedente de energías renovables, tanto solar como eólica. A pesar de que algunas marcas automotrices ya han sacado algunos vehículos eléctricos, todavía tiene algunas limitantes en la batería, por lo que se está trabajando en las baterías de estado sólido con el objetivo de que se conviertan en una alternativa real a los modelos de combustión. Ante esto, la empresa Toyota ha estado trabajando en esta tecnología y tenía previsto que para los Juegos Olímpicos Tokio 2020 presentarían un prototipo de automóvil impulsado por estas baterías sólidas, veremos si ante la reprogramación de esta justa para 2021, Toyota lanza el prototipo. Aun así, el vicepresidente ejecutivo de Toyoya, Keiji Kaita, comentó que para el año 2025 podría comenzar a producirse limitadamente. Con las baterías en estado sólido, se espera que carguen con mayor velocidad y sean más seguras. Alfredo Careaga (Comunicación y difusión PIT-UAS)

A través de videoconferencia, el PIT-UAS recibe a los nuevos prestadores de servicio social y prácticas profesionales

El Parque de Innovación Tecnológica de la Universidad Autónoma de Sinaloa continúa sus actividades a pesar de la pandemia COVID-19. En esta ocasión recibió a quiénes serán los nuevos prestadores de servicio social y los alumnos que harán sus prácticas profesionales dentro de los próximos meses en dicho parque tecnológico. Con el fin de darles una cálida bienvenida, el pasado 11 de septiembre se realizó la plática de inducción de manera remota, en donde Alan Robles, responsable de actividades de enlace estudiantil en el PIT-UAS, les fue mostrado un video, así como una presentación en donde se les explicó a los jóvenes las actividades que ha realizado, realiza y las que están próximas a desarrollar dentro de esta unidad organizacional de la casa rosalina. La reunión fue encabezada por el M.C. Jesús Alberto Somoza, en representación del director del PIT-UAS, M.A. José Ramón López Arellano. Además, estuvieron presentes los responsables de los laboratorios de Robótica y Realidad Virtual; Diseño, Modelado e Impresión en 3D; Taller de Prototipos; Cómputo Móvil y Desarrollo Web, así como los jóvenes que se incorporarán a las actividades del PIT. Para este periodo que comprende del mes de septiembre de 2020 a marzo de 2021, se incorporaron estudiantes de la Universidad Autónoma de Sinaloa, procedentes de las carreras de Ingeniería en Procesos Industriales, Informática y Derecho, así como del Tecnológico Nacional de México, quienes estarán realizando su servicio social y estancias profesionales en los laboratorios antes mencionados. A pesar de encontrarnos en esta situación tan complicada a nivel mundial por la pandemia ocasionada por COVID-19, el Parque de Innovación Tecnológica de la Universidad Autónoma de Sinaloa, continúa con sus actividades de forma permanente y se está trabajando vía remota echando mano de las diversas plataformas digitales y en ocasiones de manera presencial con todas las medidas necesarias para evitar la propagación del virus. Alfredo Careaga (Comunicación y difusión PIT-UAS)