Cuando se habla de observatorios, seguramente podrás relacionarlos con astronomía y esas distintivas instalaciones que se encuentran en las montañas con poderosos telescopios que nos permiten observar el universo, sin embargo el día de hoy hablaremos de otro tipo de observatorios: los observatorios tecnológicos, los cuáles también se dedican a hacer investigación.

Los observatorios tecnológicos son agentes de mediación que se constituyen de estructuras, procesos e instrumentos basados en la observación de la tecnología que se encargan de facilitar la vinculación entre universidades y empresas con el fin de ofrecer un mayor acceso a la información de Ciencia y Tecnología, para fomentar el intercambio y aplicación en desarrollos tecnológicos, cooperando a incrementar la participación activa de los agentes.

Los observatorios tienen como prioridad dos propósitos fundamentales: investigar, evaluar, describir, cuestionar la información que se encuentra en el espacio de observación pertinente a las respectivas áreas de investigación; e informar los descubrimientos que suceden en ese proceso. Éste  se respalda en cuatro pasos: buscar la información, comprender su relevancia, estructurarla de modo coherente y presentarla de una manera fácil de comprender.

Existen tres tipos de estos organismos con diferentes matices que han evolucionado con el tiempo:

Los observatorios tecnológicos son muy importantes para la búsqueda de información sobre desarrollos tecnológicos y tendencias que existen en diversas áreas temáticas como: laborales, de salud, urbanos, económicos, de migración, turísticos, ambientales, de género, de violencia, de educación, de seguridad ciudadana, de calidad de vida, de medios, entre muchas otras áreas de observación.

En México, son pocos los observatorios tecnológicos que existen, algunos de ellos son: Observatorio Tecnológico de Hidalgo (Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo), Observatorio Estratégico-Tecnológico FEMSA-ITESM (Instituto Tecnológico y de Estudio Superiores de Monterrey), Observatorio Tecnológico de Guanajuato (Parque Tecnológico de Guanajuato S.C.), Observatorio Tecnológico del IPICYT (Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica), Observatorio Tecnológico de TechnoPoli del IPN (Instituto Politécnico Nacional), Observatorio Tecnológico de la Universidad de Sonora (Universidad de Sonora), Observatorio de Innovación, Ciencia y Tecnología (Innovación Estrategia y Transferencia Tecnológica A.C.) Observatorio Tecnológico de ACTITUD (Actitud Innovación Tecnológica S.A. de C.V.).

De los observatorios tecnológicos mencionados, el Observatorio Estratégico-Tecnológico FEMSA-ITESM y el Observatorio Tecnológico de TechnoPoli del IPN son los pioneros conformándose en el 2011, mientras que el Observatorio Tecnológico de Hidalgo fue fundado en 2012. Los ocho observatorios tecnológicos pertenecen a siete estados de la república: Ciudad de México, Guanajuato, Hidalgo, Puebla, Nuevo León, San Luis Potosí y Sonora.

En nuestro país, con la intención de fortalecer el ecosistema de innovación en México, el Observatorio Mexicano de Innovación (OMI) ha realizado distintas actividades que permiten fomentar la productividad y competitividad de las empresas y sectores industriales fundamentales por medio de la política pública.

El OMI ha realizado estudios relacionados con el valor de producción, empleo, exportación, inversiones nacionales y extranjeras, patentes e industria 4.0 con el objetivo de facilitar la toma de decisiones a los agentes del sector público, privado y académico que constituyen el ecosistema mexicano de innovación.

Estos estudios son de vital importancia para que la iniciativa privada, instituciones educativas, gobiernos, centros de investigación, estudiantes y demás personas relacionadas con la innovación en México desarrollen su conocimiento y dimensionen el potencial al cual pueden llegar.

Alfredo Careaga (Comunicación y difusión PIT-UAS)

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